José Antonio Meade y el nuevo milagro mexicano

Desempeño económico del país en los próximos años puede ser aún mejor de lo previsto; resultado del proceso electoral que culminará el próximo 7 de julio fundamental

Compartir:

Según un estudio que publicó Goldman Sachs, México se convertirá en la séptima economía más grande del mundo en 2020 y aportará el 7.8% del Producto Interno Bruto mundial debido al aumento de la clase media y la rápida disminución de los índices de pobreza. Se espera que para el año 2050, México tenga un PIB per cápita más alto que todos, menos tres países europeos. Esto hace que la nueva riqueza también contribuya a la economía del país mediante la creación de un gran mercado interno de consumo que, a su vez, creará más puestos de trabajo. México forma parte de los llamados “growth markets”, un concepto que creó Goldman Sachs en 2010 para referirse a los países que más crecerán en las próximas décadas.

Estas son, sin duda alguna, muy buenas noticias, pero a mi gusto son conservadoras, pues el desempeño económico de México en los próximos años puede ser aún mejor de lo previsto en el análisis citado. Ello depende, en buena medida, del resultado del proceso electoral que culminará el próximo 7 de julio. En lo que se refiere a la elección de Presidente de la República me permito aseverar, con fundadas razones, que culminará con el inevitable triunfo del candidato  que tenga el apoyo decidido del Presidente Enrique Peña Nieto. Esa es la primera buena noticia, pues con ese triunfo mejorarán, de inmediato, las perspectivas económicas que los grandes inversionistas internacionales reconocen para el futuro de México. Estas perspectivas se ven, hoy, ensombrecidas por el clima de violencia que persiste, en buena medida, por el empeño del actual gobierno ante un obsesivo combate al “crimen organizado” y por hacer de él un eje central de su acción y de su discurso. Esa sombra se transformará en luz y la incertidumbre será reemplazada por el optimismo cuando se haga cargo del Ejecutivo federal  el  candidato del PRI, que para lograr el triunfo debe ser un ciudadano de probada capacidad y moral pública impecable, capaz de  encabezar una alianza con el PAN que consiga derrotar a Morena y a su eterno candidato, Andrés Manuel López Obrador. Y, sin duda, nadie mejor para lograrlo que José Antonio Meade Kuribreña. Es el hombre capaz de restablecer  la paz y la concordia, y de crear las condiciones para consolidar un Estado eficaz y capaz de llevar a México a un nuevo nivel de prosperidad sin precedente, a un nuevo milagro mexicano con tasas anuales promedio de crecimiento del PIB que al menos igualen el 6% anual del  “desarrollo estabilizador”.

El siguiente Presidente de la República deberá saber bien que para reiniciar con vigor el crecimiento en una economía estancada, como la mexicana, cuyo dinamismo ha sido, por décadas,  insuficiente para ocupar productivamente a toda su fuerza de trabajo, no bastan las inyecciones de recursos financieros ni los enfoques “keynesianos” que buscan generar incrementos en la demanda agregada interna a partir de incrementos en la inversión pública, que a la larga sólo se vuelve productiva si logra estimular  a la inversión privada, en particular a la que trae consigo innovación. Es indispensable  introducir nuevas industrias o modos innovadores de producción en industrias ya establecidas, a fin de vincular a regiones e industrias enteras de México con la demanda creciente de nuevos productos y servicios que generan los sectores, regiones y países en expansión en la economía global.  Y no me refiero tan sólo a innovaciones tecnológicas -cuya importancia es innegable-, sino también a innovaciones en modelos de negocios, modos de organización empresarial y de ingeniería de procesos; modalidades de financiamiento, mercadeo a escala global, entrenamiento y despliegue del capital humano.

Una estrategia eficaz de alto crecimiento sostenido e incluyente parte de la voluntad política expresamente comprometida por el más alto liderazgo de la nación, secundado por compromisos asumidos por todos los sectores económicos y sociales. El triunfo de Meade Kuribreña será garantía de que habrá, pronto, esa voluntad política que en pocos años nos llevará al umbral de un nuevo milagro mexicano.

 

[email protected]

 

 

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...