Morena sí tiene “fuerza de contagio”

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Algún “machuchón” de Morena debiera pedirle prestado al Presidente Andrés Manuel López Obrador uno o varios de sus amuletos, pues la cosa en el partido está más que salada. Se suponía que con la llegada (intempestiva, casi enviado desde el Olimpo) de Alfonso Ramírez Cuéllar la mala racha se terminaba y, por fin, se daría la tan vapuleada elección de su presidente nacional.


Pero, oh, cosas del más allá (o del más acá), no contaron con el enemigo del mundo, el “Coronavirus” que, si tumbó ya el proceso electoral del próximo 7 de junio, no tenía por qué no hacer lo mismo con el de Morena.


Ahora sí que ni Yeidckol Polevnsky, ni Bertha Luján, pueden culparse mutuamente. El ganador es el propio Ramírez Cuéllar, pues su interinato, como dice el acuerdo de suspensión de plazos, es indefinido.


Vaya, el morenismo ya hasta había superado la guerra interna por el método para la elección, ganando el de la encuesta (que traía bendición), y las fechas para elegir al presidente y secretario general del partido eran el 29 de junio y el 1 de julio.


Salvo que por ahí San Atorio haga algo y limpie bien conciencias y las calles de la Ciudad del intruso “Coronavirus”, Morena seguirá requiriendo una “limpia”.

POR FIN, EL PRESIDENTE QUITA EL RATING AL ‘CORONAVIRUS’

Y casi fue sin querer queriendo. Y ni siquiera con uno de sus tan variados y, a veces, polémicos argumentos, sino más bien, con uno de sus inesperados “tropiezos”. Pues sí, Andrés Manuel López Obrador logró quitar de en medio, al menos por un día, a la mentada Covid-19.


Ya desde el sábado, el Presidente había armado un buen sainete (desde Tijuana) que, a la vez, dijo, fue a él a quien se lo armaron, con eso de que si aceptaba o no hacerse la prueba del “Coronavirus”, luego que se dio a conocer que Omar Fayad, Gobernador de Hidalgo, dio positivo a la prueba.


Pero el asunto distrajo un rato y después quedó en “stand by”. Todo cambió cuando casi al concluir su gira de trabajo en Badiraguato, Sinaloa, el domingo por la tarde, una camioneta blanca, de lujo, le dio alcance. Él volteo, se detuvo, y exclamó “te saludo, no te bajes, no te bajes, ya recibí tu carta”, Era doña María Consuelo Loera, madre de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”.


Tal vez abrumados por tanto “Coronavirus” desde que Dios amanece, que todavía hasta el cierre de esta edición, el tema seguía siendo “trending topic”. Sobre el encuentro, el Presidente no pudo decir que fue un montaje de sus “adversarios”, y eso es lo malo, porque está bien que desbancó al Covid-19, pero como que ahora el asunto requiere más que reclamos, explicaciones.


Y, por cierto, si usted ya leyó carta de la señora Loera, quizá se sorprendió de la revelación que hace en cuanto a que tantas dependencias federales mexicanas atienden la petición sobre su hijo:


“Nuestros abogados… están en contacto directo con quienes usted designó para la repatriación de mi querido hijo… los secretarios de Gobernación, Relaciones Exteriores, Hacienda y Fiscalía General de la República…”.


Vaya que esos sí son encuentros cercanos, y no precisamente del tercer tipo…

CAMPANAZO AL T-MEC, ESPERANZA DE LÓPEZ OBRADOR

En Estados Unidos crece la idea legislativa de hacer un exhorto a Robert Lighthizer, negociador estadounidense del T-MEC, pero especialmente al gobierno de Donald Trump, para que se postergue la entrada en vigor del nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, ante los estragos económicos que implica la pandemia de “Coronavirus”.


La idea golpea directamente a los planes del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien desde que el Covid-19 comenzó a ser preocupación seria de su gobierno, dijo que la implementación del T-MEC era un gran alivio porque impediría el derrumbe económico.


Pero he ahí que este bicho no respeta ni humanos, ni tratados. Está por verse si Trump acepta la petición de los legisladores, aunque sin actividad ni dinámica comercial qué acuerdo puede funcionar. Y, claro, falta la reacción de López Obrador, quien seguramente pedirá a su homólogo estadounidense rechazar la propuesta.


El asunto es que en México no es el Congreso quien ya también solicito el aplazamiento del tratado comercial, sino los involucrados directos, los empresarios.

En apoyo a la industria automotriz, la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) pidió reconsiderar el arranque del T-MEC, previsto para el 1 de junio. Y ni cómo reclamarle al “Coronavirus”.

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