50 años del Tratado de Tlatelolco

Instrumento de política exterior inspiró iniciativas similares y la generación de zonas libres de armas nucleares

Compartir:

La especie humana ha sido, en extremo, creativa para destruirse a sí misma.

Y ésta encontró en la energía nuclear el recurso más efectivo para diseñar armas con la capacidad de destruir el mundo entero.

Fue en el periodo de la Guerra Fría que el desarrollo de estas armas proliferó por todo el planeta debido al conflicto entre EU y la URSS.

En los años 60, la ONU fomentó acciones para el desarme general y total.

México lideró las acciones de la región latinoamericana y caribeña con la firma del Tratado de Tlatelolco.

La importancia del Tratado de Tlatelolco es el posicionamiento de la región en materia de política exterior y de seguridad en la época.

La situación internacional favorecía el establecimiento de armas nucleares en varios países geográficamente estratégicos.

En América Latina era Cuba, donde se generó la llamada Crisis de los Misiles.

Los misiles instalados en Cuba, provenientes de la URSS, representaron una confrontación política para EU.

La posibilidad de un enfrentamiento nuclear en el continente era alarmante.

El punto de partida para la desnuclearización militar de América Latina fue la Declaración Conjunta por parte de cinco presidentes de la región, el 29 de abril de 1963.

La iniciativa fue del entonces presidente de México, Adolfo López Mateos, quien, a través de cartas, convocó al apoyo de sus homólogos de Bolivia, Víctor Paz Estenssoro, Brasil, Joao Goulart, Chile, Jorge Alessandri, y Ecuador, Carlos Julio Arosemena, para firmar un acuerdo multilateral con los demás países de Latinoamérica.

El 14 de febrero de 1967 fue suscrito el Tratado para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe en las oficinas de la cancillería mexicana, que se ubicaban en Tlatelolco.

El texto se encomendó a la Comisión Preparatoria para la Desnuclearización de América Latina (Copredal).

El tratado entró en vigencia el 25 de abril de 1969 y, a partir de entonces, es la Organización para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL) la que se encarga del cumplimiento del mismo.

La celebración de los 50 años del tratado y su suscripción por los 33 estados de la América Latina y el Caribe como partes es la conmemoración a la colaboración multilateral en materia de seguridad en la región.

El tratado fue un instrumento de política exterior que inspiró iniciativas similares y la generación de zonas libres de armas nucleares, las cuales coadyuvan en el trabajo para mantener un mundo más seguro.

Asimismo, el 50 aniversario es la oportunidad para aplaudir uno de los grandes logros de la diplomacia mexicana y su contribución para impulsar la paz en la región.

En la pasada conmemoración, el Presidente Enrique Peña Nieto encabezó la conferencia de la OPANAL y reiteró el compromiso de México con el desarrollo de un futuro sostenible para la sociedad latinoamericana y caribeña al continuar con la política de desnuclearización militar.

 

 

 

 

Compartir: