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Cultura Religiosa

A la Sombra del Bicentenario

La Constitución de 1917, en su artículo 123, retomaría las voces obreras sobre el reconocimiento de las obligaciones de los patrones y los derechos de los trabajadores

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Este 22 de septiembre se cumplirá un siglo de que fuera creada la Casa del Obrero Mundial, una agrupación sindical que pretendía elevar el nivel cultural de los trabajadores a través de planteles educativos, además de fortalecer los sindicatos y las uniones obreras. La Casa del Obrero Mundial fue creada, en 1912, tras las represiones de las huelgas de Cananea y Río Blanco. La influencia política de esta agrupación se extendió hasta 1918.

A partir de 1913, es decir, hace 99 años, la Casa del Obrero Mundial comenzó a conmemorar el 1 de mayo sumándose a los acuerdos de París, durante el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, que dispuso, en 1889, declarar a dicha fecha como el Día Internacional del Trabajo, en memoria de la represión ocurrida en Chicago, en 1886, en los albores de la Revolución Industrial, cuando un grupo de trabajadores agrícolas luchaba por la jornada laboral de ocho horas.

La iniciativa de celebrar el Día Internacional del Trabajo fue bien recibida en casi todos los países, y para muestra basta un botón: El Papa León XIII emitió la encíclica “Rerum Novarum”, sobre la situación de los obreros y sus derechos.

Así las cosas, el próximo año, 2013, estaremos celebrando, en México, los 100 años de la conmemoración del 1 de mayo como Día Internacional del Trabajo.

La Constitución de 1917, en su artículo 123, retomaría las voces obreras, incluyendo la del Papa, sobre el reconocimiento de las obligaciones de los patrones y los derechos de los trabajadores. Sin embargo, sería hasta 1925, bajo el gobierno de Plutarco Elías Calles, cuando, de manera oficial, se empezó a celebrar esta fecha.

ECOS DEL PASADO

A través de la prensa socialista en México, escrita en tono muy agresivo, se sabe que en la manifestación de 1913 participaron unos 20 mil obreros, convocados por la Casa del Obrero Mundial, con una manta que decía: “La Casa del Obrero Mundial exige la jornada diaria de ocho horas y el descanso dominical”.

Entre las organizaciones que participaron figuraban la Escuela Industrial de Huérfanos, Sociedad Mutualista de Auxilios Amistad y Progreso, Sociedad Benemérita del Ramo de Sastrería, Centro Cosmopolita de Dependientes, Obreros de las Fábricas de Fósforos y Cerillos, Obreros Ferrocarrileros de la División Estado de Hidalgo, Operarios de la Impresora del Timbre, Benemérita Sociedad Minerva de Tejedores, el Partido Socialista de México, Sociedad Alianza, Obreros Nueva Industria, Unión de Canteros, Sociedad Empleados Libres, Sindicato de Tejedores del D. F., Sociedad Mutua de Carpinteros Ignacio M. Altamirano, Sociedad Caja de Ahorros y varias bandas de música.

“La manifestación partió rumbo al centro de la ciudad, a eso de las 11:00 horas, clamorosa, imponente, turbadora. La misma prensa burguesa decía, después de efectuada, que, según informes cablegráficos recibidos de Francia, España, Italia, Inglaterra y otras regiones, la manifestación llevada a cabo por los obreros de México había superado a la que, con igual motivo, del primero de mayo, recorrió las calles de Londres”, dice una crónica de la época.

En la Alameda Central y en el Teatro Xicoténcatl “se realizaron actos literarios cuyos principales números fueron cubiertos por Epigmenio H. Ocampo y Jacinto Huitrón, quienes dirigieron la palabra al pueblo en el Hemiciclo a Juárez, juntamente con Antonio Díaz Soto y Gama y Rafael Pérez Taylor; el camarada José Colado hizo entrega de un memorial de peticiones a una comisión de diputados, representada por don Heriberto Jara, en el edificio de la calle del Factor, y el licenciado Isidro Fabela produjo elocuentísima conferencia en la velada del Teatro Xicoténcatl”, señalaba la prensa.

LA CROM Y LA CTM

Al perder importancia la Casa del Obrero Mundial, después de la Revolución Mexicana y una vez promulgada la Constitución Política de 1917, en marzo de 1918 surgió la primera confederación de trabajadores con carácter nacional: La Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), agrupación pensada para un sindicalismo reglamentado y eficaz, para una acción política adscrita al Partido Laborista Mexicano que celebró su primera convención en 1920, como complemento de la lucha sindical, simpatizante del presidente Álvaro Obregón.

La Confederación de Trabajadores de México (CTM) fue creada el 24 de febrero de 1936, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, y tuvo como antecedente a la CROM.

Esta agrupación sindical agremió a toda la industria y servicios del país, y finalmente se integró al Partido Revolucionario Institucional, formando uno de los tres sectores que integran a este partido político.

Los secretarios generales de la CTM han sido Vicente Lombardo Toledano (1936-1941), Fidel Velázquez (1941-1947), Fernando Amilpa (1947-1950), Fidel Velázquez (1950-1997), Leonardo Rodríguez Alcaine (1997-2005) y Joaquín Gamboa Pascoe (2005- ).

También existen sindicatos independientes, afiliados y simpatizantes de otros partidos políticos.

  • Subdirector de Información del Arzobispado de México

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