Lo que Gertz Manero, y no el viento, hizo a AMLO

Compartir:

Tiene razón el Director General de IMPACTO, Juan Bustillos, al aconsejar, como lo hizo en “Mesa de Redacción” (sitio web), que el Gobierno Federal debiera de parar tanta declaración en pos de salvar la imagen por los hechos ocurridos el fin de semana pasado en Culiacán.

¿Por qué? Yo diría que porque no es lo mismo graznar que cantar o declamar.

Y es que de tantas opiniones esgrimidas para convencer de que en la capital sinaloense ocurrió lo que ocurrió fue porque con toda la espiritual intención se buscó salvaguardar a la población, además de que cada vez que lo repiten más se diluye como justificación, están a punto de cerrar el círculo de opciones que terminarán por atragantarse con sus propias elucubraciones, o de darse un balazo en el pie, o en la sien, llevándose de encuentro al Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Como casi lo hizo este lunes (para empezar “requetebién” la semana), Alejandro Gertz Manero, Fiscal General de la República, quien en su afán de hacer a un lado al Presidente de la pifia federal en Culiacán limpió de toda culpa en hechos de violencia e inseguridad no sólo a López Obrador, sino también a sus antecesores Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón.

Pues, dice Gertz Manero, un Presidente no es responsable de lo que hagan los funcionarios, servidores públicos o encargados de contener la violencia y procurar la seguridad.

Así, entonces, la soga debe pender del pescuezo, perdón, del cuello (con eso de que yo grazno), de Arturo Durazo, el General Luis Cresencio Sandoval, el Almirante José Rafael Ojeda, el General en retiro Luis Rodríguez Bucio u Olga Sánchez Cordero, pero no de López Obrador.

Pero, mejor, leamos sus palabras:

“La Fiscalía (General de la República) trabaja sobre la base de las denuncias que se presenten; estamos recibiendo ya las denuncias y vamos a iniciar un procedimiento muy claro y transparente.

“Evidentemente, no es una tarea del Presidente de la República una acción como la que se llevó a cabo en Culiacán”, expresó.

Pero el Fiscal coronó su joya intelectual con lo siguiente:
“Hay instituciones, individuos, funcionarios y servidores públicos que tienen esas tareas. Involucrar al Presidente de la República me parece algo absolutamente inaceptable.

“El Presidente tiene la obligación, y lo ha hecho, de preservar las estructuras del Estado, de defender la tranquilidad y el equilibrio de la población y la defensa de los intereses de la Nación, pero involucrarlo en una situación de esa naturaleza me parece absolutamente inaceptable”.

Gertz Manero olvida que el propio López Obrador confesó el viernes pasado (¿está mal usado o conjugado el verbo?) que él había avalado la liberación de Ovidio Guzmán.

Pero el Fiscal pudo evitar que sus declaraciones le dibujaran en la frente las siglas AMLO si antes hubiese escuchado y atendido la nueva postura de López Obrador, en su conferencia matutina, de estar en disposición de acudir a declarar a la FGR si lo cita.

Metido de lleno en la sustancia de un personaje que lo hace vibrar (el “Benemérito de las Américas”), López Obrador dijo, además, este lunes que si los “conservadores” intentaron ponerle un “4” con lo ocurrido en Culiacán, a él le hicieron lo que él viento a Juárez.

¿Será lo mismo lo que Gertz Manero le hace a López Obrador?

Lo demás vale sombrero.

Y todo cansa.

 

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...