Las ‘colas’ de la izquierda; el turno ‘al paredón’ del PT

Políticamente, el rompimiento de Andrés Manuel López Obrador con el PRD marca un hito; se documentan los casos René Bejarano, Ayotzinapa, Eva Cadena, Delfina Gómez, Rigoberto Salgado, Claudia Sheinbaum, Alberto Anaya e Israel Moreno

Compartir:

Tan calladito que se lo tenía… o se lo tenían, podría pensarse del repentino involucramiento del clan Alberto Anaya, dirigente nacional del Partido del Trabajo, en un caso de presunto lavado de dinero de al menos 100 millones de pesos a través del manejo de organismos llamados Centros de Desarrollo Infantil ubicados en distintos estados del país, pero principalmente en Nuevo León.

Si alguien sabe cómo sobrevive el PT es el priísmo, y el priísmo está, hoy, a cargo del Gobierno federal. ¿Por qué? Por cuanto se ha expandido la leyenda del padrino que lo vio surgir, el apellido Salinas.

Claro, el partido sobrevive en la raya con las prerrogativas antes del Instituto Federal Electoral y hoy del Instituto Nacional Electoral.

Del total que repartirá el INE el próximo año (6 mil 788 millones pesos), al PT le tocan 377 millones de pesos.

En el 2015, sin embargo, estuvo a punto de perder el registro, pues no alcanzó el 3 por ciento de los sufragios en las elecciones del 7 de junio. Lo salvó el PRD y permaneció de panzazo.

Anaya dirige al PT desde hace 22 años, cuando se conformó como instituto político. En 1990, el partido definió su dirigencia como colectiva, aunque la cabeza principal siempre ha sido él.

No pesaría sobre la Izquierda el asunto legal del PT si no fuera porque hoy es el aliado principal de Morena para la elección de 2018. Con eso de que Andrés Manuel López Obrador no ha podido doblegar al PRD ni a Movimiento Ciudadano, según él, porque están con la “mafia del poder”.

La investigación apenas recae en Héctor Quiroz García, dirigente en Aguascalientes, y María Guadalupe Rodríguez, esposa de Anaya, pero en su posición de siempre, de partido “aliancista”, el PT igual golpearía al PRD que al PAN, o al PRI, pues con todos ha ido en coalición en alguna u otra ocasión. Vaya, es más diverso que el Verde, digamos, que por lo regular guarda su fidelidad al PRI.

La investigación de la Procuraduría General de la República implica el manejo irregular de aproximadamente 100 millones de pesos, pero muchos apuestan a que los dígitos aumentarán.

“Este asunto es sólo la punta del iceberg”, aseguró una columna periodística.

“El Ministerio Público de la Federación indaga una red mucho mayor y de más dinero”.

Los supuestos ilícitos involucran fondos de inversión y cuentas bancarias.

Y no por “Halloween” ni “Difuntos”, ni “zombis”, pero el asunto espanta. Un tema que raspa al Gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez “El Bronco”, pero que pone piedritas a la propia Secretaría de Educación federal. Y como no es de ahora la presunta transferencia de recursos de cuentas oficiales a las de la esposa de Anaya y otros cercanos a él (se mencionan, además de Quiroz García, a María Cristina Martínez y a María Mayra Paredes Díaz), pues que Dios agarre confesado a todo mundo.

Por ello, y por interés electoral, el dirigente nacional de Morena ha salido a defender, a capa y espada, a su socio político.

“El candidato del PT en Edomex declinó a favor de la maestra Delfina; EPN se enfadó. Ahora persiguen a los dirigentes del PT”, dijo después de hacerse pública la investigación contra el clan Anaya.

 

CENDIS, ¿UN PROYECTO CON PERFIL NORCOREANO?

Alberto Anaya es un personaje político de la izquierda-izquierda de los años 60 y 70, muy conocido, sobre todo, en Monterrey. Después sólo quedó dentro de la izquierda.

A la larga, con el apoyo de políticos priístas de aquellos años y con la rectoría del Partido del Trabajo en sus manos, su presencia fue conocida a nivel nacional.

Junto con Ignacio Staines, Héctor Camero y muchos seguidores, logró conformar el Frente Popular Tierra y Libertad allá por 1970, un proyecto verdaderamente sorprendente porque llegó a verse como una republiquita independiente, con gobierno propio, sistema económico y de seguridad también propia, impenetrable por autoridades oficiales. La ideología de lo que abarcó en sus inicios, prácticamente, una colonia, y luego a varias, siempre ha sido marxista-leninista, maoísta y una mezcla más amplia, aunque sólo las conocen su dirigentes, y ni tanto, no sus “gobernados”. Esto, a la larga, bifurcó el camino de sus  líderes. Algunos continuaron fieles a sus ideas; trabajaron socialmente creando escuelas, parques, dispensarios médicos, guardias populares y muchas cosas más.

La organización social llegó a niveles sorprendentes si se refiere que en México nunca más ha ocurrido, ni ocurrió, algo similar, por encima, incluso, de movimientos guerrilleros, ¡y menos en pleno rostro de la “Capital Industrial de México”!.

