Google: El poder de la información

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El pasado 4 de septiembre, Google cumplió 20 años, tiempo en el que se ha convertido en un coloso multidimensional.

Esta empresa ícono de la era de la información está revolucionando el uso de las tecnologías a partir de una oferta muy amplia de productos y servicios.


Esto ha facilitado el acceso e intercambio de información para millones de personas en el mundo, pero Google no sólo ofrece información a los usuarios; también concentra y organiza información de los mismos.

La información es poder, y gran parte de ese poder lo tiene Google.

La compañía surgió como un motor de búsqueda, parte de un proyecto universitario en Stanford.

Sus creadores, Sergey Brin y Larry Page, registraron el dominio Google.com en 1997, con la misión de “organizar la información del mundo para que fuera accesible y útil para todos”.

Fue en 1998 cuando se constituye Google Inc., gracias al financiamiento de Andy Bechtolsheim, cofundador de SUN Microsystems.

En 2015, Google Inc., se reestructuró para consolidar el conglomerado Alphabet Inc., en el que cada producto y servicio desarrollado o adquirido por Google se convirtió en una empresa subsidiaria.

Google ha logrado posicionar la mayor parte de sus servicios y productos como los más utilizados en el mundo, lo que le permite concentrar y almacenar un gran flujo de información proveniente de las interacciones de sus usuarios.

La información que maneja  Google es de todo tipo: Imágenes, noticias, videos, traducciones, contactos, correo electrónico, ubicación GPS, análisis del tráfico de sitios web, datos financieros personales, preferencias de consumo, etcétera.

Esto se potencializa con el uso de su navegador Google Chrome, su software Android; sus teléfonos Nexus, e incluso con sus vehículos autónomos.

Google se ha hecho de una cantidad inédita de información.

Esto ha ayudado a perfeccionar la inteligencia artificial en la que trabaja la compañía.

Desde un principio, el objetivo de Google no era ser un buscador de páginas web; era desarrollar un algoritmo que hiciera la navegación a la medida de cada usuario.

El algoritmo se alimenta de las preferencias del usuario para ofrecer una búsqueda personalizada.

Es a partir de esta inteligencia artificial que la compañía vende publicidad focalizada a partir de intereses individuales, negocio que en la actualidad representa el mayor ingreso de la compañía.

El dilema que plantea la gran concentración de información es el poder que esta genera.

Google se define como neutral y busca rescatar su lema “no hagas el mal”.

Sin embargo, se ha visto envuelto en proyectos como “DragonFly”, con el que se pretende regresar al mercado chino con un buscador censurado.

Google responde a intereses privados, y no públicos; es su naturaleza.

Y es una razón para preocuparse, pues posee la capacidad para influir en los intereses y preferencias de millones de personas al discriminar cierto tipo de información y, a su vez, favorecer la difusión de otra.

 

 

 

 

 

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