> Junto a sus socios, colaboradores y ejecutivos, tiene abierta una investigación de oficio por al menos un ‘carrusel’ financiero

Aunque es accionista, o propietario, de al menos 23 empresas en diversas entidades del país, y socio del Grupo Ingenieros Civiles Asociados (ICA), Pedro Topete Vargas es profesional de la evasión fiscal: No ha sido localizado por el Sistema de Administración Tributaria (SAT) desde 2012, y a partir del año siguiente, y hasta la fecha, se encuentra en la lista negra de contribuyentes incumplidos.

Fuentes del SAT indican que Topete no  responde a los requerimientos que se le han hecho llegar a los domicilios registrados fiscalmente, a su nombre y que, al darse a conocer elementos muy concretos de las operaciones que realiza para evadir el pago de impuestos, se le abrió a él, a sus socios, como Paulo Díez, a sus colaboradores y a ejecutivos del Grupo ICA, una investigación, de oficio, por al menos un “carrusel financiero”.

En su edición 3447 del pasado 20 de marzo, IMPACTO, La Revista dio elementos de prueba sobre uno de los modus operandi de este empresario, al que la PGR investiga, también, por lavado de dinero, para no pagar los impuestos que por ley tiene la obligación de cubrir al fisco.

Funcionarios del SAT consultados dijeron que, hasta hace algunos años, muchas empresas usaban este sistema, conocido como “Operación carrusel”, para evadir impuestos mediante la obtención de beneficios fiscales indebidos. Lo que buscan es disminuir la base gravable del ISR o tener un IVA acreditable, que puede ser, en su caso, motivo de una devolución de impuestos.

“En todo caso, es un fraude y tenemos instrucciones de  investigarlo”, dijo la fuente.

La dependencia encargada de recaudar los impuestos del país estima que hasta 2013 había identificado más de 300 empresas en México que mediante la “Operación Carrusel” facturaban cantidades millonarias en operaciones inexistentes para beneficio de unos 12 mil contribuyentes, pero en demérito de la hacienda pública.

El modo de engañar a las autoridades hacendarias es realizar operaciones simuladas que le generan beneficios fiscales inexistentes, utilizando, muchas veces, prestanombres o empresas “fachada” creadas ex profeso.

Como se documentó en este medio, en el caso del “carrusel financiero” ideado por Pedro Topete, Paulo Díez y ejecutivos del Grupo ICA, el modo de operar es el que ya tienen identificado las autoridades: En primer lugar, dos empresas constituidas formalmente se ponen de acuerdo para diseñar este esquema de evasión a través de la simulación de operaciones inexistentes; la empresa emisora factura una supuesta enajenación de mercancías, bienes o servicios, y, por otro, la empresa beneficiaria del esquema, supuestamente, compra el servicio o recibe los bienes.

Pero si bien la factura cumple con todos los requisitos legales, detrás de ella hay una operación inexistente o simulada, pues la empresa que facturó no cuenta con activos, personal, infraestructura o capacidad material para prestar los servicios o producir, comercializar o entregar los bienes que amparan tales comprobantes, dijo el SAT.

Se llama “Operación carrusel” porque el dinero va de una empresa a otra, hasta que, al final, la última empresa regresa el recurso a la primera empresa o a alguno de sus socios. El Sistema de Administración Tributaria ha identificado hasta 56 niveles detrás de una facturadora, lo que construye una verdadera telaraña de complicidades por parte de estos delincuentes de cuello blanco.

EL CARRUSEL CON ICA

IMPACTO, La Revista ha documentado, en base a un correo electrónico de fecha 14 de mayo de 2007, la forma como Pedro Topete se puso de acuerdo con ejecutivos de Grupo ICA para engañar al Fisco. El mail fue escrito por Antonio Sordo ([email protected]), funcionario de ICA, a Enrique Aguilar ([email protected]), ejecutivo de Viabilis Holding y asesor financiero de Pedro Topete.

En la comunicación se habla, explícitamente, sobre la planeación financiera a la que sin ningún rubor identifican con el nombre de “carrusel” y explican no sólo qué objetivos persigue, sino las fechas de pago.

Con ese esquema hicieron sacar de las arcas de Grupo ICA 5 millones de dólares, los cuales habrían circulado por empresas no identificadas, y, al final, la empresa de Topete se quedaría sólo con el IVA, devolviendo, presuntamente, a CONOISA, la empresa subsidiaria de ICA, el recurso originalmente movilizado.

