Pide CEM se esclarezca asesinato de sacerdotes en Veracruz

El secretario general de la CEM señaló que están a la espera de la investigación de los hechos, las causas y lo profundo del caso

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Alfonso Miranda, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, señaló que quieren que se esclarezca el asesinato de los dos sacerdotes en Poza Rica, Veracruz, sin importar cuál sea la causa.

“Estos hechos se suman a lo ocurrido en el 2013, noviembre, dos sacerdotes asesinados en Tuxpan, Veracruz, entonces es una tragedia que se agrega, nos pide como Iglesia trabajar fuertemente por la paz”, dijo.

Alfonso Miranda indicó que lo que saben, de palabras del obispo Trinidad Zapata es la espera de la investigación de los hechos, las causas y lo profundo del caso.

“De parte nuestra no tenemos ahorita mayor información”, sostuvo.

Cabe recordar que el pasado lunes por la mañana, los sacerdotes Alejo Nabor Jiménez Juárez y José Alfredo Juárez de la Cruz, fueron sacados a la fuerza de su parroquia por un grupo de hombres armados y encapuchados, y durante las tarde del mismo día fueron encontrados sin vida sobre la carretera Papantla-Poza Rica.

Se sabe que un auxiliar que también había sido plagiado junto con los dos sacerdotes logró escapar de sus captores en la carretera federal que va de Papantla a Poza Rica, y fue rescatado con varios golpes en el cuerpo.

El Fiscal General del Estado (FGE) de Veracruz, Luis Ángel Bravo afirmó que el cuerpo del cura presentó nueve impactos de bala de arma corta, mientras que el sacristán un impacto.

Afirmó que la Fiscalía ha iniciado una carpeta de investigación por el hallazgo de los cuerpos y que ya conocen a los presuntos asesinos.

“Estamos ya con objetivos, nombres y caras de algunas personas, nada más estamos en busca de los objetivos que son los probables autores”, indicó Bravo.

También afirmó que ambos sacerdotes asesinados conocían a sus victimarios, pues afirmó que convivieron en una reunión con los presuntos asesinos en la Iglesia Nuestra Señora de Fátima en Poza Rica.

El funcionario negó que el secuestro y los asesinatos de Alejo Nabor Jiménez y José Alfredo Suárez hayan estado vinculados a la delincuencia organizada.

“No es un tema en donde algún sacerdote haya sido objetivo de la delincuencia organizada, no es un secuestro tampoco, estaban conviviendo”, aseguró Bravo.

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