Ecuador y Hong Kong, alertas que no deben tomarse a la ligera

En tiempos en los que las redes sociales son un cerillo, la calma social puede revertirse en torbellino en cuestión de días. Lenin Moreno y Carrie Lam, como Nicolás Maduro y Daniel Ortega, hoy lo viven

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Las protestas diarias que vive, hoy, Ecuador eran inimaginables hace algunos meses. Apenas nos olvidábamos de la calentadita que el pueblo nicaragüense le puso a Daniel Ortega cuando, ahora, el Presidente Lenin Moreno debe trasladar los poderes de Quito a Guayaquil porque en la capital, dice, ya se vive un asedio.

¿Quiénes protestan contra las medidas del gobierno ecuatoriano, todo un paquete económico, pero principalmente la liberación del precio de los combustibles? La clase media, la baja y parte de la alta.

Para Moreno (toda coincidencia es mera casualidad) todo iba bien desde su llegada al poder en 2017.

De hecho, revisando sus propuestas y planes, vemos mucha analogía con estrategias de gobierno de otros países de corte izquierdista, incluyendo el de México, que ahora encabeza Andrés Manuel López Obrador.

Lenin (otra coincidencia, otra casualidad) se enfocó, desde el inicio de su gobierno, en el combate a la corrupción, incluso con la participación de funcionarios públicos, privados y la sociedad civil. Incorporó, paulatinamente, a familias, alcanzando más del millón y medio, que reciben bonos de diferentes tipos por parte del Estado.

Implementó una estrategia basada en la fiscalización, apoyada por la función judicial y legislativa de la administración anterior. Algo muy parecido a lo que está haciendo el gobierno actual de México, cuya mayor tarea ha recaído en Santiago Nieto, encargado de la Unidad de Inteligencia Financiera.

Impulsó el Referéndum y la Consulta Popular, instaló un consejo de participación ciudadana y, primordialmente, estableció un plan de austeridad (¿republicana?).

Lenin Moreno se fraguó en agrupaciones y partidos de Izquierda, y aunque ha retirado a Ecuador del grupo de la ALBA que comanda Venezuela, ha dicho que apuesta por un “socialismo nuevo, moderno e inclusivo”.

Sin embargo, a Lenin Moreno comenzaron a cuartearle su “Perestroika” cuando creyendo que tenía en sus manos al pueblo (¿sabio?) incrementó y endureció las medidas económicas.

Anunció la liberación del precio de la gasolina y el diésel; fijó el IVA del 12 por ciento; impuso contribuciones al sector empresarial aduciendo inversiones en educación, seguridad y salud.

Combinadas, pero mayormente por lo que tiene que ver con la gasolina y el diesel, las medidas convirtieron las calles de la capital en campos de batalla.

Moreno no sólo cambió la sede de gobierno, sino que ha instalado el Estado de Excepción y los cuerpos de seguridad han detenido, a la fecha, a alrededor de 500 personas.

Ha habido saqueos, cierres de carreteras y enfrentamientos.

Y es que, como el propio Presidente de México afirma, el pueblo no es tonto. Puedes vacilarlo, regañarlo, pero el día que alguien se pasa de tueste aparecen los chamucos.

Vaya, cuestión de voltear a ver lo que hoy enfrenta Carrie Lam, Jefa del Ejecutivo de Hong Kong, donde simples protestas por una Ley de Extradición en contubernio con China se convirtieron en las protestas masivas más grotescas desde que el territorio dejó de pertenecer a Gran Bretaña.

Como en Ecuador, o como en Nicaragua o Venezuela, en Hong Kong, las manifestaciones terminan en saqueos, destrozos y enfrentamientos con la Policía.

De la Ley de Extradición, el gobierno hongkonés debió emitir la Ley Anti-máscaras (¿le suena?) porque los manifestantes siempre se cubren el rostro.

En Hong Kong, las protestas llevan ya más de tres meses. En Ecuador apenas un mes.

Este miércoles, el Presidente López Obrador, ante la postura de miembros de la ANUIES (Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior) de irse a paro (25 institutos) para presionar al Gobierno Federal a entregarles 17 mil millones de pesos del presupuesto en el 2020, dijo, en su conferencia “mañanera”, que “no cederá a chantajes” así “se pare todo el país”.

“Nada de que nos agrupamos; nada de grupos de presión… Eso ya pasó”, dijo.

Sería pertinente que los ejemplos de Ecuador y Hong Kong no se echaran en saco roto.

Porque esos casos, y muchos más, siempre han dejado la misma moraleja: Lo transformador no quita lo abusivo.

 

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@RobertoCZga

 

 

 

 

 

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