Campesinos en la 4T de AMLO, como en la 3T de Madero

No debe perder de vista lo que está ocurriendo con la rebelión que no permite a Mario Delgado aprobar el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2020

Compartir:

Sacrílego me dirán por afirmar que a Andrés Manuel López Obrador le está pasando, con los campesinos, lo mismo que a Francisco I. Madero.

Todos sabemos de la pasión del Presidente López Obrador por la historia de México. Con sus datos de libro de texto, Andrés Manuel maneja los episodios históricos de México para apuntalar su intención transformadora del país. Hace bien porque así da sustancia a un proyecto que requiere de por los menos dos o tres sexenios para cuajar.

Por eso no debe perder de vista lo que está ocurriendo con la rebelión campesina que, al cierre de la edición, como dirían los clásicos, no permite a Mario Delgado aprobar el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2020.

Conforme a su convicción, el Presidente no está dispuesto a ceder a la demanda de los dirigentes de las diferentes organizaciones campesinas en rebelión, pues su decisión, inquebrantable, es que los recursos destinados al campo no pasen más por las manos de los líderes, sospechosos de medrar con los recursos. La consigna es que el dinero llegue directamente a su destino, sin intermediarios.

Esta decisión, que podría resolverse llevando a prisión a los líderes a los que se pueda comprobar haberse apropiado del dinero oficial destinado para los campesinos (para eso está el dúo dinámico que forman Olga Sánchez Cordero y Santiago Nieto), ha creado una crisis política que pudo tener consecuencias mayores en la celebración del CXIX aniversario del inicio de la Revolución de 1910.

Sin duda alguien encontrará la manera de tranquilizar a los dirigentes que mantienen paralizada a la Cámara de Diputados y con el Jesús en la boca al coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, porque, a diferencia de su colega del Senado, Ricardo Monreal, no encuentra cómo satisfacer las órdenes de su jefe, el Presidente, pero mientras encuentran la manera de levantar el plantón y cerco que las organizaciones campesinas mantienen en torno al Palacio Legislativo de San Lázaro, el historiador Presidente de México debe recordar que Emiliano Zapata fue el primero en rebelarse contra el tercer transformador de México, Francisco I Madero, por una razón nimia, incumplir con el Plan de San Luis, y que así fue como nació el Plan de Ayala.

López Obrador corre el riesgo de repetir, con los campesinos, el episodio que llevó a Madero a divorciarse de Zapata. Este 20 de noviembre, el gobierno se salvó de que el uso de la fuerza pública para evitar que un grupo de campesinos marchara al final del contingente militar en la conmemoración de la Revolución terminara en un desaguisado que manchara el festejo impecable y marcara a la Cuarta Transformación.

Es probable que López Obrador tenga razón y que los campesinos que mantienen cercada la Cámara de Diputados estén siendo manipulados por dirigentes corruptos que no quieren perder sus moches, pero lo cierto es que el lamentable episodio de la Tercera Transformación y los campesinos se está repitiendo en la Cuarta.

 

 

 

 

 

 

 

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...