Cabe destacar que en esta operación ilegal también estuvo involucrado el abogado de Grupo Infraiber y socio de Pedro Topete, Paulo Díez. Esto se confirma con el correo de fecha 10 de mayo del mismo año, en el que el mismo Antonio Sordo se dirige a Juan Manuel González Bernal, yerno del entonces CEO de ICA, José Luis Guerrero, para decirle:

-“Entiendo que mañana te reunirás con Paulo (Díez) para discutir el Convenio de Accionistas; en este sentido, agradeceré que también puedas discutir (y analizar) la Terminación del Convenio de Asociación (en la cual Viabilis Holding devuelve los 5´) y el convenio de Asociación con las nuevas S. A. -que son requisitos para estar en posibilidades de iniciar el carrousel (sic) (para regularizar el primer pago)”.

El plan para devolverle a funcionarios de ICA los 5 millones de dólares más el IVA estaba proyectado a realizarse en 8 pagos, a través de por lo menos dos sociedades anónimas no identificadas en la tabla que se elaboró para esos efectos; el primero al día 1 de inicio del carrusel, y los siguientes los días 5, 9, 13, 17, 21, 25 y 29.

DELINCUENTES DE CUELLO BLANCO

Pero la “operación carrusel” no ha sido la única forma de engañar al fisco por parte de Topete Vargas, sus colaboradores y socios. También han recurrido a la compra de empresas, que utilizan como “fachada” para mover fuertes sumas de dinero, devolver a otras empresas o a particulares pagos realizados por concepto de contratos de obra pública, o hacer depósitos en el extranjero.

La desfachatez con la que actúan estos personajes es reconocida en el mundo empresarial. Y para muestra el correo que le envió María Isabel Pons Hinojosa ([email protected]) al jefe del Grupo Infraiber, Pedro Topete, el domingo 27 de junio de 2010. La empleada le informa: “Me dice Lola que la empresa de José Luis -su esposo- le dio de baja (sic), pero que tiene amigos que si (sic) tienen empresas. Le sigo…? Quieren que me comunique con él mañana para ver si hay alguno que la quiera vender? O solo que te venda las facturas? Un beso”.

Para esas fechas, la urgencia de estos delincuentes de cuello blanco era que estaban asociados con ICA en la autopista Río de los Remedios-Ecatepec y necesitaban empresas “amigas” para subcontratar obras alternas que, además de mayores ingresos, les permitiera evadir el pago de impuestos.

A IMPACTO, La Revista llega información de que en EU está por iniciarse una acción legal contra ICA por la venta fraudulenta de Pedro Topete. La falta no sólo es de carácter penal, sino que también obligará a la SEC a actuar en protección de los accionistas, ya que la operación fue irregular porque Pedro Topete/Paulo Díez carecían de poder legal para realizar la compra-venta, lo que plantea una falta grave, toda vez que ICA informó a la SEC que no había ninguna irregularidad ni impedimento para comprar la concesión de Río de los Remedios.

Los documentos en poder de IMPACTO, La Revista prueban que sí había irregularidad, toda vez que el notario aclaró públicamente y presentó denuncia de hechos sobre el supuesto poder con el que Pedro Topete realizó la operación de venta de la concesión Río de los Remedios, y los diálogos en correos electrónicos muestran que sí había conocimiento, de los representantes de ICA, de las irregularidades en la operación multimillonaria que se hizo en detrimento de ICA y de sus socios.

Resalta el caso de la empresa Current/Current Corporación México S. A. de C. V., una compañía que era propiedad del empresario Fernando Suinaga Barrena, a quien se la compraron a finales de 2009. Sin embargo, no notificaron a nadie de la compra ni enteraron a los accionistas, sino que utilizaron el nombre del ex propietario e incluso falsificaron su firma para abrir cuentas bancarias que ellos manejaron libremente.

Un par de años más tarde, cuando el ex propietario se dio cuenta de que la empresa seguía operando y generando actividad empresarial a su nombre, éste reclamó a Pedro Topete y amenazó con demandar, pero el empresario que se encuentra recluido en su lujoso penthouse de Miami limpió todo el historial en el SAT, pagó impuestos y arregló el conflicto entregando una suma millonaria a Fernando Suinaga.

