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Sólo para Iniciados

Después del error, a dormir con el enemigo

La sucesión presidencial para principiantes

por el

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Seis años después, la historia se repite, pero al revés.

Felipe Calderón venía de ofrecer una épica batalla contra Vicente Fox y su candidato, Santiago Creel; los derrotó sin margen de duda, pero apenas iniciada la campaña formal, después de la “tregua” decretada por Luis Carlos Ugalde, el candidato panista anunció “un golpe de timón”, el cambio de estrategia y equipo.

Así fue como la coordinadora Josefina Vázquez Mota quedó reducida a simple adorno, molesto, pero adorno al fin, y Juan Camilo inició el relampagueante camino que lo llevó a la muerte, y no a la Presidencia, como deseaba.

A partir de aquel “golpe de timón”, Josefina supo lo que era tragar amargo y en soledad; el equipo triunfador la trituró, obligándola a realizar una especie de campaña paralela que en poco o nada incidía. La noche del triunfo se coló al lado de Felipe, de lo contrario, ni en la foto habría salido.

La lucha interna fue despiadada; incluso, fue invitada a bajarse de un avión que transportaría al candidato electo a Canadá. Sabedora de la necesidad de guardar la imagen, se adelantó al equipo de prensa de Calderón y, en pleno hangar, anunció a los reporteros su decisión de quedarse a cuidar la casa, cuando la realidad era otra.

Pese a ello, buscó, con ahínco, la Secretaría de Gobernación; no la obtuvo porque el Presidente premió a quien lo había destapado en Jalisco, Francisco Javier Ramírez Acuña, pero al jalisciense tampoco le platicaron el proyecto y unos meses después fue obligado a desalojar para dar paso al joven maravilla.

Jose tuvo que conformarse con aceptar una misión imposible: Contener a la aliada presidencial, Elba Esther Gordillo; luego la enviaron a coordinar una bancada en la Cámara de Diputados, sin posibilidades de ofrecer resultados, dada su precariedad numérica.

Han pasado seis años y Josefina viene de brindar una épica batalla contra Calderón y su candidato, Ernesto Cordero. Los derrotó sin piedad, pero, como entonces, apenas iniciada la campaña formal, y después de la “intercampaña” decretada por Leonardo Valdés, la candidata se ve obligada a dar un “golpe de timón”, revisar su estrategia y hacer reacomodos en su equipo de campaña.

Algo ha ocurrido que de pronto parece que no hay candidata ni equipo. La distancia con Enrique Peña Nieto en las encuestas no se reduce, sino al contrario; Andrés Manuel López Obrador se le acerca peligrosamente y los errores logísticos se suceden con cierto dramatismo. Esto, sin contar los mareos, la decisiones repentinas de comer quesadillas en territorio perredista, entregar volantes a quienes quieren huir de la Ciudad de México, llegar tarde, y en moto, al registro de su candidatura, y presentarse en el Estadio Azul con hora y medio de retraso cuando se encontraba a unas cuadras de distancia de la sede seleccionada para protestar como candidata.

Y, como si fuera poco, equivocarse en el discurso en Teziutlán y abogar por el “fortalecimiento” del lavado de dinero.

Algo pasa en el entorno de Josefina que, sin duda, puede ser remediado con un “golpe de timón”. Lo grave para ella es que las fallas, corregibles, han dado pretexto para ser cooptada por quienes, antes de la elección interna, la consideraban un nuevo peligro para México, rencorosa, vengativa, inepta y mentirosa.

Someterse a este grupo, que bien identifican ella y los pocos leales que le quedan, será un error peor que los contabilizados hasta hoy.

Josefina debe pensar dos veces si decide dormir con el enemigo; por lo pronto, ya aceptó la “desinteresada” ayuda de Ernesto Cordero y Santiago Creel.

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Luis Pablo del Angel dice:

UN PAN EMPECINADO Un PAN empecinado, obsesionado por mantener el poder y sus grandes salarios que generosamente se han auto-asignado en estos dos sexenios. Un PAN ciego, mirando sólo hacia sí mismos y a su ansia de permanecer en el Poder. Un PAN lleno de soberbia, pensando que seguirán "salvando a México". Un PAN vilmente calderonizado, que cierra filas ante la debilidad de su candidata y se llena de emisarios del ambicioso y autoritario Calderón y de la ultraderecha, pretendiendo con eso sentirse "ángeles bajados del cielo para rescatar al pobre México de las garras del demonio Peña"; así, con esta locura, pretenden y se imaginan que podrán remontar su fracaso, sus yerros en el gobierno y en su campaña, su cinismo al negar uno tras otro sus errores... un PAN pues, descompuesto, desubicado, orgánico, artificial... Un PAN reemplazable, desechable, sustituible, agotado y caduco...

Escrito el 10/04/12 | 12:12 am