Independientes, la cuña incómoda

Los votos que vos matáis gozan de cabal salud… Margarita, a la primera, ‘El Bronco’, con empujón del Trife, y Ríos Piter, haciendo cuentas… Y el puntero, echando rayos…

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¡Ah!, qué tiempos aquellos, dirían los partidos, en los que no eran incomodados, ni ellos, ni sus candidatos, por nadie que no fuera parte de la propia “partidocracia”, pero, entonces, a un abusado (o a la ciudadanía, harta de sus traperías y mentiras) se le ocurrió que quien aspire a cualquier cargo de elección popular podría hacerlo sin que atrás de él (o ella) se colocaran las siglas de algún instituto político.

La idea la agarraron en el aire, en primera instancia, muchos resentidos que, a la primera, se quitaron el traje que con “convicción” portaron durante años.

La evolución de la figura del candidato independiente ha madurado hasta cierto límite, pero aun es incipiente. Nada de qué extrañarnos, pues su aprobación en el Congreso cumple apenas seis años, y algunos cuatro, de que las autoridades electorales revistieron de normas la iniciativa.

Ello ha permitido que ambos polos tengan, hoy, un común denominador que se llama Jaime Rodríguez y le apodan “El Bronco”.

Aunque, allá por el 2012, el primer apuntado para participar en una contienda bajo la modalidad de independiente fue Manuel Clouthier Carrillo, hijo de “Maquío”, la entrada, de lleno, de la figura a una elección para un cargo importante se dio en 2015, cuando el hoy Gobernador con licencia de Nuevo León compitió por la gubernatura, y la ganó.

El hecho fue histórico y parecía el arranque de una nueva era en la política mexicana donde los partidos se dirigían a la extinción.

Con apenas dos años de gobierno, Jaime Rodríguez logró que la ciudadanía volteara a ver, nuevamente, a los partidos. La expectativa por la figura de candidato independiente fue fulminada por los malos resultados de un gobierno sin ton ni son.

Incluso, muchos sólo vieron en la llegada del independiente a la Gubernatura de Nuevo León un trampolín para lanzarse, en menos de tres años, como candidato a la Presidencia de la República, como ahora ocurre.

“El Bronco” es, hoy, el segundo candidato independiente dentro de la competencia electoral por sustituir a Enrique Peña Nieto. La otra es Margarita Zavala, mientras Armando Ríos Piter todavía rasguña su reconocimiento, pero con pocas posibilidades.

 

‘EL OGRO’ DE NUEVO LEÓN

Poco antes de Semana Santa, el 14 de marzo, percibiendo lo que vendría si Margarita, “El Bronco” y Ríos Piter entraran a la contienda, escribí:

“Una cosa es cierta, y pocos toman en cuenta o no les cae el veinte; ya en campaña, los nombres de Zavala, Rodríguez y Ríos Piter moverán el pandero.

“Las encuestadoras verán que sus números se mueven como en tablero de Jumanji. Eso, a algunos candidatos (de partido) parecerá más obra de una ‘ouija’ porque sentirán que su túnica les incomoda”.

Para entonces, hace un mes, se daba por un hecho que sólo Margarita estaría dentro, pues, días antes, el Instituto Nacional Electoral, tras una revisión de una muestra de 15 mil firmas levantadas, detectó que en al menos un 10 por ciento se utilizaron copias de credenciales de elector o falsificadas.

Al calvario de los independientes, iniciado en octubre del año pasado, el INE seguía poniendo espinas. Y preguntábamos: ¿Pensó que ninguno era capaz de reunir casi un millón de firmas?

La decisión del INE fue que sólo la ex panista había ganado, con menos suciedad que los otros, el derecho a competir. Jaime Rodríguez y Ríos Piter, fuera.

Margarita lanzaba “cuetes” porque, históricamente, sería la primera independiente en buscar la Presidencia de la República, y qué más que no compartirlo con nadie.

