Osorio y Eruviel, en competencia civilizada

La lista de presidenciables la encabezan el secretario de Gobernación y el gobernador del Estado de México; ambos tienen la ventaja de estar parados sobre plataformas privilegiadas desde las cuales pueden saltar tan alto como quieran

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Mientras Luis Videgaray otea desde lejos el país en crisis económica que dejó; Manlio Fabio Beltrones vela armas sin ofrecer pista alguna del futuro que desea; Aurelio Nuño se mantiene vigente intentando aterrizar la Reforma Educativa en su parte punitiva, que es el menos cordial de sus rostros, y Enrique Ochoa Reza inicia el proceso de expulsión de Javier Duarte, el mejor exponente del peor de los cánceres que sufre el PRI, la corrupción, Miguel Osorio Chong y Eruviel Ávila ofrecen en Ecatepec una lección de competencia civilizada.
Si nos atenemos a la regla priísta no escrita de que sólo participan los que están dentro, a menos que quienes en apariencia están fuera, como Videgaray y Beltrones, decidieran encabezar, como en su momento hizo Cuauhtémoc Cárdenas, una corriente crítica hacia el interior del partido, la lista de presidenciables la encabezan el secretario de Gobernación y el gobernador del Estado de México.
Ambos tienen la ventaja de estar parados sobre plataformas privilegiadas desde las cuales pueden saltar tan alto como quieran.
Es evidente que están en competencia, pero ayer en la inauguración en Ecatepec del Centro de Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5) que permitirá reforzar la videovigilancia en el Valle de México y la Zona Oriente del Estado de México, demostraron que se puede buscar lo mismo ofreciendo imagen de colaboración y compañerismo.
Lo hacen, quizá, porque saben que el Presidente Peña Nieto no tolerará más guerras internas, golpes bajos y zancadillas, que diezmen aún más a su caballada.
Y, claro, porque se han quedando solos en una carrera en la que entre junio y septiembre cayeron 2 de los personajes más importantes del priísmo, si bien no hay elementos para descartar a Nuño y al secretario de Agricultura, José Calzada.
En realidad sólo hay elementos para descartar a Videgaray, dado que ahora cualquier valiente le puede cargar todos los males que sufre el país sólo porque está fuera de la Secretaría de Hacienda y ya no tiene bajo control la poderosa arma que es el SAT.
Y pecaría de ingenuo quien descarte a Beltrones sólo porque no tiene cargo burocrático ni partidista, porque cualquiera sabe que si se propone salir en la foto lo puede conseguir desde donde esté, aún en esa especie de autoexilio en el que espera, imagino, a que Ochoa Reza convoque a una asamblea partidista.
Mientras especulamos con todo esto, Eruviel y Miguel aprovechan lo que tienen a la mano; hoy como cordiales competidores. Ya veremos mañana.

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