La experiencia de Beltrones

Beltrones es el mejor exponente de la experiencia priista, no por otra cosa el reconocimiento a su “mérito revolucionario”

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El PRI debe enfrentar los nuevos tiempos con sangre nueva y con experiencia, dijo Manlio Fabio Beltrones en el 88 aniversario de la fundación del PRI. ¿Quién con más experiencia que él?

Los hubo, ¿qué duda cabe?, que el 5 de junio del año anterior dieron por muerto a Manlio Fabio Beltrones; vaya, incluso, quienes creen saber todo lo que ocurre dentro del amurallado recinto presidencial esparcieron la noticia de que el Presidente Peña Nieto y el ex líder nacional del PRI habían roto para siempre.

Si fuera poco, lo describieron saliendo de Los Pinos de manera indigna, de la forma que él jamás habría aceptado, por una puerta “secreta”, ocultándose en un auto (sólo faltó que dijeran que se acurrucó en la cajuela), para que nadie se percatara que estuvo ahí a negarse a ocupar un puesto en el gabinete, como compensación.

Nada de eso ocurrió. Simplemente, Manlio se retiró un tiempo prudente para descansar, analizar con mayor detenimiento lo ocurrido en el proceso electoral y decidir cuál será su siguiente paso.

La noche del viernes estuvo, en un restaurante del sur de la Ciudad de México, con Silvia, su esposa; viajaría a Acapulco, al día siguiente, a presenciar con Silvana, su hija, y su yerno, el senador Pablo Escudero, las últimas jornadas del Abierto de Tenis, pero antes asistiría a la conmemoración del 88 aniversario del partido que encabezó para recibir la máxima presea que el PRI entrega a sus militantes, “al Mérito Revolucionario”.

El evento produjo noticias: El discurso beligerante de Peña Nieto, convertido, de nueva cuenta, en líder indiscutible del PRI, pero también la fotografía más importante, la que lo muestra entregando la presea a Manlio, rodeados por la nueva secretaria general priísta, Claudia Ruiz Massieu, el líder nacional, Enrique Ochoa Reza, y el sempiterno Emilio Gamboa.

Minutos antes, Beltrones difundió, en su cuenta de Twitter, una fotografía que lo muestra rejuvenecido, relajado, revigorizado, ascendiendo la escalera enmarcada por paredes grafiteadas.

El mensaje es una señal que quien tenga ojos y oídos debe leer y escuchar, como dice el Nuevo Testamento, su libro obligado desde la niñez: “Un partido político que cumple 88 años hoy. El PRI tiene que enfrentar sus nuevos desafíos, como siempre lo ha hecho, con experiencia y con sangre nueva”.

La sangre nueva debe ser bien seleccionada, la que haga olvidar a los Duarte, por ejemplo, pero la experimentada la tiene en su seno. Y Beltrones es el mejor exponente de la experiencia priísta, no por otra cosa el reconocimiento a su “mérito revolucionario”.

Lo dicho: Manlio está de regreso, formado en la lista con Miguel Osorio Chong, Eruviel Ávila, José Narro y quizás Luis Videgaray.

 

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