Robles: Del Reclusorio Sur a Santa Martha Acatitla

Tras maratónica comparecencia, la ex titular de Sedesol y Sedatu es retenida por orden del juez para que cumpla prisión preventiva

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Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, juez de control del Reclusorio Sur, vinculó a proceso a Rosario Robles por uso indebido del servicio público cuando estuvo al frente de la Sedatu y de la Sedesol, y ordenó dos meses de prisión preventiva justificada en el penal de Santa Martha Acatitla para que se concluya la investigación complementaria.
Tras una maratónica audiencia, de más de 12 horas, Delgadillo Padierna determinó aplicar el delito como agravado por haber sido continuo en prácticamente todo el sexenio pasado.
La Fiscalía General de la República (FGR) imputó a Robles como responsable por omisión del desvío de más de 5 mil 73 millones de pesos en contra del erario cuando estuvo al frente de las secretarías de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y de Desarrollo Social (Sedesol).
El impartidor de justicia le dio un plazo de dos meses a la FGR para la conclusión de la investigación complementaria, y que en caso de necesitar más tiempo podrá solicitarlo.
El agente del Ministerio Público Federal solicitaba seis meses de prisión preventiva justificada argumentando el riesgo de que la ex funcionaria se sustraiga de la justicia por no haber demostrado arraigo en la Ciudad de México, entre otras razones.
Advirtió que las conductas de la ex secretaria de Estado podrían alcanzar una pena máxima por 23 años de prisión, además de que el hecho de reponer más de 5 mil millones de pesos es prácticamente imposible.
Con la voz entrecortada, por sollozos que intentó disimular, Robles pidió al juez seguir el proceso en libertad y no en prisión justificada.
Recordó que se había presentado de manera voluntaria y que si bien estaba fuera del país, regresó para enfrentar el proceso que se le sigue.
Resaltó que vive desde hace 24 años en la misma casa; “soy una mujer que he vivido de mi trabajo”, y rechazó que en su caso haya riesgo de fuga.
Tras firmar que siempre ha luchado por el debido proceso, por la presunción de inocencia, expresó: “Entiendo el apetito del Ministerio Público porque varios que han querido procesar están sustraídos de la justicia”.
La ex funcionaria federal en el gobierno del ex presidente Enrique Peña Nieto dijo que no tiene los millones de pesos para irse a vivir a Canadá y luego de regresar a México.
Sin embargo, Delgadillo Padierna determinó la medida cautelar de prisión preventiva justificada para evitar una posible fuga durante el tiempo que dure el proceso de Robles.

ROGÓ POR SU LIBERTAD
Con su equipo de seis abogados y sumida en la silla de acusados, Rosario Robles escuchó atenta el veredicto del juez de control que la vinculó a proceso por el ejercicio indebido del servicio público, agravado por la continuidad del delito en su paso por las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol), y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
La también primera jefa de Gobierno de la hoy Ciudad de México, quien llegó con la seguridad que la caracterizó durante su trayectoria, con voz entrecortada y evidente cansancio rogó por su libertad y alegó que no tiene patrimonio ni millones de pesos para huir de la justicia, irse a vivir a Canadá y regresar impunemente.
Atrás había quedado la seguridad con la que arribó, a las 17:16 horas del martes, a los juzgados ubicados en la alcaldía Xochimilco y donde expresó que acudía a dar la cara y que tenía “las faldas bien puestas, tomando al toro por los cuernos”.
Durante las más de 12 horas que duró la audiencia, Mariana Moguel, quien permaneció sentada atrás de Robles, aunque salió con frecuencia de la sala por problemas de presión arterial, escuchaba las acusaciones y señalamiento contra su madre, aparentando tranquilidad.
Fue una audiencia maratónica que cubrieron decenas de medios de comunicación y que inició a las 18:45 horas del lunes y en donde la defensa presentó 32 datos de prueba.
Entre ellas, las llamadas por el juez de control como una “joya” y que es la revelación deque el ex candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) José Antonio Meade Kuribreña tuvo conocimiento de las irregularidades que observó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la Sedesol.
Durante casi cinco horas, la defensa de Robles presentó sus datos de prueba, entre ellos declaraciones y oficios, mismos que fueron descalificados por la ASF y la Fiscalía General de la República (FGR).
Sin embargo, los intentos de los abogados con sus datos de prueba se fueron desmoronando con los señalamientos del juez de control, quien no dudó en vincular a proceso a Robles y poner en duda el arraigo que tiene en la Ciudad de México para garantizar que no escape del país, por lo que le decretó medida cautelar de prisión preventiva justificada en el penal de Santa Martha Acatitla.
Con su figura delgada, ataviada de blanco y con el maquillaje impecable, a pesar del cansancio por sus últimas 13 horas en libertad, en que enfrentó una agotadora audiencia con las acusaciones de la FGR y de la ASF, Robles intentó no perder su estilo y seguridad, aunque su rostro reflejaba su preocupación, frase que incluso le recordó la Fiscalía General de la República (FGR).
“No tiene el manto protector de impunidad que tenía con Enrique Peña Nieto cuando le dijo ‘no te preocupes, Rosario’. Qué bueno que dio la cara; lamentablemente, lo hizo mucho tiempo después de que nos vieron la cara a todos los mexicanos”, reprochó la fiscalía.
Un integrante del equipo de la defensa de Robles pidió respeto para su clienta y el juez le reconvino a que con otra situación similar lo sacaría de la sala.
En la audiencia, que concluyó a las 6:37 de la mañana, el juez determinó que la FGR ofreció pruebas suficientes para demostrar que Robles conoció de las irregularidades cometidas en ambas dependencias y fue omisa porque no hizo nada para detenerlas ni informó al Presidente de la República.
Todo se configuraba para la resolución más difícil en la vida de la ex funcionaria de la pasada administración.
El juez de control justificó su decisión, pues Robles nunca hizo nada por detener las irregularidades en las dos dependencias que encabezó.
La suerte estaba echada, la ex funcionaria fue trasladada al penal de Santa Martha, mientras su hija, abogados y equipo que le acompañaron abandonaron las instalaciones de los juzgados federales del Reclusorio Sur para iniciar la guerra jurídica en busca de probar la inocencia de Rosario Robles, quien hoy sí está preocupada.
El Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla, inaugurado en marzo de 2004 en la alcaldía Iztapalapa, tiene una nueva interna que de ser jefa de gobierno, secretaria de Estado, ahora es una inquilina de ese lugar, en donde pasó su primera noche.

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