El movimiento #YoSoy132 marchó por las calles de la Ciudad de México para recordar la matanza del 10 de junio de 1971 y refrendar su posición con miras a las elecciones del próximo 1 de julio.
Estudiantes, ex líderes, integrantes del movimiento #YoSoy132 y organizaciones sociales gritaron consignas varias horas a lo largo de este mediodía en demanda de cambios electorales.
Se manifestaron en contra de la manipulación televisiva, por una transparencia por parte del Instituto Federal Electoral (IFE), en contra de la guerra sucia y por supuesto para recuperar la memoria de un episodio que marcó la conciencia de los jóvenes y que ahora define la agenda electoral.
“…10 de junio no se olvida…”, “…10 de junio no se olvida…” corearon los universitarios y estudiantes de preparatorias a su paso por calles que confluyen a la calzada México-Tacuba, a la altura de San Cosme y Puente de Alvarado.
Alrededor de 2 mil personas partieron del Casco del Santo Tomás en dirección a la calzada México-Tacuba, para de ahí seguir al Zócalo capitalino; en el trayecto se le unieron integrantes de organizaciones sociales.
Al grito de “...goya…”, “…goya…”, “…goya…”, el contingente se desplazaba por la mencionada vialidad, en donde exigían juicio a los responsables de los sangrientos hechos registrados la tarde del 10 de junio de 1971, el llamado “Halconazo”.
Otro contingente, también de escuelas y organizaciones sociales, se reunió en el Zócalo capitalino, de donde partieron hacia el Ángel de la Independencia, en el marco del segundo debate de los candidatos presidenciales.
Los contingentes ingresaron a la Plaza de la Constitución por la calle Francisco I. Madero, con pancartas y consignas para luego iniciar su caminata hacia Paseo de la Reforma.
Algunas calles del Centro Histórico de la ciudad fueron cerradas al paseo ciclista dominical, mientras elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF) se mantuvieron a la expectativa ante el desplazamiento del contingente.
La marcha tuvo como destino final el Ángel de la Independencia, en donde se colocaron pantallas gigantes para transmitir en vivo el debate presidencial.
