Capitales en fuga: marcan su sana distancia a la 4T

Compartir:

Episodios que creíamos superados e inclusos desterrados de la memoria histórica del país, vuelven a presentarse y reiteran la enorme preocupación que existe sobre nuestro futuro en el corto y mediano plazo. El Banco de México en uno de sus recientes informes sobre la balanza de pagos, que incorpora la entrada y salida de capitales, muestra que en el primer trimestre del 2020 los mexicanos han sacado del país un monto superior a los 5 mil millones de dólares que contrasta fuertemente con los más del 1 mil millones que salieron en el trimestre que le precedió y que fue el ultimo del año 2019, este flujo de recursos de mexicanos al exterior se materializa principalmente a través de depósitos bancarios, monedas y créditos a proveedores.

Es claro que el ambiente de incertidumbre global y local provocan estos inusitados movimiento de capitales, buscando refugio en lugares que les ofrezcan una mayor seguridad y confianza en el escenario de alta volatilidad que caracteriza al mundo en general que se encuentra inmerso en la pandemia del coronavirus y su correlato económico y financiero global.

También es claro que el gobierno de la 4T espanta la inversión y la seguridad de los capitales, no es un secreto que lo que menos atiende esta administración es la certidumbre jurídica y la confianza a la inversión. No le interesa, la desestima de manera realmente alarmante, prefiere abocarse a la política fiscal como instrumento generador de recursos para destinarlos a los programas que a su consideración mitigaran la crisis económica en ciernes. De manera ortodoxa, no entiende el contexto mundial que exige de políticas públicas heterodoxas, prefiere mantener un equilibrio financiera no alterando las variables económicas que le dan sustento: no déficit fiscal, no deuda, no apoyo económico al sector productivo, y no a medidas indirectas, principalmente a partir de los recursos públicos, para proteger el empleo y aumentar la inversión pública.

Esa es su apuesta y eso es precisamente lo que espanta. Las medidas no atenuarán la caída del PIB en el presente año, siendo que será superior al 8% no visto desde antes de la crisis de los años 30 en el siglo pasado, la caída del empleo que de acuerdo a las estimaciones será superior al millón y medio, la caída de la inversión privada que será superior al 60%, la caída de la producción de manufactura que será proporcional a la caída de la demanda externa, la caída del consumo por la perdida del ingreso familiar, la caída de los ingresos del petróleo hasta que se normalice la demanda y oferta de los mercados internacionales, la caída del turismo hasta que se encuentre una vacuna en contra del Covid-19. En fin, los recursos públicos que serán menores por el achicamiento del mercado interno son la gran apuesta de esta administración para atender la crisis económica, el tema es que son pocos y los gastan mal.

La salida de los capitales de mexicanos del sistema financiero local es hasta cierto punto entendible y serán mayores en el segundo trimestres de este año, conforme avance la crisis económica. Mientras no haya cambios de señales, el temor y la desconfianza marcarán la pauta a seguir, y por lo visto no habrá cambios de fondo al menos en el corto plazo.

Es verdad que la 4T, agota pero un aburre pero también espanta y la burra no era arisca, y sí efectivamente la idea de Andrés Manuel López Obrador era retrotraer a la memoria nacional episodios como la fuga de capitales de los años 70 u 80 lo ha logrado, entonces preparémonos porque vendrá la quiebra del Estado y su consecuencia el Estado fallido y lo que se deriva: más pobreza, menos empleos, mas inseguridad, menos inversión, menos expectativa de vida y un gobierno nacionalista, estatista y centralista feliz, feliz, feliz.

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...