Tras el amparo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación le concedió a Napoleón Gómez Urrutia, el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, lo reeligió ayer como su secretario general, y está a la espera de que la autoridad laboral le entregue la toma de nota.
Y aunque sigue autoexiliado en Canadá, unos 300 delegados sindicales que clausuraron la XXXVII Convención Ordinaria decidieron que Gómez Urrutia sea reconocido como dirigente del gremio y lo dirija hasta 2014.
Ante 14 representantes de la organización Steel Workers que integra a mineros de Estados Unidos y Canadá, Napo envió un mensaje vía electrónica para celebrar que pese a los ataques de los gobiernos del PAN, el tiempo les ha dado la razón.
“Fuimos atacados por una mafia del poder económico y político. Unos cuantos sujetos atacaron nuestra dignidad y la de nuestras familias, no se puede permitir, esto nos ha costado 77 años de lucha desde el 11 de julio de 1934, cuando se fundó nuestro sindicato nacional, no podíamos permitir que acabaran con nuestra representación y con la democracia sindical, no lo aceptamos ni nunca lo aceptaremos”, dijo.
En su mensaje agradeció a sus compañeros mineros y a los representantes de sindicatos internacionales la confianza y el respaldo que le dieron durante los tiempos más álgidos.
“Es un momento importante, no sólo para nuestro sindicato nacional de mineros, sino de todos los sindicatos democráticos y libres de México y de todo el mundo, sabemos que la lucha va a continuar”, dijo.
Gómez Urrutia enfatizó que el respaldo organizaciones internacionales les permitió hacer frente al conflicto que se desató cuando le negaron la toma de nota y lo desconocían como líder del sindicato.
“Desde que inició este ataque indigno e inmoral de parte del gobierno y de unos cuantos empresarios inmorales, yo no podía pensar que no acusaran falsamente con calumnias, mentiras y difamaciones de hechos que no cometimos, siempre estuvimos muy por encima”, dijo respecto a la denuncia en su contra por el presunto desvío de 55 millones de dólares del sindicato.
En la Convención también se eligió al a los secretario de Contrataciones Colectivas, de Vivienda y de Organización, así como al tesorero.
