Los 10 mandamientos del Jaguar

Si bien el porvenir es nuestro, nos lo tenemos que ganar

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Para Armando Ríos Piter, el ‘Jaguar’ con futuro

 

Los antiguos constructores de las pirámides precolombinas tenían un animal totémico de gran poder simbólico: El Jaguar. Si se habla de las economías “tigres” o “dragones” de Asia ¿por qué no llamar a la economía mexicana próspera que emergería de una estrategia de alto crecimiento incluyente y sustentable basada en el conocimiento una “economía Jaguar”? Esta ruta está potencialmente abierta para México, pero tiene sus propios 10 mandamientos. Los mandamientos del Jaguar. Los resumo a continuación:

I.- Dotar de credibilidad política a la estrategia de alto crecimiento, haciendo de ella el eje fundamental, y el objetivo primordial, de la política económica y de todas las políticas públicas.

II.-  Asegurar una base sólida, y duradera, de amplio apoyo político a la estrategia de alto crecimiento enfatizando su carácter incluyente y aplicando políticas eficaces para que sus frutos lleguen de inmediato a los segmentos populares y menos favorecidos de la población, tales como acceso universal a los servicios de salud y oferta educativa suficiente, que elimine la exclusión masiva de jóvenes aspirantes.

III.- Asegurar un incremento dramático en los flujos de inversión extranjera directa que incorpore innovación tecnológica avanzada y que aporte capacidades técnicas y gerenciales. A tal efecto será necesario dar la mayor prioridad a una ambiciosa política  de desarrollo científico y tecnológico sustentada en el modelo de innovación abierta y con énfasis en la acumulación de capital humano e intelectual.

IV.- Generar una oferta elástica de capital humano altamente calificado. Decisivo a este efecto será el despliegue de un vasto y eficiente esfuerzo para expandir rápidamente el sistema nacional de educación superior y tecnológica, complementado por una política intensiva de “aprender haciendo” en las empresas públicas, privadas y sociales, y un esfuerzo masivo de becas en áreas estratégicas de conocimiento básico y aplicado.

V.- Crear condiciones eficaces para que los emprendedores mexicanos participen en el nuevo crecimiento, aplicando una política eficaz de competencia económica, reforma regulatoria y reducción de los requerimientos financieros del sector público, a fin de que el crédito y la inversión fluyan de manera masiva y efectiva hacia la innovación y la generación de oportunidades de ocupación de alta productividad y retribución.

VI.- Acelerar la absorción y difusión de conocimiento productivo avanzado y ampliar la infraestructura de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+I), así como su descentralización, para establecer polos de atracción demográfica que coadyuven a corregir desequilibrios entre regiones y fortalezcan la cohesión social revirtiendo el riesgo de la desintegración nacional.

VII.- Mantener un contexto macroeconómico estable, alineando los macroprecios (tasa de interés, remuneración al esfuerzo humano y tipo de cambio) para instaurar una economía de plena ocupación globalmente competitiva.

VIII.- Liberar al talento empresarial mexicano de las cargas generadas por el exceso de regulación e impuestas por un aparato burocrático excesivo.

IX.- No interferir con la tendencia natural de la retribución real al esfuerzo humano (salarios reales en la terminología convencional)  de incrementarse en la medida en que se eleva la productividad marginal del trabajo. La represión de la retribución real al esfuerzo humano, pretendiendo hacer del empobrecimiento de los trabajadores una supuesta “ventaja competitiva” global, es insostenible en una dinámica de crecimiento basada en el conocimiento. Además, acaba por socavar el crecimiento al impedir el incremento de un mercado interno de consumo que haga a la economía menos vulnerable ante los vaivenes de la economía global.

X.-  Mantener a la economía y la sociedad mexicana abiertas a los flujos globales de comercio, inversión, innovación y conocimiento, al tiempo que se despliega una estrategia eficaz para ampliar las oportunidades efectivas de acceso a los mercados globales de los productos, servicios e innovaciones originados en México.

El porvenir es nuestro, pero nos lo tenemos que ganar. Y ese porvenir bien puede ser el de prosperidad democrática que soñaron los fundadores de nuestra nación, por el que lucharon nuestros revolucionarios constructores de instituciones y que los mexicanos de hoy seguimos empeñados en hacer realidad.

 

 

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