El chango dejó de ser bronco y ‘El Bronco’ se puso chango

Vaya lío desató el Trife con lustrarle las espuelas a Jaime Rodríguez, reforzarle el cincho y los estribos para montarlo en el caballo del proceso electoral

Compartir:

Amigos, un mundo nos vigila, diría el gran Pedro Ferriz (Santa Cruz no De Con).

¿Acaso es una casualidad del destino? ¡Qué coincidencia, el mono capuchino se deja atrapar y a “El Bronco” le dan sus cacahuates.

“¡Nooo… Esto es cosa de extraterrestres!”.

Bueno, eso diría el maestro de Jaime Maussan.

La verdad es que después de trabucar con su resolución de medianoche, entre lunes y martes, para ayudar a “El Bronco” a montar en el caballo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación puso un “cuete” al proceso electoral.

Aunque no ganará la elección y competirá en la acumulación de votos en los niveles de Margarita Zavala, el gobernador con licencia de Nuevo León, Jaime Rodríguez, se salió con la suya. Y eso pisó los callos a muchos.

Para empezar al mismo Instituto Nacional Electoral que ayer realizó una sesión de emergencia sólo para decir que acataban el fallo del tribunal, y que su adhesión a la boleta les mueve el pandero porque ya tenía el diseño y avanzado el proceso para la impresión de las mismas.

Miren nada más. O sea, yo impongo un juguete para que recaben apoyos. Un juguete que falla, que es manipulable, que no tiene candados, que es hasta clonable, y háganle como puedan, a mí sólo tráiganme 900 mil firmas. Juzgo quién hizo trampa, checo a medias, y no me molesten que ya voy a diseñar e imprimir las boletas.

¿Y la institucionalidad, apá?

Hubo lloriqueos públicos, lloriqueos privados y lloriqueos apechugados.

¿Por qué no habría de permitirse la participación de otro candidato más en la competencia? ¿Y por qué no la de otro y otro, y los que sean, siempre y cuando, al estilo propio del instrumento otorgado, hayan hecho la tarea?

¿Hay algo que todos saben, imaginan, deducen o presienten sobre la incorporación de “El Bronco” a la contienda, pero no lo revelan, o creen que quedarían como simples cobardes si lo hacen?

El hecho, sin embargo, tiene su lado “sospechosista”. O el asunto fue maquinado, o alguien es un mago perfecto o, de plano, don Pedro tenía razón. Porque cómo está eso de que horas antes de la exposición de argumentos y voto de cada magistrado del tribunal… ¡ya se conocía el resultado!

¿”El Bronco” moverá el tapete en los resultados? No creo que mucho, pero sí. Su participación es idéntica a la de Zavala. No van a ganar, pero “jalarán” votos que algunos afirman que beneficiará a Andrés Manuel, otros que a Ricardo Anaya, y muchos, que perjudicará a José Antonio Meade.

El candidato de Morena, por ejemplo, critica el pase a Rodríguez, y aunque dice que él está tranquilo porque lleva una ventaja insuperable, afirma que el hecho es “una mancha más al tigre” y que los magistrados están “maiceados” por Gobernación.

¿Qué teme López Obrador? ¿O qué imagina? “El Bronco”, ¿instrumento del gobierno para qué?

Margarita también echa tierra a su llegada, aunque tramposos fueron todos los independientes que supieron moverle más a la dichosa aplicación, que se vieron comprometidos a rascarle así pasaran las de Caín durante cuatro meses, a diferencia de los más de 80 que también se apuntaron, pero desistieron de someterse al masoquismo imprudente de las autoridades electorales.

La misteriosa incursión de Jaime Rodríguez a la boleta electoral del 1 de julio, “haiga sido como haiga sido” (perdón por lo trillado), es parte del festivo folclor del que suele hablar Córdova por lo “sui géneris” que está resultando este proceso. Que si el más fiscalizado, que si el más vigilado, que si el mejor planeado.

Y ayer admitió que sin “filias ni fobias” se sorteará el “impacto” de la decisión del Trife.

Así, en unos se nota el nerviosismo, en otros la desconfianza, el ardor y hasta la revancha.

Por ejemplo, “El Bronco” también dio el “changazo” en Monterrey.

Como las cosas por allá no andan bien entre el gobernador con licencia de Nuevo León con los medios de comunicación locales, sobre todo con El Norte, desde que decidieron el divorcio, el grupo Reforma dio ayer el toque de frustración por el resolutivo del Trife.

Desde la medianoche, cuando ya nadie paraba el “avistamiento” en la sede del tribunal acompañó la nota con el buen artículo de Juan Villoro sobre si se puede competir siendo tramposo.

De transa y chapucero no bajaban a Rodríguez desde hace semanas, dando por un hecho que su anhelo de verse en la boleta presidencial se le había cebado. Vaya, lo traían como juguete de mascota.

Y es que, la verdad, el medio distanciado de quien fuera su gallo en el 2015 ya sentía consumada su venganza por aquella ocasión en la que Rodríguez se fue de boca contra el propietario del periódico.

Pero que “El Bronco” no coma ansias, papel sobra.

Y si Jaime cree que se subió a una nube, está equivocado. En las nubes sólo los ovnis, cosa del señor Ferriz, y uno que otro mono capuchino, cosa de la Secretaría de Medio Ambiente.

Aunque algo flota en el aire que avisa que la cosa se va a poner de la “changada”.

 

[email protected]

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...