Monreal tiende cama a Ebrard

En el secretario de Relaciones Exteriores está dormir o no en la camita que le tiende su más ardiente admirador, al que sólo faltó decir que el secretario de Relaciones Exteriores es su candidato a la Presidencia para el 2024

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La biografía de Ricardo Monreal contiene un error primordial: no es zacatecano, es yucateco. De lo contrario no estaría sometiendo a cultivo a Marcelo Ebrard.

En el secretario de Relaciones Exteriores está dormir o no en la camita que le tiende su más ardiente admirador, al que sólo faltó decir que el secretario de Relaciones Exteriores es su candidato a la Presidencia para el 2024.

Luis Videgaray fue una especie de vicepresidente de México de facto porque el Presidente Enrique Peña Nieto delegó en él muchas de sus funciones. 

Por ejemplo, miembros del gabinete y gobernadores acordaban con él lo que querían ver con el jefe del Ejecutivo Federal, y Videgaray decidía si veían o no al Presidente.

El poder de Ebrard no es tanto, todavía, pero en el primer año de gobierno le fueron otorgadas funciones del ámbito de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana. Aparte, anda por el mundo representando a López Obrador porque nuestro jefe de Estado se mantiene reacio a reunirse con la aristocracia que gobierna al mundo.

Ricardo Monreal no ha lucido como el secretario de Relaciones Exteriores, pero ha logrado sacar adelante todos los encargos del Presidente, aún los más disparatados, como hacer presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos a Rosario Piedra Ibarra o aprobar como comisionados de los órganos reguladores a ciudadanos carentes del mínimo conocimiento de los encargos que les confiaron.

Su afán de mostrarle su valía a López Obrador lo ha llevado a dar algunos pasos en falso, pero ha reculado, no por convicción sino por jalones de orejas de ya saben quien.

El último, en voz de la secretaria de Gobernación que en la plenaria de los senadores de Morena les pidió un mínimo de coordinación con el Ejecutivo Federal para que la sociedad aplauda a la orquesta de la Cuarta Transformación, cuyo único director es López Obrador.

En este contesto de lucha tempranera por el 2024, se dio un episodio que pudiera ser meramente anecdótico, pero que necesariamente debe alertar a Ebrard.

En su reunión con los senadores morenos, Monreal ensayó su mejor oratoria para subirlo a las nubes. Dijo que es el único miembro del gabinete del Presidente López Obrador con capacidad política y jurídica, lo que lo convierte en el pilar fundamental del gobierno.

La ventaja de Marcelo es que no es primerizo. Vivió la experiencia de Manuel Camacho quien se manejaba como si fuera el pilar fundamental del gobierno de Carlos Salinas, y luego compitió con López Obrador por la candidatura presidencial después de ser su jefe de policía en el gobierno de la Ciudad de México.

Difícilmente caerá en la cama que le está tendiendo el coordinador de los senadores de Morena, pero de cualquier modo, aguas, la trampa, de tan evidente, insulta. 

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