México y la reestructuración económica global

Aparición de gobiernos proteccionistas y populistas en los últimos años está reconfigurando el escenario internacional

Compartir:
Resultado de las reformas estructurales, México es un país sólido

El contexto económico y político internacional está cambiando, lo que representa nuevos desafíos, así como nuevas oportunidades, para México en 2018.

Los polos políticos y económicos están reestructurándose, y con ello la participación de las naciones.

En este contexto, México es un país sólido, resultado de las reformas estructurales.

Sin embargo, se debe continuar trabajando en políticas que minimicen el posible impacto externo y fomenten el desarrollo de la sociedad mexicana.

La aparición de gobiernos proteccionistas y populistas en los últimos años está reconfigurando el escenario internacional.

Estos gobiernos representan voluntades conservadoras que pretenden cerrar sus economías y dejar de participar regionalmente para dar paso a los acuerdos bilaterales.

Esto modifica los contrapesos económicos y políticos establecidos, lo que genera un contexto multipolar en el que los países emergentes tienen gran importancia.

Las decisiones comerciales y políticas que está tomando el presidente de EU y la salida de Reino Unido de la Unión Europea con el Brexit son acciones claramente proteccionistas.

Estás políticas son una respuesta errónea ante los cambios económicos que pasan en el mundo.

Una causa de estas decisiones es la baja productividad en estos países, en comparación con algunos de Asia y Latinoamérica.

Durante el siglo XX, la globalización fue orientada por EU y sus socios comerciales: Europa y Japón.

Parte de los beneficios de la globalización fue la reducción de costos al trasladar la producción a países con economías emergentes.

En este periodo, los países desarrollados establecieron la forma de generar acuerdos y la toma de decisiones.

En los inicios del siglo XXI, la situación ha cambiado, y los países emergentes, como Brasil, China, India y México, han construido sólidas y productivas economías que buscan participar en los espacios internacionales de diálogo y generación de acuerdos.

El empoderamiento de estas economías surge de su capacidad reestructuradora y a sus grandes poblaciones.

México cuenta con una economía solida.

Las reformas estructurales impulsadas y aprobadas por el actual gobierno estimulan el desarrollo de la economía mexicana.

Las reformas fueron potencializadas por la gran población que vive en el país.

Esta población fortaleció la demanda interna, el principal motor de la actividad económica.

Si agregamos las buenas decisiones tomadas por los representantes del Banco de México, resulta que la economía mexicana tiene un alto nivel en la competencia global actual.

Siempre habrá más trabajo para lograr que las familias mexicanas mejoren su calidad de vida.

Los políticos, sociedad civil, empresarios y académicos deben trabajar en conjunto para diseñar políticas incluyentes que reduzcan el rezago social que aún existe en México y fomentar la participación de todas las personas en el desarrollo social.

 

 

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...