Eléctricos o autónomos, el nuevo reto para la industria automotriz

De acuerdo con el portal de IT Solutions, una empresa consultora especialista en las llamadas Tecnologías de la Información, hay cuatro posibles futuros que coexistirán en la industria automotriz.

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Desde que Benz & Co presentó en 1886 el primer vehículo propulsado por gasolina, el panorama para la industria automotriz apunta hacia lo que se ha denominado como un nuevo ecosistema de movilidad personal, con elementos como los autos eléctricos o los autónomos.

De acuerdo con el portal de IT Solutions, una empresa consultora especialista en las llamadas Tecnologías de la Información, hay cuatro posibles futuros que coexistirán en la industria automotriz.

Estos son: los autos sin conductor, flotillas autónomas administradas por proveedores móviles, el uso de vehículos compartidos, y aquel que señala que los cambios se darán de manera gradual de modo que no alteren demasiado el ecosistema actual.

Los autos eléctricos aún representan una porción menor de los vehículos que circulan por las calles, pero se espera que eso cambie en los próximos cinco años a medida que las regulaciones sobre los autos que utilizan petróleo y diesel se intensifican.

Según David Leggett, editor de la revista Just-Auto, el problema radica en que los fabricantes tradicionales “no han cambiado realmente la forma en que producen los autos desde hace 100 años”, por lo que están teniendo que revisar sus procesos de producción en forma acelerada.

Mientras la industria automotriz vendió en 2018 a nivel mundial un total de 86 millones de vehículos, lo que representó una caída de 0.5 por ciento, la primera cifra negativa en nueve años, expertos del sector prevén que el mercado de los autos eléctricos apunta a un crecimiento exponencial.

De acuerdo con la empresa especializada Bloomberg New Energy Finance (BNEF), hasta finales de junio pasado se habían vendido a nivel mundial cuatro millones de vehículos eléctricos, incluidos autobuses.

Pero en este caso lo destacable es que para llegar al primer millón de compradores de vehículos eléctricos se necesitaron 60 meses, mientras que para pasar a los dos millones solo transcurrieron 17.

Asimismo, para alcanzar el tercer millón de autos eléctricos vendidos se requirieron apenas 10 meses, según datos de la empresa BNEF, líder mundial en la prestación de servicios de noticias y análisis independientes en materia de energía renovable y mercados de carbono.

En el marco de esta tendencia, la automotriz alemana Volkswagen (VW) anunció este mes que lanzará 70 modelos eléctricos –en vez de los 50 considerados en un principio- en los próximos 10 años, periodo en el que estima producir 22 millones de estas unidades.

En tanto que la japonesa Honda ha invertido dos mil 750 millones de dólares en la unidad de autos sin conductor de General Motors, con el objetivo de lanzar una flotilla de taxis autónomos.

Los retos de la nueva movilidad han llevado incluso a antiguos rivales, como BMW y Daimler, a aliarse para desarrollar “servicios de movilidad”, mediante una colaboración que involucra más de mil millones de dólares.

Los dos gigantes alemanes del sector automotriz trabajarán juntos para desarrollar automóviles autónomos, servicios de viajes compartidos, puntos de recarga y estacionamientos inteligentes, entre otras fórmulas necesarias dentro de la innovación del sector.

Mientras que los vehículos eléctricos son ya un hecho y tienen un creciente potencial en la industria, el futuro de los autos autónomos parece un poco más lejano.

Para que un auto sea considerado completamente autónomo debe cumplir ciertas características como el poder programar rutas e itinerarios que el sistema haya recogido previamente, no exigir mayor esfuerzo humano que la selección de destino y ser capaz de percibir el entorno con sistemas basados en radares o GPS.

En 2018, un coche autónomo de la empresa Uber causó un accidente en Arizona en el que murió una mujer, por lo que empresas aseguradoras advirtieron sobre los posibles peligros de operar este tipo de vehículos, en el que los pasajeros tendrían que estar atentos a cualquier falla del sistema.

De acuerdo con un análisis del grupo financiero BBVA, el percance de Arizona no ha sido el único en el que se han visto involucrados coches autónomos, por lo que muchas empresas han decidido volver a plantear los sistemas de seguridad y conducción de sus futuros lanzamientos al mercado.

Pese a ello, diversas empresas mantienen sus esfuerzos por competir en este nuevo mercado.

BMW se asoció con las empresas Intel, Mobileye y Continental para lanzar coches totalmente autónomos antes de 2021, mientras que Google ya lanzó un piloto de taxi sin conductor en Estados Unidos.

Elon Musk, fundador de Tesla, empresa pionera en energías renovables, vehículos eléctricos o autónomos, manifestó este mes que para finales de 2019 sus coches podrán operar bajo cualquier situación y modo de conducción.

Según el análisis de BBVA, Estados Unidos es el país donde hay un mayor interés por probar esta nueva tecnología. California implementará un programa piloto gratuito para los pasajeros que acepten viajar en taxis autónomos, y la automotriz Ford pretende hacer pruebas con sus nuevos modelos en Florida.

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