Todos ganan con la reforma educativa; ¿también niños y jóvenes?

El tiempo dirá qué pasó

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Mario Delgado. Cumplió y no quedó, ni siquiera, una coma

Confieso: Soy reacio a creer en milagros, sobre todo si no son de orden sobrenatural, como la inexplicable pasividad de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ante la aprobación de una nueva Reforma Educativa, ésta la de la Cuarta Transformación.
La tarde y noche del miércoles hablé del tema con los pocos personajes de la política en los que aún se puede confiar. Supe, con anticipación, que el pleno de la Cámara de Diputados daría lectura y aprobación al dictamen que, durante semanas, la CNTE mantuvo en el congelador mediante el bloqueo del Palacio Legislativo de San Lázaro.
De hecho, arriesgando a que ocurrieran episodios rutinarios en asuntos espinosos, como un receso prolongado o la suspensión de las lecturas del dictamen de la iniciativa, IMPACTO adelantó, con varias horas de anticipación, su aprobación porque sabía que, con excepción de la fracción panista, las oposiciones votarían a favor, pues, aunque lo niegue el gobierno, conserva mucho del espíritu de la reforma del Presidente Peña Nieto, como luego explicaría René Juárez Cisneros. También porque se nos dijo que los 40 diputados de la CNTE infiltrados en varios de los partidos políticos estaban comprometidos a dejarlo pasar.

LUIS MIRANDA NO RESUCITÓ
No nos equivocamos en ganar la “exclusiva”.
El primero de los milagros fue que la CNTE no impidiera el ingreso de los diputados al recinto legislativo, como lo había hecho, impunemente, en las semanas anteriores. Hasta llegué a pensar que había que adjudicarlo al resucitado ex subsecretario de Gobernación, y ex secretario de Desarrollo Social, Luis Miranda, que a golpe de billetazos se entendía, en el pasado, con la dirigencia magisterial disidente, pero el autoproclamado mejor amigo de Peña Nieto no resucitó para ayudar a López Obrador.
El siguiente milagro no fue tan sorprendente porque el dictamen había sido aprobado en comisiones y recogía muchas de las aportaciones en los foros convocados por el secretario de Educación, Esteban Moctezuma, así que el proceso legislativo caminó sin mayores problemas.
La Cuarta Transformación ya puede presumir de tener su Reforma Educativa por más que aún falten las letras pequeñas, es decir, las leyes secundarias y su aprobación en el Senado y en los congresos locales.
Sin embargo, los milagros, que no son pocos, siguen siendo inexplicables.
No obstante que la bancada priísta ya había aprobado el dictamen en la Comisión de Educación, la situación se había revestido de alto riesgo para la Cuarta Transformación porque reformar el marco legal del sistema educativo se trataba no sólo de un compromiso de la campaña electoral de 2018, muy superior a la cancelación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, sino de una especie de asunto de vida o muerte, de amor propio, para López Obrador.
El asunto amenazaba con terminar convirtiéndose en afrenta personal para el Presidente no por las oposiciones, sino por la intransigencia de la disidencia magisterial, en especial las de Guerrero, Chiapas, Michoacán y Oaxaca.
El asunto llegó al clímax, obligando al coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, a advertir que si la CNTE se mantenía beligerante, la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto seguiría vigente.
En esto consistía la afrenta.
La desesperación de Delgado, que, para estar a tono con el Presidente López Obrador, fanfarroneaba que no quedaría ni siquiera una coma de la Reforma Educativa del Pacto por México, no era de su exclusividad; la compartía la cúpula gubernamental.
Por ejemplo, se convirtió en rutina que, en sus conferencias mañaneras de prensa, Andrés Manuel mencionara algunas de las estrategias, todas erradas, por cierto, a las que podría acudir para enterrar la reforma, cuya muerte anunció, formalmente, el 20 de agosto de 2018 al lado de Peña Nieto, aún en funciones de Presidente.
Su pretensión de abrogar la ley vigente y regresar al marco normativo anterior al 2013 fue la más criticada porque olvidó que hacerlo es facultad exclusiva del Congreso y que si su partido no contaba con los votos para aprobar su reforma tampoco los tendría para abolir la vigente.

