La creatividad de miles de estudiantes al encabezar la llamada marcha “anti-Peña” fue opacada por el oportunismo de integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y de habitantes del pueblo de San Salvador Atenco, que llamaron la atención en la manifestación realizada ayer en la Ciudad de México.
La convocatoria, que fue hecho hace unos días en las redes sociales tuvo una amplia respuesta entre alumnos de universidades públicas y privadas, así como de ciudadanos que salieron a las calles para inconformarse contra el candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto.
La cita: el Zócalo capitalino al mediodía. Desde temprana hora cientos de jóvenes hicieron gala de su creatividad y portaron pancartas con mensajes hilarantes y máscaras, incluso gritando consignas que incitaban a ser repetidas.
En un solo contingente y sin un líder que guiara la manifestación, los estudiantes fueron caminando de la Plaza de la Constitución y se dirigieron a la calle de Madero, que ayer fue más peatonal que nunca, y siguieron por avenida Hidalgo para tomar Paseo de la Reforma y llegar a la columna del Ángel de la Independencia; donde después de una hora donde lanzaron proclamas sin tintes partidistas ni de candidatos, y luego de entonar el Himno Nacional, retomaron el camino rumbo al punto de partida.
El movimiento, que fue convocado por redes sociales y tuvo como protagonistas a estudiantes de la UNAM, el IPN y la UAM, así como del ITAM, la Iberoamericana, el Tec y La Salle, pero no dudaron en hacerla suya amas de casa, trabajadores y ciudadanos comunes, que incluso llevaron a sus hijos.
No obstante, esta convocatoria ciudadana se vio entrometida por miembros del SME y del ‘Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra’ llamaban a no dar “ni un voto al PRI, ni al PAN”.
CIFRAS Y MÁS CIFRAS
Desde el inicio, los asistentes se veían numerosos en la Plaza de la Constitución, pero conforme avanzaba se veía más numerosa, pero las cifras empezaron a desfilar y no faltó la confusión, porque mientras algunos hablaban de entre 10 mil y 15 mil manifestantes; la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal llegaron llegó a contabilizar entre 35 mil y 46 mil personas.
El movimiento, al que los asistentes llamaron ‘de gente consciente’, que ‘lee en vez de ver Televisa’ y rechazaron ser acarreados, fue replicado en diversas ciudades del país, por ejemplo Acapulco, Pachuca, Querétaro, Morelia, Guadalajara, Torreón, Puebla, Monterrey, Tijuana, Tabasco y Veracruz.
No obstante, las muestras de rechazo contra el candidato tricolor también se dieron en Guanajuato, Tepic, Ensenada, Puerto Vallarta, Cancún, Playa del Carmen y Ciudad Juárez.
En la ciudad norteña de Monterrey, los gritos eran de “Abajo Peña Nieto, abajo Peña Nieto”, coreados por unas 500 que se apostaron en el centro de la capital.
En Pachuca, Hidalgo, la marcha también congregó a unos 500 jóvenes, catedráticos y ciudadanos; mientras que en Puebla se manifestaban en contra de las televisoras
‘UNIVERSITARIOS UNIDOS, JAMÁS SERÁN VENCIDOS’
Una de las características del movimiento fue la pluralidad de los asistentes, pues a la par se podía ver a universitarios de escuelas con colegiaturas muy caras, así como los de escuelas por cooperación voluntaria.
Los de la UNAM, vestidos de una forma común y corriente, y los del ITAM, con gafas, lentes y ropa de marcas costosas, gritaban al unísono formar parte de ‘la prole’.
“Universidades, unidas, jamás serán vencidas”, se oía decir a jóvenes que portaban carteles que recordaban el movimiento estudiantil del 1968; “el pueblo organizado, jamás será engañado”, decían.
El ambiente era festivo y muchos jóvenes no dudaron en incitar a actos de violencia, pero rápidamente fueron contenidos por los asistentes quienes los llamaban a la calma y a no caer en provocaciones.
Asimismo, se apagaron los intentos por partidizar la manifestación y quienes intentaron hacer alusión al PRD o al PAN fueron abucheados y sacados de la caminata, porque la marcha fue ciudadana y apartidista.
“Atenco no se olvida, Atenco no se olvida”, fue de las consignas que más ecos tuvo al recordar el episodio del poblado mexiquense que se opuso a la construcción de un nuevo aeropuerto; y que provocó los gritos de “Peña, asesino, Peña, asesino”.
Los mensajes de rechazo también fueron en contra de las televisoras, a las que se les acusó de manipular la información y dar cifras infladas en las encuestas; “la gente, protesta, ésta es la encuesta”, se oía.
Los universitarios también llamaron a que no se imponga al próximo ocupante de la silla presidencial y exigieron “sufragio efectivo, no imposición”, incluso advertían que si no se respeta el voto popular el 1 de julio “habrá revolución”.
En la marcha también se recordó la memoria del recién fallecido escritor Carlos Fuentes, quien manifestó su opinión en torno a que el priista no debía ser Presidente porque carece de capacidad.
Esta marcha tendrá este día, cuando en el Distrito Federal y diversas partes del país se realice una marcha de apoyo al candidato presidencial de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, que fue convocada desde el extranjero a través de miembros del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
GENERAR CONCIENCIA
En entrevista para IMPACTO TV, la escritora Denisse Dresser aseguró que participó en la manifestación para impedir que en México haya una regresión al pasado con el regreso del PRI a Los Pinos.
Acompañada de sus alumnos del ITAM, la Ibero y la UNAM, dijo: “es una marcha apartidista, ciudadana, independiente y profundamente patriótica”.
Consideró que la manifestación servirá para concientizar a la población.
