Euforia en Wall Street por Snapchat

Aplicación podría terminar por devorarse a WhatsApp; sendero está siendo iluminado para aquellos que saben usar bien a bien sus conocimientos para amacizar redes sociales con mensajería

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Innegablemente, ya nos atrapó con su vertiginoso ritmo voraz; la Sociedad de la Información está marcando nuestras vidas a tal grado que cada vez es más imprescindible para las generaciones mayores de 40 años empaparnos del conocimiento digital porque si no… estamos desfasados.

Para no quedarnos en el  ostracismo cibernético existen infinidad de opciones, programas, paqueterías y, sobre todo, servicios de mensajería de voz y contenido.

¿Que nos han hecho la vida más sencilla? Indudablemente que sí. ¿Que tantas facilidades en la comunicación nos han hecho más impersonales y fríos? Invariablemente, sí. ¿Que subsumirnos en una cotidianidad digitalizada incrementa nuestro grado de exposición al riesgo y  a la vulnerabilidad? Increíblemente, así es.

No van siendo contados casos de ciberbullying; tampoco de ciberfraudes,  de pederastas camuflados ni de psicópatas entrometiéndose en  la vida de los demás porque están dentro de los ordenadores, cuentas y teléfonos de sus víctimas, o de hackeos atemorizantes contra personas físicas, morales e instituciones gubernamentales o, bien, otros pilares del Estado.

La realidad es que mientras la tecnología y las constantes innovaciones nos arrasan, nuestra esfera de la realidad no está preparada, en su entramado, para responder con eficacia a ese lado malo de lo digital, una  especie de doctor Jekyll y el señor Hyde.

Nuestra capacidad de respuesta jurídica y legal está desfasada. Yo, en lo personal,  cada vez escucho de más casos de gente  de a pie, así como usted y yo, amigo lector, angustiada porque “alguien” se les ha colado en su teléfono, en su mensajería, en sus cuentas…

No estamos seguros, pero tenemos que comunicarnos, y quizá lo más fehaciente sea tomar todas las precauciones necesarias; ya ven ustedes el mail de  la empresa Yahoo tantas veces vulnerado, a tal punto que la peor opción en este momento es tener un email gestionado, precisamente, por Yahoo.

 

A COLACIÓN

Hace unos días, Snapchat fue listada en las grandes ligas bursátiles, y lo hizo, además, con un buen recibimiento, una cascada de euforia por este novedoso servicio de mensajería instantánea.

Wall Street le cobijó con un debut muy favorable: La acción Snap Inc., abrió cotizando a 17 dólares y llegó a subir más de 24.48 dólares; los cofundadores de la empresa Bobby Murphy y Evan Spiegel, dos jóvenes emprendedores que representan el sueño de los Millennials, se mostraron bastante complacidos por el recibimiento bursátil para una idea valorada en 24 mil millones de dólares.

Claro que después del hito de Mark Zuckerberg, y la truculenta historia de cómo surgió Facebook, el sendero está siendo iluminado para aquellos que saben usar bien  a bien sus conocimientos para amacizar redes sociales con mensajería.

¿Qué es Snapchat? Se trata de una aplicación de red social para móvil/celular  que permite a sus usuarios sacar fotos y videos de 10 segundos y enviarlos a sus amigos. La aplicación abre directamente la cámara de fotos y tiene la virtud de borrarlas, automáticamente, 24 horas después.

A la fecha cuenta con 158 millones de usuarios activos; la mayor parte es muchachada, aunque algunos asesores ligados con el mundo de lo digital consideran que tiene tanto potencial que terminará devorándose a WhatsApp; de hecho, Zuckerberg quiere comprar Snapchat porque ya le vio los colmillos.

La pregunta focal es ¿cómo hace dinero?  Y nos lo explica Przemysław Kwiecień, economista en jefe y encargado de Investigaciones Económicas de XTB Trading: “Los canales principales para generar beneficios incluyen lentes, geofiltros, historias reales y descubrimientos. Estas son las características principales disponibles para los usuarios. Las lentes permiten a los usuarios cambiar sus caras y añadir elementos de humor. Snapchat ofrece lentes personalizadas patrocinadas por las que cobra a las empresas 450 mil dólares”.

“Asimismo, incorpora historias patrocinadas para intentar camuflar los anuncios. Finalmente, hay una función de ‘descubrir’ en la que proveedores de medios antiguos y nuevos (BuzzFeed, CNN y WSJ entre otros) ofrecen contenido en videos y, otra vez, los anuncios van conectados con el cobro de una determinada tarifa (normalmente a partir de 20 dólares) por mil visionados. En general, Snapchat intenta entregar anuncios de tal manera que no resulte molesta para los usuarios y, de hecho, trata de utilizar su engagement para hacer interesantes estos anuncios”.

¿Cuánto dinero está haciendo Snap? La empresa multiplicó por seis sus ventas en 2016 (alcanzando los 404.5 millones de dólares) respecto a 2015. No obstante, el año pasado, la empresa registró pérdidas de 514.6 millones.

Al respecto, Kwiecień aconseja calma porque “no es raro que las start-up tecnológicas pierdan dinero en esta fase tan prematura de negocio. El meollo es si los inversores pueden tolerar las pérdidas hasta que la empresa consiga incrementar su popularidad y consiga trasladar este crecimiento hacia los beneficios”.

 

@claudialunapale

 

 

 

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