DECRETOS, MEMORÁNDUMS…
Pero el jueves 12 de abril, por la tarde-noche, alguien encontró el hilo de la madeja. Aquí relaté que hubo comunicación con los dirigentes de las 4 facciones de la CNTE en el sentido de que el gobierno mantenía el compromiso de eliminar lo indeseable de la reforma de 2013 mediante una medida administrativa, pero que el Estado mantendría el control de nómina y plazas.
Pero desconocedor del lenguaje y procesos legislativos, al día siguiente, en Campeche, el Presidente habló de decretar y abrogar, pero se mantuvo en no entregar al magisterio el control de plazas y nóminas.
El 16, López Obrador sorprendió, incluso, a sus cercanos, algunos disfrutando de unos días de descanso, con la firma de un memorándum dirigido a los secretarios de Gobernación, Educación y Hacienda, con la directriz de “que no se apliquen las medidas de la mal llamada reforma educativa que afectaban a los maestros; que sea una especie de amparo con aplicación retroactiva”.
La interpretación generalizada fue en el sentido de que el mandatario actuaba con ilegalidad y que empujaba a hacerlo también a Olga Sánchez Cordero, Esteban Moctezuma y Carlos Urzúa a hacerlo. Incluso, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se pronunció en contra.
En IMPACTO se dijo que “si el Presidente invita unos chilaquiles a Alejandro Encinas, quizás el subsecretario de Gobernación le platique lo ocurrido cuando el Presidente Carlos Salinas decidió, por decreto, una de las medidas más populares de su mandato, bajar el IVA de 15 a 10 por ciento, es decir, un 33 por ciento en términos reales”.
“Fue en junio de 1991 cuando, más allá del consabido punto de acuerdo propuesto por la oposición al PRI en la Cámara de Diputados para elevar una respetuosa, pero enérgica, protesta ante el Poder Ejecutivo Federal por lo que consideró una violación a la Constitución de parte de Salinas, el entonces diputado perredista Encinas explicó que el Presidente había violentado el orden constitucional y las leyes fiscales expedidas por el Congreso de la Unión, (lo que) además representa una afrenta a la dignidad del Poder Legislativo, ya que el Ejecutivo Federal ha violado el principio de separación de poderes, establecido en el artículo 49 constitucional”.
Salinas lo resolvió de manera sencilla: Dos días después envió a la Cámara Baja una iniciativa de ley para reducir el IVA y los diputados la aprobaron porque el PRI y sus satélites tenían la mayoría más uno, pero, además, todo mundo estaba de acuerdo en pagar menos IVA.
Recordamos también que el 1 de febrero de 2001, el entonces Presidente Vicente Fox modificó, por decreto, el huso horario y que el jefe de Gobierno de la Ciudad de México promovió una controversia constitucional, y la ganó, porque demostró que el mandatario no tenía facultades en la materia que, necesariamente, debía ser regulada por una ley.

EL DÍA D
En medio de estas controversias llegamos a lo que podría llamarse el “Día D”, el martes 22. En una serie de reuniones, con la SNTE y entre coordinadores de las bancadas, se presentó el consejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer, con una addenda que ayudó a Esteban Moctezuma a destrabar el conflicto. Todo quedó listo para la sesión del jueves y la aprobación del dictamen.

Julio Scherer. Addenda

Los términos de la nueva reforma han provocado reacciones negativas, pero no las esperadas. Pareciera que hay muchos de acuerdo, hasta los priístas, porque, según el coordinador Juárez Cisneros, permanece vivo el espíritu de la reforma de Peña Nieto. Digamos que algunas de las comas que Mario Delgado prometía desaparecer permanecen vigentes… con otros nombres y otra redacción.
Alguna de las facciones empresariales se pronunció en contra, pero los Claudio X González, antes dispuestos a dar la vida por la educación de la niñez y de los jóvenes, permanecen en silencio. La CNTE, acostumbrada a siempre ganar, nada ha dicho; alguno de sus muchos dirigentes dijo que están a la espera de lo que ocurra en el Senado.
Y la profesora Elba Esther Gordillo, que en Cholula arrancó carcajadas diciendo que la “reformita” de López Obrador era una gata “revolcadita” de la de su antecesor, también se mantiene en prudente silencio porque lo recién aprobado parece un vestido confeccionado a su medida.
El gobierno, por su parte, tiene un listado de 15 puntos (aquí reproducidos) con el que pretende demostrar que, al final, Mario Delgado cumplió y no quedó, ni siquiera, una coma de la de Peña Nieto.


Para decirlo de otra manera, parece que, por hoy todo, mundo parece haber ganado: López Obrador, la CNTE, Elba Esther Gordillo y el PRI, por lo menos. Vaya, hasta las universidades, que, aún sin la fe de erratas que nunca llegó al Congreso, recuperaron la autonomía perdida por culpa de una secretaria.
El tiempo dirá qué pasó con los niños y los jóvenes.

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