A Dios rogando y con el mazo dando…

Compartir:

Quienes hacen presencia en la “mañanera”, o quienes la escuchan en su hogar, seguramente se enfrentan al dilema de cómo actuar ante los desatinos o gazapos involuntarios del Presidente Andrés Manuel López Obrador: Si reír o llorar.


Resulta que este martes, durante la conferencia matutina, el Mandatario federal llegó a un punto de inflexión en el desencuentro con sus “adversarios”. Pidió una tregua de un mes, mientras pasa la emergencia por el “Coronavirus”. Nada mal. Muchos, quizá, se lo agradecieron, ya bastaba de pleitos de vecindad.


Pero, oh, maldición, no habían pasado unos cuantos minutos, cuando López Obrador ya estaba agarrando a pelotazos, otra vez, a los conservadores, neoliberales, “fifís”, irresponsables, corruptos.


El primer “strike” del Presidente ocurrió cuando casi al inició del evento diario reclamó a Felipe Calderón haberse equivocado al publicar en redes que en la taquiza de Badiraguato, donde departió con pobladores, se encontrara el hermano de “El Chapo”, Aureliano Guzmán Loera. Era, dijo, un médico del IMSS.


Más adelante, en la misma “mañanera”, expresó: “Nunca me he metido con responderle al ex Presidente Felipe Calderón. ¡Gulp… lo acababa de hacer! “Todos debemos autolimitarnos… serenarnos, tranquilizarnos”, pidió.


Esa fue la intro. Ya solicitada la “tregua”. Afirmó que “hay cosas que no les gustan a los conservadores”. Y rápido reculó: “Y eso que ya estamos en ‘amor y paz’”, y sonrió nervioso, como diciendo, la regué. Enseguida aseguró que “vamos a lograr el renacimiento de México y la ‘Cuarta Transformación’… aunque eso no les gusta a los conservadores”.


Que “no quiere presumir”, pero va a ganar a los neoliberales, porque tiene el apoyo de la gente. Que el conservadurismo “dejó el sistema de salud en el suelo”. Que los tecnócratas olvidaron el sector Salud porque “fueron unos irresponsables, corruptos”.


Pero, seguro, todo fue cuestión del arranque de la “tregua”. Este miércoles, démoslo por sentado, ya ni se acordará de sus enemigos favoritos. Claro, porque está la “tregua”.

…Y CALDERÓN SE QUITA LA ARMADURA

El ex Presidente Felipe Calderón accedió a la petición de Andrés Manuel López Obrador de disculparse sobre el comentario que hizo sobre la persona que en una fotografía aparece atrás del Presidente durante la taquiza del domingo en Badiraguato, Sinaloa.


Puntualizó que en su comentario de Twitter, él solo preguntó quién era esa persona. Después, en las respuestas, surgió el nombre de Aureliano Loera Guzmán, hermano de “El Chapo”.


Pero Calderón aprovechó la “rolita” que bateó López Obrador para “adherirse” a la propuesta de “amor y paz”. “Le tomo la palabra. Hagamos una tregua. No polaricemos ni desde la Presidencia, ni desde la oposición”.


Lo más significativo fue que Calderón no solo depuso la espada y el escudo, sino que, además, dijo que ponía a disposición del actual gobierno la experiencia obtenida en 2009 ante la epidemia de Influenza A (H1N1).


Seguramente López Obrador pondrá mucho ojo a la pichada de Calderón, no vaya a ser que por ahí le envíe un “screwball”. Aunque lo más seguro es que lo batee de jonrón.

LOS CONTRASTES DURANTE EL ANUNCIO

DE LA EMERGENCIA NACIONAL

En verdad que solo porque todos sabemos que El “Coronavirus” tiene aterrorizado al mundo y, en especial, a México, si no preguntáramos qué virus les picó a los participantes en la conferencia “nochera” sobre la epidemia.


Resulta que, para empezar, el evento diario lo encabezó, de inicio… ¡Jorge Alcocer!, Secretario de Salubridad, haciendo a un lado, con solo un toquecito del dedo Índice, al doctor Hugo López-Gatell, que no se sabe si por ese desplante o por el abrumador trabajo, mostró un semblante de mírame y no me toques.


¿Pero qué más se notó en la “nochera”? Pues que la estrella de siempre fue Marcelo Ebrard, que tuvo la responsabilidad de dar a conocer la declaración de Emergencia Nacional Sanitaria, cuando a su lado, o por ahí cerquita (haciendo caso a Susana Distancia), se encontraba Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación, que a diferencia de otros sexenios, era el titular de esa dependencia quien llevaba la voz cantante.


Y, pues sí, Ebrard incursiona en otra área más dentro de su variado catálogo de buenas participaciones. Tanto que después de la conferencia transitaron por las redes sociales felicitaciones al “Vicepresidente”, y hasta pedidos de que ya se le transfiera el mando del país. ¡Provocadores! ¡Insensatos! ¡Entiendan, no se trata de “aislar”!


Pero, indudablemente, lo más, pero más notorio, es que un aviso de ese tamaño, una declaración de Emergencia Nacional, en cualquier otro país del mundo la hace ¡el Presidente o Jefe de Estado! Pero en el nuestro no, aquí una emergencia de ese calado no alcanza para que el Mandatario federal pierda su valioso tiempo. Así de virulentos somos.

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...