El ambiente entre los tres aspirantes con partido continuaba igual. Margarita no intimidaba.

Sin embargo, el rictus cambió para todos cuando, el pasado 10 de abril por la madrugada, en una sesión iniciada alrededor de las 21:00 horas del 9, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación emitió un fallo que abría la puerta a “El Bronco” a entrar en la contienda y ser el segundo independiente. Más bien, lo subía al caballo.

Las horas siguientes, y no se digan los días, el hecho provocaba una comezón inusitada. ¿Por qué su inclusión era, ahora, un hecho detestable para López Obrador?

Que a Zavala tampoco le gustara se entendía porque le quitaba la exclusividad de ser la única independiente en la contienda, aunque cojearon del mismo pie.

¿Pero por qué la rabia del candidato de Morena?

¿Será que si Ríos Piter logra también entrar el lloriqueo será mayor, o los cartones se emparejarían?

De cualquier forma, en sucesos inesperados, los candidatos independientes, dos o tres, incluidos en la contienda del 1 de julio se han convertido en una especie de cuña incómoda.

Primero, porque ninguno de ellos, aun el que todavía no pierde las esperanzas, es personaje desconocido en la vida política de México ni tienen menos méritos que Andrés Manuel, Ricardo o José Antonio.

 

EL ‘ESQUIROL’ QUE AMLO VE

De la noche a la mañana, Jaime Rodríguez “El Bronco”, quien hasta antes del fallo de tribunal electoral no representaba dolor de cabeza para nadie, se convirtió en una preocupación más para Andrés Manuel López Obrador.

Y, quizá más que eso, en una pesadilla.

La súbita inclusión del neoleonés en la contienda despertó sospechas, del candidato de Morena, de maneras distintas a las expresadas por Margarita.

Para López Obrador, “El Bronco”, más que candidato, es instrumento -lo dijo- para quitarle votos.

“A lo mejor siguen pensando que si él va a la boleta nos quita votos a nosotros, pues no; les va a quitar votos… o los votos que obtenga este señor se los quita al PAN y se los quita al PRI”, dijo con gesto menos festivo que otras veces.

Y su preocupación, o simple descontento, porque Rodríguez obtuvo su acceso a la boleta la descargó en el Presidente Enrique Peña Nieto y la Secretaría de Gobernación, a quienes acusó de haber ordenado al Trife volver a la vida al neoleonés.

Con o sin misión aparte de ser candidato independiente, “El Bronco” le recetó, desde ya, la primera repasada al candidato de Morena.

En principio, Rodríguez afirmó que “hoy tuitean que soy un candidato a huevo, y con muchos huevos diría yo”.

Después hizo la referencia directa a Andrés Manuel: “Voy por él y punto”.

“Ya le dio miedo. (Él, López Obrador) es así; ve el ‘cuco’ y se asusta… Que se cuide; voy a trabajar para lograr más votos que él.

“No estoy de acuerdo en que Andrés Manuel regale los impuestos que yo pago; al huevón nada; al trabajador todo.

“El populismo, el asistencialismo, destruye a este país, y López Obrador quiere regalar el dinero de los que trabajan para dárselo a los que no trabajan.

“Es una propuesta equivocada de Andrés Manuel (la de su aeropuerto)… El nuevo fue diseñado por expertos; no por políticos”.

En el remate dio un consejo: Andrés Manuel, no te enojes, no te asustes; la mafia del poder eres tú. Pa’ qué te preocupas si voy en la cola. No te enganches; sigue con tu chamba y yo con la mía”, pero el “El Bronco” no es santo de la devoción no sólo de López Obrador o Zavala. Otros por ahí, incluyendo medios de comunicación, le tienen tirria.

Unos por nobles; otros por pujantes, o porque no ganarán ni la consolación, y otros por mera leyenda, pero los independientes se han convertido en algo así como una cuña incómoda porque cómodas las hay.

 

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@RobertoCZga

 

 

 

 

 

 

 

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