En Jalisco confunden al enemigo: es Alfaro y no Zamora

El imbatible presidente municipal de Guadalajara sin duda llevaría a tribunales al gobernador Sandoval y a su familia

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El senador Arturo Zamora tiene derecho a preguntarse quién lo quiere sacar desde ahora de la sucesión de Aristóteles Sandoval en Jalisco.

Ya en 2007, cuando tenía todo para ser gobernador, usaron periodicazos en su contra  con información que resultó falsa; nada pasó, sólo obtuvo una disculpa sin mayor difusión.

Sus enemigos pretenden de nueva cuenta evitar su participación usando el mismo método.

Según esto, el “General Águila”, Luis Homero Águila, el gestor de procesos que irrumpió a tiros en la Fiscalía de Jalisco asesinando a dos personas e hiriendo de gravedad a dos más (él cayó, abatido por policías que repelieron la agresión), amenazó con esta acción desde 2013 mediante una carta enviada al secretario de Gobierno, Zamora.

El “General” (por su pasado militar) se decía asqueado por injusticias cometidas en su contra. No precisaba cuántas ni cuáles ni quién se las había infligido, pero información local presume que el detonante de su acción criminal fue el caso del “Matamuelas”, como él llamaba un asunto que gestionaba.

Un problema es que Zamora dejó el gobierno de Aristóteles Sandoval el 29 de mayo de 2014 y regresó a su escaño en el Senado de la República.

Otro, que Zamora no fue el único que recibió una carta del “General Águila” y, además, en su misiva al entonces secretario general de Gobierno el remitente sólo exigía la remoción de supuestos o reales “aviadores” (individuos que cobran sin trabajar) en el gobierno.

Uno más es que “Águila” se dedicaba a escribir cartas a todo tipo de funcionarios, del gobernador para abajo; por lo menos escribió unas 1,200. Además, con reiteración se plantaba sin acompañantes ante cualquier oficina de gobierno a denostar a los funcionarios. Mítines, les llamaba.

El fiscal central, Rafael Castellanos, cuya destitución pedía el “General”, recuerda que éste le envió por lo menos 200 cartas y que “hace 18 años estaba aquí ese amigo, a todos nos abordaba, a todos nos amenazaba”.

Para decirlo de otra manera, aunque la información publicada en la Ciudad de México sólo habla de que Águila envió una carta a Zamora y que éste lo ignoró, hay testimonio de que por lo menos envió 200 a Castellanos y que 18 años atrás ya se dedicaba a abordar y amenazar a funcionarios.

Por alguna razón sólo Zamora gustó a los filtradores de las cartas del “General Águila”, cuando el verdadero peligro lo tienen en Enrique Alfaro, el imbatible presidente municipal de Guadalajara que sin duda llevaría a tribunales al gobernador Sandoval y a su familia.

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