El Mercedes SL 63 AMG 2013 trae nuevas mejoras respecto a su generación anterior. La marca alemana se ha basado en el Mercedes SLS AMG para incorporar un carácter más deportivo a este roadster. El chasis de aluminio es similar al del SLS AMG. Así, el nuevo SL 63 AMG reduce su peso en 125 kg, lo que no significa que pierda estabilidad.
El nuevo SL 63 AMG monta un motor 5.5 litros V8 biturbo de 537 CV, pero Mercedes también dispone de un paquete AMG Performance que eleva la potencia a 564 CV, por lo que el coche pasa de 800 a 900 Nm y disminuye la salida de 0 a 100 km/h en 0.1 segundos, aunque a altas velocidades, la diferencia aumenta. En consecuencia, tiene un consumo de unos 10 litros cada 100 kms, un 30% menos que el SL 63 AMG de 2009, porque su cilindrada era mayor, de 6.300 cc.
El SL 63 AMG tiene una mirada que gana en luminosidad, con una línea de LED. Además, el diseño de los faros cambia la forma redondeada por una de la línea del SLS AMG. Los laterales están hechos con un diseño más marcado, y la zaga es similar a los de la quinta generación, pero el nuevo Mercedes SL AMG 2012 lleva los tubos de escape rectangulares.
No todo es potencia bruta y sin control. La puesta a punto del chasis pasa por un sistema activo de suspensiones denominado Active Body Control que ajusta la rigidez del amortiguador, con el objeto de lograr una adecuada dualidad entre los momentos de conducción deportiva, modo Sport, y la faceta más confortable de un buen gran turismo en largos viajes por carretera, modo Comfort. Por otro lado, el Mercedes SL 63 AMG habría aumentado el camber negativo para lograr un mejor aplomo y una mayor velocidad de paso por curva.
El nuevo Mercedes SL 63 AMG estará dotado de un nuevo equipo de frenos de 390×36 mm, y seis pistones en el eje anterior y 360×26 mm en el eje posterior. El freno de estacionamiento es eléctrico.
De serie está dotado de llantas de 19” y neumáticos 255/35 R19 delante y 285/30 R19 detrás. Opcionalmente, el pack AMG Performance Studio integra neumáticos 255/35 R19 delante y 285/30 R20 detrás.
Otra diferencia con el modelo anterior es que este tarda menos de 20 segundos en descapotarse. Permite ver el nuevo interior del nuevo SL en menos tiempo, aunque sea una réplica al del “Gaviota”. Desde los últimos modelos, el SL ha cambiado el aspecto señorial, que le diferenciaba con los otros deportivos de la marca, por uno más deportivo. Viste el mismo volante, toberas de aire acondicionado y manillas de las puertas que el SLS AMG. En cambio, el SL 63 AMG lleva un reloj analógico en el salpicadero.
