El negocio de las patrullas Ford en Tlaxcala

Las evidencias delatan que una supuesta licitación abierta para adquirir el equipo necesario para garantizar seguridad a los tlaxcaltecas, ha sido amañada para dejar fuera del negocio a concesionarios de Ford que pagan impuesto en Tlaxcala, y de todo tipo de marcas automovilísticas más aptas para las labores en que serán usados los vehículos, como Chevrolet, Honda, Nissan, Kia Volkswagen y Hyundai, por ejemplo.

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Es probable que el gobernador tlaxcalteca, Marco Antonio Mena Rodríguez, no perciba el fétido olor que despide la segunda licitación para adquirir en Puebla 200 patrullas Ford por parte de su administración, lo cual no tiene sentido por su estrecha relación con el CEO de Ford México, Héctor Pérez.

Las evidencias delatan que una supuesta licitación abierta para adquirir el equipo necesario para garantizar seguridad a los tlaxcaltecas, ha sido amañada para dejar fuera del negocio a concesionarios de Ford que pagan impuesto en Tlaxcala, y de todo tipo de marcas automovilísticas más aptas para las labores en que serán usados los vehículos, como Chevrolet, Honda, Nissan, Kia Volkswagen y Hyundai, por ejemplo.

Los beneficiarios de negocio que excluye a concesionarios automovilísticos en Tlaxcala está descaradamente dirigido a beneficiar, con recursos del gobierno tlaxcalteca, a las empresas Jalbra y Rivera, S.A. asentadas en la capital del Estado de Puebla.

Rivera S.A. no debe ser confundida con Autos de Tlaxcala ni con Rispe, ésta asentada en Veracruz.

Autos de Tlaxcala es propiedad de Juan Manuel Rivera Flores y Rispe, de su hermano Rafael, en tanto que Rivera S.A. es de los hermanos Rivera Vargas. Son primos, pero en negocios no tienen relación alguna.

Aunque lo diga, la licitación no es abierta, como exige la ley, porque a Rispe, que está asentada en Veracruz, Ford México le exigió una carta invitación que el gobierno tlaxcalteca no le extendió; en cambio a Rivera S.A. y Jalbra si les llegó.

En el caso de Autos de Tlaxcala, hace tiempo que Juan Manuel Rivera Flores mantiene un litigio con Ford México pues pretenden arrebatarle la concesión después de más de 50 años de relación comercial.

Es evidente que esta segunda licitación, en la que están involucrados 110 millones de pesos, ya tiene receptor, o dos, gracias a los buenos oficios del oficial mayor del gobernador, Luis Miguel Alvarez Landa, a quien los medios de comunicación tlaxcalteca identifican como el operador de la sospechosa operación.

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