El Papa Francisco NO estará en la ‘boleta electoral’ del 2021 con López Obrador

La visita de los pontífices está siempre en la mira política del partido en el poder, sobre todo en un país con gran dominancia católica. En septiembre, AMLO escribió la dedicatoria: Para el Papa Francisco, mi líder e inspiración. No vino a los Foros de Paz y rechazó pedir perdón por la conquista de México

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La codiciada visita de un Pontífice en año electoral no se dará en México, cuando menos en las elecciones intermedias del 2021, las más importantes de este sexenio, con una marca especial en el calendario de Andrés Manuel López Obrador, impulsada por la iniciativa de revocación de mandato.
La presencia del máximo líder de la Iglesia en un país con gran dominancia del catolicismo está siempre en la mira política del partido en el poder, intención detectable por la Santa Sede y sus representantes en la figura del nuncio apostólico.
El Papa Francisco rechazó la invitación de la Conferencia del Episcopado Mexicano de Rogelio Cabrera López y Alfonso Miranda Guardiola, programada como visita pastoral a nuestro país, en el marco de los 500 años de evangelización cristiana, con el argumento de que el sucesor de la silla de Pedro ya estuvo en nuestro país en febrero del 2016 -fechas recientes en el calendario Vaticano- y aún le faltan importantes naciones de América por visitar.
La elección intermedia del 2021 cimenta el puente a los comicios presidenciales del 2024; para tales efectos, el Presidente promueve la revocación de mandato, que especifica la aplicación de la regla en “coincidencia” con el 2021, donde aparecerá la figura del líder de Morena como la gran influencia para repetir el efecto del tsunami que arrastró a la victoria a cientos de candidatos a legislaturas locales, federales, alcaldías y más.
López Obrador tiene una especial admiración por el Papa Francisco. Hizo intentos para que interviniera en los Foros de Paz (7 de agosto al 24 de octubre) sin mayor éxito y con un mal sabor por el desmentido de la Santa Sede a la declaración de la encargada de los foros: Loretta Ortiz, posterior aspirante a ministra de la SCJN.
El 7 de septiembre, el entonces presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, solicitó a la Fundación Scholas Occurrentes -creada por el Papa Francisco- para su participación en el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, que dará estudio y trabajo a más de 2 y medio millones de jóvenes en el país, los llamados “ninis”.
López Obrador escribió en la dedicatoria del folleto enviado al Pontífice: “Para el Papa Francisco, mi líder e inspiración por su verdadero interés por los pobres y olvidados, en especial por su atención a los jóvenes. Con todo mi afecto y gratitud: Andrés Manuel López Obrador”.
Un intento presidencial por traer al Papa en año electoral que no fue fallido, pero que al final no dio resultados, ocurrió en el de 2012. La CEM y el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa lograron que Benedicto XVI visitara Guanajuato el 23 de marzo, sin embargo, en esa ocasión, el partido en el gobierno y su candidata, Josefina Vázquez Mota, no resultaron favorecidos con la visita, ya que no pudieron revertir la popularidad de Enrique Peña Nieto.
Analistas hablan de dos factores que atenuaron la influencia de esa visita: No se realizó a la capital del país y el carisma de Joseph Ratzinger distaba mucho del de su antecesor, Juan Pablo II, amén de que el sexenio calderonista fue pésimamente calificado por la gran cantidad de muertes dolosas registradas en el país hasta esas fechas, que fueron ampliamente rebasadas en el sexenio de Peña Nieto y que van con una tendencia a la alza en el de López Obrador.
Históricamente, la Santa Sede se cuida mucho de no influenciar en el ambiente político-electoral en los países, pero esta regla se ha roto para provocar el efecto contrario en regímenes donde el Vaticano tiene interés especial en erigirse como influencia de cambio.
Un ejemplo: El 25 de enero de 1998, el Papa polaco, Juan Pablo II, de gran influencia política en la apertura de la Unión Soviética y la caída del muro de Berlín, ofició su cuarta y última misa en Cuba, a la que asistió Fidel Castro.
Karol Wojtyla realizó una visita pastoral de cinco días a la isla, la primera de un Papa en la historia de la Iglesia; recorrió el territorio y se entrevistó con Fidel Castro.
Del viaje del Pontífice a Cuba quedó el famoso mensaje: “Que Cuba se abra al mundo y el mundo a Cuba”.
La Santa Sede mantiene 179 misiones diplomáticas permanentes; 73 de ellas son no-residenciales, en consecuencia, algunas de las 106 están acreditadas para varios países.
Antes del viaje de la CEM a la Santa Sede para invitar a Francisco a México, el Presidente López Obrador envió dos cartas solicitando disculpas al rey de España, Felipe VI, y al Papa Francisco, por los abusos cometidos por España y la Iglesia católica en la conquista de América 500 años atrás.
El director interino de la oficina de prensa del Vaticano, Alessandro Gisotti, respondió que durante su viaje a Bolivia, en 2015, el Papa pidió perdón por los “muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América”.
López Obrador y Morena se quedaron sin Papa Francisco para el 2021, y todavía la última pelea en el Congreso, donde la oposición está dispuesta a una lucha para evitar que aparezca en la boleta electoral de la elección que abrirá o cerrará la puerta al obradorismo para el 2024.

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