El pronóstico del FMI y el coronavirus cimbran a la 4T

Compartir:

EL PRONÓSTICO DEL FMI CIMBRO A LA 4T

Quién lo iba a decir, el gobierno de izquierda más nacionalista, populista y radical de nuestro país en los últimos 40 años, que ha declarado una cruzada mundial contra el neoliberalismo en todas sus manifestaciones, ayer se cimbró en sus más firmes fundamentos ideológicos al conocer los severos y pesimistas pronósticos del más conspicuo representante del neoliberalismo internacional como lo es el Fondo Monetario Internacional.

No fue poco lo que dijo el FMI a la 4T: que la economía que manejan y representan sufrirá el más severo atorón de todas las economías del continente americano, al estimar una caída para este año del 12.5% del PIB.

Si el pronóstico del FMI se cumple, México será la cuarta economía mundial con el más severo decrecimiento en este 2020 (atrás de Italia, España y el Reino Unido), aunado a que la recuperación estimada para el 2021 será menor y más lenta, sujeta al desarrollo de la economía mundial post pandemia.

La primera reacción del jefe del Ejecutivo Federal fue perder su tradicional risa sarcástica y emprender la tonada de una canción del folclor latinoamericano tradicional, que grita a la inmensidad de su yo interno: “Gracias a la vida, que me ha dado tanto…”.

Fue vano intento de contrarrestar el pesimismo porque en el fondo esconde un desasosiego interno de su vida presente y se refugia en sus riquezas abstractas de una vida transcurrida.
Posteriormente, en la soledad de su despacho presidencial y en evidente comunión con sus instintos primarios, reflexionó sobre la trascendencia del informe neoliberal y concluyó que era más serio de lo que pensaba, que había que hacer control de daños y convocó a su trio de funcionarios, no para cantar sino para replantear sus otros datos y recomponer lo que parece irreversible.

El Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, salió de inmediato a reconocer la gravedad del pronóstico que, contextualizado por un clima de incertidumbre económica y financiera, venía a generar aún más nerviosismo y escepticismo ya acumulado, según reflejan las propias encuestas de confianza del consumidor que se encuentran en sus niveles más bajos desde que se efectúa tal medición.

Entendió que esto sería perjudicial para el entorno nacional y por eso procedió a reconocer de inmediato dos circunstancias: se pudo hacer más en cuanto a programas de apoyo para la protección de los negocios y del empleo antes del inicio de la pandemia, pero los márgenes de la económica se lo impidieron (asunto de dudosa procedencia) y sin embargo hay que hacer mucho más para detener algo que puede ser una auténtica catástrofe económica para el país.

Esto, aunado a que las expectativas de la recuperación económica no serán tan halagüeñas como piensan algunos (incluyendo al jefe de la 4T) pues la recuperación no será proporcional a la caída sino al contrario: sus ritmos serán seguramente asimétricos y discontinuos.

Y añadió otra cosa más, igual de delicada. La expectativa de la entrada en vigor del T-MEC con América del Norte no será miel sobre hojuela, ni vendrá la inversión a México como si fuera un maná (como si tuviéramos una certeza jurídica de primer mundo); todo estará sujeto a la recuperación de la normalidad de las economías del norte post- Covid-19 y eso no será de inmediato por el comportamiento errático de las aperturas realizadas en los Estados Unidos. Es decir, mientras siga viva la posibilidad de los contagios del coronavirus a la economía de la región será incierta y lenta.

Y esto modifica toda la planeación de la recuperación económica para el gobierno de la 4T, pues apostaba todo a la integración con el gobierno de Donald Trump para tener un efecto V, situación que ya se ve muy lejana.

Ahora deberán cambiar sus estrategias de recuperación de la economía y hacer más con menos, y romper, aunque sea superficialmente, el teflón que repele la relación entre el gobierno de la 4T y la iniciativa privada.

Ya están entendiendo la gravedad de la circunstancia en la que están inmersos, pues, entre más profunda sea la caída, más complicada será la recuperación y, entre menos se quiten los diques de desconfianza a la inversión, menor generación de empleos habrá en el país.

El secretario Herrera reconoce la urgencia de construir cercanía, que no podrá ser tanta ahora que se le diagnóstico tener el virus del Covid-19, pero tendrá que buscar alternativas de comunicación y procurar atenuar de inmediato la profundidad de la caída, con el riesgo social que esto implica si se desborda el colapso económico que se vislumbra en el horizonte de corto plazo, tal y como el neoliberal del FMI se lo anticipa.

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...