Colosio, el no ‘conservador’ y la alternancia sin Morena

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Dicen que la vida es una tómbola.

Hoy es un día triste para el PRI, debe serlo, pues se cumplen 25 años del homicidio de Luis Donaldo Colosio. Hace tres semanas el partido cumplió 90 de ser fundado.

Para muchos priístas puede ser lo mismo que se cumplan 24 ó 26, ¿qué cambia? Tienen razón, al menos en cuanto a la justicia, al resultado de la investigación, todo está resuelto.

No solo en este caso, sino en muchos otros, supongamos Ayotzinapa, cada minuto, cada día, cada año, sin puntos claves verificados, soportados bajo una estructura de investigación, ya a este nivel sí científica, solo ayuda al olvido o a otra indeseable mentira.

¿Qué pasaría si a alguien se le ocurriera mostrar pruebas sobre la existencia de otro supuesto autor material (o intelectual) del homicidio de Colosio, distinto al que (o a los que) por muchos años también se ha culpado?

Es simple, se abonaría a la incredulidad. Una aportación más a la basura. Los plazos de la justicia también se enmohecen.

Cosa distinta si por ese veredicto o dictamen natural que tiene el destino o la vida, alguien se levantara subrepticiamente, como si estuviera en sus últimos suspiros, y confesara: “El culpable soy yo”.

Por eso es cierto que la vida es una tómbola. Y por ello recordar al político, al idealista, a 25 años de su muerte es un acto, más allá del simple aniversario luctuoso, de análisis de un cuarto de siglo de esa parte sísmica de la Historia de México. ¿Qué ha pasado no solo en el PRI, sino en la periferia del tricolor?

El crimen del sonorense dejó muchas cuentas pendientes en el plano social y político que pudieron pagarse, pero que se ignoraron.

Por eso ganó Vicente Fox en el 2000. Y se siguieron ignorando, por eso ganó Andrés Manuel López Obrador en 2018.

Pero inventemos, elucubremos, con el perdón de quienes odian el hubiera, porque no existe.

Los titulares de la prensa (no existían todavía las incipientes redes sociales) del 24 de marzo de 1994 decían: “Colosio libra atentado”.

Su sobrevivencia, de cualquier forma, cambió las cosas en un giro de 180 grados.

Una hipótesis: Meses después, tras recuperarse, se anunció su victoria, había derrotado el inmovilismo en su partido, tomó protesta como Presidente Electo. El huevo de la Cuarta Transformación nunca ni siquiera se imaginó. Por sí solo, años después, el país alcanzaba un desarrollo estable. El PRI comenzaba a buscar candidatos “simpatizantes”.

Otra hipótesis: Ante el acto truncado de acabar con su vida, Colosio sufrió un embate desde el interior de su partido, mientras impulsaba la descentralización del Gobierno federal, ayudar a jóvenes sin trabajo y sin estudio, aumentar apoyos sociales con entrega directa de recursos a mujeres y personas adultas. Las críticas le caían como chorros de agua porque anunciaba la desaparición de Solidaridad.

Fernando Ortiz Arana, Ernesto Zedillo, Manuel Camacho Solís, José Córdova Montoya, Alfonso Durazo, se hacían bolas, como dijera Carlos Salinas de Gortari.

Concluyó su sexenio en el 2000, en las puertas del Siglo XXI, pero surgió el rompimiento definitivo con su partido ante la imposición de un candidato que no daba el kilo. Francisco Labastida, decía, era más del priísmo “neoliberal”, “conservador”. México requería una sacudida.

Colosio hizo contacto con el grupo de priístas que abandonaron el partido hacía seis años, Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo y, entre ellos, un joven político que se llamaba Andrés Manuel López Obrador (con quien, por cierto, antes de venir el atentado en contra tuvo un encuentro).

Luego, al grupo se unirían Camacho Solís, Marcelo Ebrard.

Entonces la Historia se nubló. ¿Quién abrió la Alternancia?

Eso, más que intentar revivir a Colosio con nuevas “verdades históricas”, es el punto de reflexión al menos para recapitular un cuarto de siglo de cambios políticos en el país.

A 25 años del homicidio del candidato priísta, Claudia Ruiz Massieu, presidenta nacional del PRI, y que en sus apellidos lleva otra parte dolorosa de aquellos años, recapacita, pero sin eco, sin contundencia:

“Creo que hoy en las circunstancias de nuestro partido, que justamente hemos recuperado lo que él (Colosio) postuló, y la ruta que él había trazado para una nueva etapa en el partido, y ésa es la hoja de ruta que estamos hoy siguiendo.
“Nunca hay mejor momento que en esta conmemoración de los 25 años de su muerte para recuperar su ideario que sigue vigente, que sigue siendo la agenda pendiente del partido, y que es la etapa en la que estamos de renovación”.

Sí, la vida es una tómbola… en la que a veces ya no todo cabe.

 

 

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@RobertoCZga

 

 

 

 

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