Los abogados Guillermina Belem Montufar Lugo y Manuel Malo Orta redactaron la denuncia en contra de Topete y Omar González Nuncio en octubre de 2010, en la que se confirmaba la falsificación de firma para abrir la cuenta de cheques número 6550234349-3 en la sucursal  de Banco Santander ubicada en Bosques de Duraznos, en la colonia Bosques de las Lomas, pero el documento ya no fue firmado por el cliente.

Sin embargo, la situación podría cambiar porque, según fuentes de la Secretaría de Hacienda, el ex propietario de Current/Current será citado por las autoridades, que andan tras la pista de la evasión fiscal por parte de las empresas del Grupo Infraiber.

Y es que en complicidad con funcionarios del Sistema Autopistas, Aeropuertos, Servicios Conexos y Auxiliares del Estado de México (SAASCAEM), que dirigía Manuel Ortiz, Topete y su socio Paulo Díez operaron para que Current/Current fuera nombrada supervisora, con cargo al erario público, de los trabajos concernientes a la carretera, sobre todo en el aspecto de mover tuberías de Petróleos Mexicanos ubicadas en la zona de construcción o sobre los derechos de vía.

Current se convirtió en una caja por donde ingresaron cientos de millones de pesos que eran pagados a otras empresas, que eran las que realmente hacían los trabajos correspondientes a reubicar ductos de Pemex, entre ellas la compañía michoacana Rehabilitación Integral de Poliductos (RIPSA), recomendada por Paulo Díez. RIPSA, por su parte, devolvía a Current parte de los recursos obtenidos.

IMPACTO, La Revista tiene en su poder decenas de facturas pagadas a RIPSA por parte de Current/Current por conceptos por los que la segunda cobraba al gobierno del Estado de México. En todos los documentos, el concepto es el mismo: “Trabajos de supervisión en afectaciones a ductos de Maxigas en la construcción de encamisados en las interferencias de la autopista Los Remedios-Ecatepec”.

Tan sólo por concepto de ocho facturas, entre el 9 de diciembre de 2008 y el 9 de junio de 2010, Current pagó a RIPSA un total de 9 millones 456 mil pesos, pero, extrañamente, en el mismo periodo, la empresa que habría realizado los trabajos como subcontratada del Grupo Infraiber le habría devuelto casi 2 millones 100 mil.

Un correo electrónico de Manuel Dávila Sánchez, director de obra en la autopista Río de los Remedios, de fecha 21 de diciembre de 2009, dirigido a Pedro Topete, habla de al menos 160 millones de pesos pagados a RIPSA mediante Current/Current, que habría cobrado una cantidad mayor, no identificada, al gobierno mexiquense.

UNA PRÁCTICA COMÚN

Con una empresa  como Current/Current, que resultaba la “fachada” perfecta en sus planes de ingresar dinero para repartírselo mediante otras empresas, Pedro Topete y sus socios actuaron entre 2008 y 2012, capitalizando y descapitalizando a su gusto la cuenta bancaria que a nombre del ex propietario abrieron y manejaron en el banco Santander.

Dinero cobrado, oficialmente, por Fernando Suinaga Barrena, el anterior dueño de Current/Current, sirvió para fondear empresas de Pedro Topete, como Viabilis Holding, la empresa con la que aparece, oficialmente, como “nuevo concesionario” del tren Chiapas-Mayab, reconocimiento que no le ha otorgado, todavía, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, y Olicasa.

Tan sólo en siete cheques de Santander, cuyas copias fueron enviadas a este medio, Viabilis Holding habría cobrado alrededor de 2 millones 870 mil pesos, mientras que Olicasa habría recibido 1 millón 713 mil pesos. Esto, sin contar oficios en los que se pedía, directamente, a Santander retirar de la cuenta 92000869394 fuertes cantidades de dinero: El 25 de septiembre de 2008, por ejemplo, transfirieron 1 millón 272 mil pesos a Olicasa S. A. de C. V.

Y es que la compra de facturas, el “carrusel financiero” para evitar el pago de impuestos y la creación o compra de empresas “fantasmas”, son una constante en el historial de Grupo Infraiber.

Existe evidencia de que Pedro Topete Vargas ha llegado al grado de utilizar, en estos esquemas de fraude al fisco, a la empresa que administra el tren Chiapas-Mayab, mejor conocido como “La Bestia”, la concesión que de manera irregular obtuvo a finales del sexenio de Felipe Calderón.

