Huye Germán de la 4aT por crisis humanitaria; Urzúa, el verdugo de AMLO; Marko guiña y lo ignoran

Gabriel García, detrás del superdelegado Lomelí y su relación con contratos de farmacéuticos

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Toda la retórica y el malabarismo veremos, este miércoles, en la conferencia mañanera para tratar de minimizar la renuncia de Germán Martínez Cázares al Seguro Social y mantener en equilibrio al secretario de Hacienda, Carlos Urzúa Macías.

El ex presidente del PAN analizó el electrocardiograma de la institución y las directrices de pobreza franciscana de Andrés Manuel López Obrador y decidió pasarla más tranquila en su hamaca del Senado, un premio por quién sabe qué, tal vez por traicionar al partido donde militó por 30 años y a su candidato, Ricardo Anaya Cortés.

Sin embargo, desde la trinchera de los “adversarios” vieron en la renuncia de Germán la oportunidad para mostrarle una zanahoria y llevarlo de nuevo a su parcela. Así se leyó el “reconocimiento” que hizo vía Twitter el presidente del PAN, Marko Cortés Mendoza, al ex titular del IMSS.

Por supuesto, a Marko no le importó la traición al PAN y a Anaya en la urgencia por mantener a flote un liderazgo totalmente gris, a pesar de ser la segunda fuerza electoral, pero ni así los volteó a ver Martínez Cázares.

Y ya que estamos en las netas, Germán debería revelar de lo que se queja en corto: La imposición que hizo Marcelo Ebrard Casaubón del impresentable Gibrán Ramírez Reyes, secretario general de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social.

A pesar de que es un cargo con perfil diplomático, bajo la estructura del IMSS, el chivito en cristalería se dedica a pelarse todo el día en Twitter; es el ícono de los memes con un radicalismo progre que lo llevó, de buenas a primeras, a protagonizar enfrentamientos con Brasil simplemente porque no comulga con Jair Bolsonaro.

Germán no fue capaz de enfrentar a Marcelo para meter un perfil adecuado en la CISS o, cuando menos, una personalidad menos envilecida por la idolatría de la Cuarta Transformación.

Pero ya tendrá tiempo el senador de escribir sus cortas memorias como funcionario obradorista desde su premiado asiento por cinco años y medio más, becado por el erario; ¿quién dice que la traición no paga..?

GABRIEL GARCÍA, DETRÁS DEL SUPERDELEGADO LOMELÍ Y SU RELACIÓN CON CONTRATOS DE FARMACÉUTICOS
No hay hoja en los árboles de los superdelegados federales que se mueva sin la voluntad de Gabriel García Hernández, apostado en una oficina de Palacio Nacional.

Desde la Jefatura de Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el ahora jefe de los “virreyes” en los estados maneja todas las operaciones y recursos para los propósitos de la causa obradorista, así que más allá de cuestionar al delegado de Jalisco, Carlos Lomelí Bolaños, se debe pedir cuentas a García Hernández por la relación de su procónsul en Jalisco y su relación oscura con farmacéuticas.

No sólo debe estar enterado de lo que hace y deshace Lomelí con empresas distribuidoras de medicinas; seguro trae su bendición y visto bueno de “negocios”, y, por supuesto, de más arriba, donde dicen no llega mancha, así que el gobernador Enrique Alfaro Ramírez y el fiscal Gerardo Solís Gómez tienen trabajo para rato.

La historia de contratos multimillonarios relacionados con Lomelí y las farmacéuticas vienen de años. Tan sólo en lo que va del año, Abastecedora de Insumos para la Salud (Abisalud) ganó más de 164 millones de pesos, adjudicados por el gobierno de López Obrador.

Y se dice que debe tener la bendición de muy arriba porque en la conferencia mañanera de este martes, el presidente mostró una sonrisa sarcástica al ser cuestionado; “son grillas y politiquerías”, dijo, y luego vino lo obvio, la promesa que se será revisado por la SFP de Irma Eréndira Sandoval e investigado por la FGR de Alejandro Gertz Manero. Jueces y partes en la Cuarta Transformación.

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