Meade cambió para ‘Tercer Grado’, ¿qué hará Anaya?

¿A qué expediente recurrirá el candidato panista para aprovechar la tribuna al máximo?

Compartir:

En definitiva, más allá de cualquier consideración, el programa ‘Tercer Grado’ ha sido un buen instrumento para quienes se interesan por conocer a los candidatos a suceder a Enrique Peña Nieto.

De quienes tienen posibilidades reales de convertirse en presidente, falta por ver a Ricardo Anaya ante los sinodales que encabeza Leopoldo Gómez, pero no habrá sorpresas porque el panista es buen polemista entrenado en el Congreso y sólo tiene un hándicap en contra, su supuesta participación en lavado de dinero en complicidad con el empresario Manuel Barreiro, un delito que no se le ha probado y por el que no ha sido imputado.

José Antonio Meade fue una sorpresa para los televidentes porque sufrió una transformación inesperada en sólo 24 horas; el que acudió a los estudios de Televisa la noche del lunes y salió triunfante en la madrugada, no se parecía ni siquiera al que un día antes intentó su mejor papel como agitador en la plaza pública en la presentación en sociedad del nuevo líder priísta, René Juárez Cisneros.

El candidato del PRI sorprendió incluso a algunos de sus muy cercanos que no estuvieron por la mañana del lunes en el estudio donde fue grabado ‘Tercer Grado’. Los informes previos eran desalentadores, pero el rumor resultó falso; al transmitirse el programa una vela de esperanza se encendió en los cuarteles priístas.

Sin duda, Meade estuvo mejor que Andrés Manuel López Obrador que no tuvo mucho que esforzarse, pues no fue exigido y pasó la velada aferrado a sus clichés de siempre y a sus conocidas salidas chuscas para eludir supuestas trampas.

Habrá que esperar el encuentro periodístico con Anaya, pero, insisto, es previsible que no tendrá que esforzarse para pasar la prueba.

No hay mucho que preguntarle para meterlo en problemas que no tenga que ver con Barreiro.

Quizá alguien le pregunte por la postura panista sobre aborto y matrimonios entre personas del mismo sexo, diametralmente opuesta a la del PRD que también apoya su candidatura, pero es un tema que ha abordado una y otra vez sin sufrir menoscabo.

O tal vez otro le reclame la manera en que se hizo del control del PAN y se apoderó de la candidatura, pero son temas viejos que ya no inciden en su condición de segundo en la carrera presidencial.

Ahora bien, es previsible que, como Meade, Anaya aproveche el gran rating que tiene ‘Tercer Grado’ para acercarse a López Obrador.

¿Cómo podría hacerlo?

Meade se preparó para ofrecerse diferente; incluso, con pretexto de agradecer la entrevista, aprovechó el efecto conseguido para promover en Twitter su nueva personalidad: “Esto es lo que soy y esto es lo que ofrezco a México”.

¿A qué expediente recurrirá el candidato panista para aprovechar la tribuna al máximo?

Convencido de que va ganando, López Obrador no cambió un ápice su estilo; Meade se arriesgó estrenando look, pero ¿Anaya?

Creo que sólo si las encuestas le dicen que Meade se le acerca o que López Obrador se aleja, recurrirá a una actuación que impacte, de lo contrario no arriesgará el cuerpo y se mantendrá como hasta hoy, un tanto plano, porque sabe que otros, los empresarios, por ejemplo, están haciendo el trabajo por él.

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...