A pesar de que la vía férrea es administrada, desde 2012, por el Estado Mexicano, debido a que Topete Vargas no reúne los requisitos de experiencia y capacidad económica y técnica para detentarla, la Compañía Ferrocarriles Chiapas Mayab S. A. de C. V. (CFCM) participa, activamente, en los esquemas de fraude y evasión fiscal del Grupo, facturando servicios no proporcionados.

Lo anterior se exhibe, claramente, en un correo electrónico de fecha 1 de junio de 2010, enviado por Emigdia Hernández, empleada de Viabilis Holding, dirigido a María Isabel Pons, administradora de la CFCM, con copia a otros personajes, entre ellos Omar González Nuncio, el cuñado canadiense de Topete.

En el mail, esta persona confirma que FCCM realizó, durante el mes de abril anterior, seis depósitos a Viabilis Holding S. A. de C. V., por un total de 45 millones 290 mil pesos. Es decir, la empresa que administra la concesión le paga a la empresa accionista, es decir, a sus dueños, cantidades millonarias de dinero, cuyo origen no está identificado.

La ejecutiva recuerda que, por esas transferencias, “FCCM tiene pendiente realizar el pago provisional mensual de abril”. Añade: “Dentro de las opciones que vimos ayer fue que para que sea acreditable un gasto para IVA y IETU, este gasto tiene que estar debidamente pagado; la sugerencia de Rosalva (Leal) fue que la factura sea emitida por Viabilis Holding, ya que a esta empresa fue que se le hicieron transferencias intercompañías”.

Dicho lo anterior, Emigdia Hernández expuso en el correo el plan a seguir: “De acuerdo a los montos que tenemos, nos permitimos sugerir unos conceptos que no pueden ser medibles ni cuantificables; no sé si a ustedes les parezcan bien, o si estos conceptos se encuentren dentro del giro de Viabilis; habría que verificarlo con los asesores fiscales”.

Enseguida exponía los conceptos a facturar por el dinero de la “transferencia intercompañías”: “Desarrollo plan de negocio proyecto ferroviario” y “Estudio de mercado para proyecto ferroviario”. La propuesta era que Viabilis Holding, que es la empresa que aparece como “concesionaria” del tren, regresara a la compañía del tren, exactamente, la misma cantidad que había recibido.

Otra muestra de cómo están utilizando la empresa del tren Chiapas-Mayab en sus esquemas de facturación simulada queda asentada en un correo de fecha 23 de marzo del 2010, en el que la misma Emigdia Hernández le informa a Omar González Nuncio, el administrador general de las empresas del Grupo Infraiber, que estaba enviando la factura 80090 de la Compañía de Ferrocarriles Chiapas-Mayab por un monto de 47 millones 96 mil pesos.

“Quisiera, únicamente, comentar que no obstante que tenemos pérdidas acumuladas y no pagaríamos ISR, el recibir este monto como depósito, lo menos que le causaría a FCCM sería el pago de IVA y de IETU, de los cuales Rosalva efectuará un cálculo rápido para tener una idea de cuánto impuesto estaríamos pagando después de aplicar los saldos que tenemos como acreditables”.

El dinero en las cuentas bancarias de la empresa del tren sería depositado por otra de las compañías de Pedro Topete: Autovía Urbana TT SAPI de C. V., la empresa que conformó para asociarse con ICA luego de venderle a esa empresa, con un poder notarial falso, la autopista Río de los Remedios-Ecatepec.

UN MILLONARIO ‘POBRE’

Pedro Topete es un millonario pobre. Aunque en realidad es uno de los dueños de la autopista Río de los Remedios-Ecatepec y de la segunda ruta de tren más grande del país, en el sureste del país, tiene un perfil crediticio discreto: Al 2015 acumulaba deudas por 565 mil pesos, tenía un historial limpio de pagos, una cuenta en moneda extranjera por 271 mil dólares, una más a su nombre que tenía apenas 3,381 pesos, un par de propiedades inmuebles en la Ciudad de México (antes Distrito Federal) y su departamento en Miami, valuado en 3.2 millones de dólares.

En cuentas de bancos de Estados Unidos, autoridades de la PGR que andan tras sus pasos por lavado de dinero han identificado activos bancarios de apenas 489 mil dólares. Nada del otro mundo para un personaje que se codea con millonarios de verdad, como los dueños de Grupo ICA.

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