México asume por Trump el trauma de las caravanas

En verdad ¿los migrantes centroamericanos, o de donde vengan, viajan sorteando toda clase de obstáculos, incluso poniendo en riesgo su vida, para venir a sembrar árboles a nuestro país?

Compartir:

Fíjese y analice bien lo que voy a comentar.

Hace una semana se reveló que en Honduras se conformaba una nueva caravana de migrantes que buscaría atravesar dos países (Guatemala y México), saliendo del suyo, para llegar a Estados Unidos.

En ese momento alguien, en México, imagina, asume, que se le viene un problemón encima porque 2 mil, 3 mil personas intentarán llegar a Estados Unidos, y si lo cumplen podríamos salir regañados.

Leyó bien; intentarán llegar “a ESTADOS UNIDOS”; no a México.

Los migrantes emprenden su viaje a pie, o de aventón, por un sueño, ESTADOS UNIDOS; no México. Ellos quieren la gloria, el paraíso del dinero, de la prosperidad, las oportunidades de un país que tiene empleo por montón. Buscan el antiquísimo “sueño americano”, lograr, así sea mínimamente, el “american way of life”.

No inventan su sueño al decir que buscan ir a ESTADOS UNIDOS para que enseguida se los destruyan intentando “alojarlos” en una nación que no les interesa.

Saben que en México no hay trabajo ni para los mexicanos.

Pero como México tiene temor de la reacción de Estados Unidos -que, en este caso, no es la reacción de un país, sino de quien es su Presidente, Donald Trump-, entonces, asume que debe hacer hasta lo imposible por no molestarlo. No alterarlo.

Ante la esfinge del vecino bravucón ya se desvió la verdadera función de la Guardia Nacional (que era atender a los mexicanos ante la violencia) y se le envió a cuidar las fronteras (norte y sur) para salvaguardar la integridad estadounidense; ya se inventó un plan de desarrollo ¡para la región!.. Y que los países centroamericanos se pongan las pilas y no generen el enojo de “papá grande”.

Pero, el colmo, el gobierno mexicano ya ofreció 4 mil empleos, sobraditos (se habla que la caravana se compone, cuando mucho, de 3 mil migrantes), para que no falten, y se queden a trabajar aquí sembrando árboles (maderables y frutales) o construyendo vías para un futuro Tren Maya (que no sería atorado por impertinencias ciudadanas porque Ricardo Monreal hará hasta lo imposible por modificar la Ley de Amparo).

En verdad ¿los migrantes centroamericanos, o de donde vengan, viajan sorteando toda clase de obstáculos, incluso poniendo en riesgo su vida, para venir a sembrar árboles?

Quizá México debiera optar por una medida menos lamentable, que no exhiba tanto el miedo a Trump.

Vaya, este lunes, la Guardia Nacional volvió a usar gas lacrimógeno, “tacleadas” y hasta piedras, para detener la incursión migratoria, aludiendo a que el país no puede ser usado como tránsito.

Porque ahora parece que para que Trump no nos amenace con aranceles, o con un muro más alto, a quienes intenten ir a ESTADOS UNIDOS (ojo, no quedarse en México), debemos mantenerlos y hasta ofrecerles los trabajos que no tenemos.

¿Por qué el trabajo que hace la Guardia Nacional en la frontera de Chiapas y Guatemala no lo hace también la Guardia Nacional de Estados Unidos en su frontera con México, digamos, si aquí se convence a la tercera o cuarta parte de quedarse y el resto decide intentar cruzar al otro lado del Río Bravo?

¿Por qué México debe ser el país que se pinte las manos de verdugos?

¿Por qué el gobierno mexicano debe hacer completo el trabajo de contención, manutención y salvamento?

“¡Qué bonito!”, diría mi abuela.

¿Por qué si se salvó a un ex Presidente boliviano de no ser detenido en su país, y a nueve más se les protege en la embajada mexicana en La Paz, no dar la libertad a los migrantes de que se muevan hacia dónde quieran, pero, más aún, por qué no salvar la decencia de México?

No le falta razón al diputado morenista Porfirio Muñoz Ledo al exigir a la 4T que dé garantías a los integrantes de la caravana de transitar libremente por territorio nacional rumbo a Estados Unidos.
“Nuestro gobierno tiene la obligación de permitir el paso de los migrantes por el territorio nacional; así lo marcan el Artículo 11 de la Constitución y el Acuerdo Migratorio de Marrakech del cual México fue activo promotor y que establece la migración ‘ordenada, segura y regulada'”, señaló el ex presidente de la Cámara de Diputados.
Pero ya Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación, que ahora hace a un lado a Marcelo Ebrard, titular de la SRE, y que en estos días se le ha visto perdido, dijo que México no da salvoconductos.
Imagínese usted un país de braceros, de ciudadanos que en miles y miles cruzaron, y siguen cruzando, a Estados Unidos, que pone hoy el pie (¿la bota?) a migrantes centroamericanos pobres (¿primeros los qué?).

Queda claro que el miedo no anda en… caravanas.

 

[email protected]

[email protected]

@RobertoCZga

 

 

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...