El proyecto “Tierra y Libertad” nació en Monterrey y hoy está al centro de la mancha urbana, envuelta por varios municipios.

Con los años y gobiernos, “Tierra y Libertad” se dividió. El PT, de Anaya, aun “gobierna” una parte, pero Anaya y el PT se ligaron a las posteriores administraciones priístas, comenzando con las de Luis Echeverría y José López Portillo.

Entre muchos logros sociales y populares, hay que reconocer, con y sin el PT, están los ahora cuestionados Cendis, que, según el propio Comité Ejecutivo Nacional del partido, “desde hace más de 27 años controlan 73 Cendis en unos 15 estados y cada uno tiene un presupuesto anual de entre 5 y 6 millones (de pesos)”, pero se habla, en realidad, de 75 centros infantiles en 18 entidades.

En ellos, dice ahora la PGR, el dinero, en un acto también impensable o al margen de todo ordenamiento bajo control de un estado regular, ha fluido entre muchas manos.

Se sabe que existen convenios entre los sucesivos gobiernos estatales de Nuevo León, la SEP (los centros fueron incorporados a esta secretaría en 1994) y el PT o la parte de “Tierra y Libertad” gobernada por el partido de Anaya.
Según reportajes publicados por distintos medios de comunicación, en los últimos ocho años, el PT recibió 4 mil 163 millones de pesos de la Federación.

Tales recursos, contabilizados hacia atrás, desde el nacimiento de los Cendis, en 1990, podrían sumar tres veces más. Que, dicho sea de paso, tales centros no dan sus servicios gratis, sino que fijan cuotas en la inscripción de niños.

A principios de año, Anaya viajó a Corea del Norte, país al que su partido ve como ejemplo, el cual es gobernado por una dinastía y actualmente liderado por Kim Jong-un.

El dirigente petista hizo el viaje con motivo del “Día del Sol”, festejo en el que el régimen muestra a sus amigos su poder, sobre todo, militar. Anaya lo considera un país progresista.

Sus preferencias ideológicas no deberán ser parte de la investigación para esclarecer la administración de recursos de los Cendis.

 

EL SUBCONCIENTE TRAICIONA A LA ‘VANGUARDIA’

Como se ha comprobado, el flagelo de la corrupción es práctica común en todos los partidos, incluyendo aquellos cuyos líderes presumen portar túnica y ser inmaculados.

La forma y el nivel varía, pero lanzar la primera piedra quizá nadie podría, ni siquiera quien cree tener el don de convertir el lodo en pureza.

Ha habido corruptos en gobiernos (de distintos niveles) del PRI, del PAN, del PRD y Morena.

No se escapa ningún extremo (Izquierda o Derecha); no se escapa el Centro.

Es decir, a los “vanguardistas” también los traiciona el subconsciente.

Cosa de ver. Repasar casos concernientes al PRI quizá nos llevaría páginas y páginas. Sobre el PAN algunas pocas.

En los últimos tiempos, sin embargo, la Izquierda, como partido o como gobierno, sin operar esto último en niveles de Presidencia de la República aun, ha sido blanco de acusaciones preocupantes más en tiempos donde las manos sucias, por lo regular, son difíciles, primero, de mostrar y, luego, de detectar.

Sí, en efecto, como el mismísimo caso del PT, por cierto, denunciado ante la FEPADE y el INE por el PRI.

Un breve repaso a señalamientos contra la Izquierda, principalmente PRD y Morena:

Allá cuando ya Andrés Manuel López Obrador iniciaba su interminable campaña política por la Presidencia de la República se dio el primer “ligazo” con el caso René Bejarano. Todavía ambos eran perredistas.

El caso Ayotzinapa (lo menciono porque la ignominia es totalmente de la izquierda que gobernaba Iguala y Guerrero en 2014) marca un hito en paralelo con el rompimiento de López Obrador con el PRD.

En tiempo electoral se evidencia el caso Eva Cadena; dinero, pero sin ligas.

Delfina Gómez, ex candidata de Morena al Estado de México, se difundió en medios, quitó sueldo a empleados para “robustecer” campañas y al partido.

En investigación por probable vínculo con el narcotráfico el caso de Rigoberto Salgado, Jefe Delegacional de Tláhuac.

Por las irregularidades por construcciones afectadas por los sismos recientes Claudia Sheinbaum, de Tlalpan.

Sobre Alberto Anaya ya dijimos mucho.

El 2018 toca la puerta. No hay quien lance la primera piedra. Y las cosas, siempre en su visión de incorruptibles, no pintan tan bonito para partidos como Morena, PRD y PT.

Apenas surgió el caso de Ismael Moreno Rivera, Jefe Delegacional de la Venustiano Carranza, y de José Manuel Ballesteros, su antecesor, ambos perredistas.

Nada más incumplieron, durante tres años, una resolución de amparo.

 

[email protected]

[email protected]

Twitter: @RobertoCZga

www.sextopatio.com.mx

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...