Fox, Winckler y McCarthy cierran tragicómica semana

Porque si pensábamos haberlo visto o leído todo en cuestión de cosas serias que parecen bromas, o viceversa, estábamos equivocados.

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“Dicen que tú y yo estamos locos, Lucas”.

Y Lucas: “¿Estamos, Kimosabi?”.

Bueno, la verdad, la que terminó así, de locura, este sábado, fue la semana. Y, en consecuencia, los mexicanos.

Porque si pensábamos haberlo visto o leído todo en cuestión de cosas serias que parecen bromas, o viceversa, estábamos equivocados.

Y mucho menos ahora que las redes sociales son como el ajonjolí de todos los moles. Si una mosca zumba, al minuto se entera el mundo.

Y no estoy para contárselos -graznando, claro-, ni ustedes para saberlo, pero inicialmente esta tecleada iba por el lado más cómico que trágico.

Ante la ola de notas disparatadas durante la semana, el primero que se me vino a la mente fue el ex Presidente panista Vicente Fox ante las tantas anécdotas que sobre él subsisten cercanas a lo hilarante.

Pero como dice la “vox populi”, Dios me castigó, porque precisamente este sábado, don Vicente se aventó la del estribo: “Las cosas van mal, se están poniendo peor, están de color hormiga. Así que cabalguemos contra tulicatas, chichis bravas, víboras prietas y demás alimañas que se han refugiado en Morena y la 4T”, expresó.

“Ya me reuní con Calderón, con Margarita, con ‘Alito’ de PRI, con el PAN, con los ‘Chuchos’ del PRD; ya me reuní con todos, vamos a cabalgar de nuevo”.

¿Será que el Vaticano tenía razón?

Con su relanzamiento contra la 4T, terminó de redondear la versión “a la mexicana” de cualquier capítulo de Moe, Larry y Curly.

Porque, a ver, dígame usted si no -aunque yo solo grazne-, si no era para revolcarse de risa ver a Enrique Peña Nieto en Nueva York con peluca “güera” y gorra. O en una foto del pasado al Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, disfrazado de afroamericano.

O, en el colmo del trastorno, leer la sugerencia de una piloto de Interjet de lanzar una bomba sobre el Zócalo durante el Grito, porque “nos haría un favor a todos”.

Y es que apenas descansábamos unas horas de la secuela de las leyes secundarias de la Contrarreforma Educativa y el celo disidente velando los regalos del Presidente Andrés Manuel López Obrador, en el casi entendido de que ahora la CNTE será el SNTE, y al revés volteado, cuando en Estados Unidos apareció un tal Daniel McCarthy, candidato a senador en Estados Unidos por el estado de Arizona, proponiendo la anexión de México a la Unión Americana como forma de terminar con la migración ilegal.

El ingenioso legislador afirmó que existen 30 millones de indocumentados mexicanos que buscan ser parte de Estados Unidos, por lo que infiere, la población mexicana quiere cambiar de nacionalidad.

No debemos dejar fuera, aunque me canse, que el mismo López Obrador abrió la semana (la que terminó este sábado), con la dominguera, sin pruebas, de que la “mal llamada Reforma Educativa” fue una imposición del extranjero, cuando sin buscar mucho sabemos, con pruebas diarias desde hace dos meses y cacho, que la que sí lo fue es la militarización de las fronteras norte y sur del país para replegar a los migrantes y cuadrársele a Donald Trump.

Pero el que cerró la “sui generis” semana fue el juez que giró orden de aprehensión contra Jorge Winckler, ex Fiscal General de Veracruz, por presunta privación de la libertad, en la modalidad de secuestro, contra un ex colaborador de su antecesor, Luis Ángel Bravo.

Demasiada coincidencia en medio de la ristra de persecuciones, encarcelamientos y advertencias contra todo lo que se mueva en contra de la 4T, o de quien se atreva a sacarle la lengua a sus correligionarios.

La mano negra es evidente desde que el Congreso veracruzano separó del cargo a Winckler con la mayoría de Morena, pues el pleito cazado entre el ex Fiscal y el Gobernador Cuitláhuac García es conocido hasta en China.

El recuento es parco, seguramente se nos van algunas otras notas novedosas, más cómicas que trágicas, porque ni siquiera nos metimos con el tema que se está convirtiendo en la cruz del gobierno lopezobradorista, y que ya hizo moda el ataque a los bares ya sea en Michoacán, Morelos, Veracruz o Guanajuato.

Y eso que, por fortuna, guardaron silencio Porfirio Muñoz Ledo, Ricardo Monreal, “Amlito”, entre otros.

Queda claro que esta semana que pasó no supimos si reír o llorar.

Yo, como Lucas. Más vale graznar que ladrar.

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