La Arquidiócesis Primada de México, a través del editorial de su órgano Desde la Fe, aseguró en sus páginas que "no es tiempo de triunfalismos y arribismos”, sino de “acuerdos y compromisos republicanos, es tiempo de mayor visión y altura frente a nuestra ya bicentenaria historia”.
Cabe resaltar que será en dos semanas cuando de inicio de la XLII Legislatura en el Congreso de la Unión, y la Iglesia católica llamó a los legisladores a concretar las reformas estructurales que necesita el país, y a esforzarse para ganarse la confianza de los ciudadanos.
“Tienen frente a sí un importante reto para generar las oportunidades de diálogo y apertura en los temas parlamentarios que son de imperante importancia para el desarrollo del país”, expusó la jerarquía católica.
Agregó que los diputados y senadores deberán tener en cuenta las verdaderas necesidades de la sociedad, que debe ser la fuente de iniciativas y destino de los esfuerzos parlamentarios.
“Nuestras autoridades electas tienen la compleja responsabilidad de sacar adelante las mejores propuestas para el bienestar común; en su horizonte de trabajo deben estar los avances logrados en el pasado y los desafíos futuros del país”, se subraya en las páginas.
De acuerdo con la Arquidiócesis, uno de los mayores retos del gobierno mexicano es recuperar la valorización positiva de las instituciones del Estado en materia de gobernabilidad, sustentabilidad y bienestar social,Ninguna iniciativa tendrá sentido, advirtió, si no se propone desde la realidad de la población, desde la pobreza que aún lastima a millones de mexicanos, la falta de oportunidades educativas y laborales que exigen y reclaman cientos de miles de jóvenes, la tranquilidad y seguridad de todas las familias mexicanas requieren.
Se considerá que falta la consolidación de la democracia como modelo perfectible de gobierno y de participación ciudadana; el combate a la corrupción, al crimen organizado y a la violencia en todos los ambientes de la población.
“Es imperioso” que desde los órganos representativos de la sociedad, como el Congreso de la Unión, se demuestre “sensibilidad y preocupación por la construcción de justicia y dignidad”.
