Sobreviviendo en la cuarta Transformación

De la fundación del PRI a su abdicación; siete décadas de una larga odisea en la que el mérito mayor lo tienen don Regino Hernández y don Mario Sojo

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A los hermanos que nos trajeron aquí y a los que nos ayudaron a permanecer. Y a mi Hermanito

 

Estoy frente a la computadora aprestándome a decir con orgullo, a quienes se mantienen leales a nuestras páginas, que IMPACTO ha llegado a los 70 años de edad y que nos proponemos cumplir muchos más, uno a uno, sin prometer ni saber cuántos.

Me devanaba los sesos para entrar en materia cuando suena el celular y es Alfonso Navarrete Prida, que me felicita por el aniversario. Tengo a orgullo ser recibido en el seno de su estimable familia, no obstante el difícil contexto en que nos conocimos.

El hubiera no existe, pero Enrique Peña Nieto se equivocó al colocarlo en Gobernación hasta el final del sexenio. Es probable que de aprovechar su experiencia, conocimientos y lealtad de mejor manera, el resultado no habría variado en lo fundamental, pero el descrédito sería menor.

Alfonso Navarrete Prida, quien concluyó con gran labor, aunque con poco tiempo, la última etapa de la Secretaría de Gobernación de la era priísta se congratuló del 70 aniversario de la revista política más longeva de México

Intento empezar a teclear porque Roberto Cruz y Adolfo Hernández se empiezan a desesperar, pero doña Angélica Vázquez, que me ayuda porque hace 19 meses que Agustín Baena se fue sin cumplir la promesa de que sería él quien cerraría la puerta cuando yo me marchara, destruye el momento mágico entregándome una carta de Manlio Fabio Beltrones, el político más completo del país.

Manlio era la esperanza de los priístas y, sin duda, lo sigue siendo, pero esa es historia para otra fecha. Sólo puede decir que sus breves líneas me emocionan porque, como sabe, cuando llegamos él ya estaba.

Manlio Fabio Beltrones, uno de los priístas de mayor renombre, felicitó a IMPACTO, La Revista por sus siete décadas de labor periodística

Vuelvo al teclado, pero Angélica abre la puerta ahora con una carta de Arely Gómez, la ex procuradora y ex secretaria de la Función Pública, ahora en labores de contralora del Poder Judicial de la Federación.
Me dice Arely que IMPACTO “ha sabido afrontar los retos y coyunturas que han impactado al periodismo en México…”.

Carta de felicitación a IMPACTO de Arely Gómez González, Contralora del Poder Judicial de la Federación, ex Procuradora y ex Secretaria de la Función Pública

Ahora es la pantalla de la computadora que me anuncia la carta del contraalmirante José Orozco Tocaven, que me expresa el reconocimiento de la Secretaría de Marina a IMPACTO por mantenerse a la vanguardia del periodismo de opinión y análisis.

Releer las palabras de la señora Gómez, las del contralmirante Orozco y las de Manlio, así como recordar las de Alfonso, me salvan de hundirme en la nostalgia y el romanticismo propios de aniversarios tan longevos; más aún, alejan la melancolía y el pesimismo propios de los tiempos que vivimos, en los que todo invita a dejarse arrastrar por la corriente y desaparecer.

Ayudan a vencer la tentación de hacer literatura a quien con dificultad coloca los verbos después de los sujetos y de pronto se ahoga en hipo comático o no distingue entre el pronombre y la conjunción “que”.

Además, esos son terrenos de Roberto y me está vedado meterme.

No nos confundamos; quiero decir que no hay pesimismo; se trata de un mínimo de realismo al que estamos obligados quienes intentamos sobrevivir en un contexto para el que, reconozcámoslo, no nos preparamos porque tarde nos percatamos, no sin vergüenza, aceptémoslo también, del mayúsculo engaño en que todos caímos en la lucha que no existió por el poder en 2018.

En vísperas del aniversario 70, los sentimientos se mezclan con el análisis de la realidad de los medios de comunicación en un país en franca transformación y me siento obligado a excluir todo romanticismo.

Un año atrás, en el 69 aniversario de la fundación de IMPACTO, decía en este mismo espacio que “sólo los adivinos saben qué vendrá, pero nosotros no tenemos duda de lo que haremos en tanto existan papel, tinta y mundo digital: Reportear y ejercer la libertad de pensar y opinar, derechos que consiguieron para los periodistas mexicanos muchos que arriesgaron y, en algunos casos, perdieron vida, libertad y patrimonio. En suma, nos concretaremos, como siempre, a no sucumbir ante el peor enemigo que George Orwell identificó para escritores y periodistas, la cobardía intelectual.
“Es decir, la cobardía propia”.

Creo que hemos cumplido con creces.

Aquel 27 de julio de 2018 se habían cumplido 25 días del golpe maestro que Andrés Manuel López Obrador asestó al PRI en complicidad con priístas, a grado de mantenerlo en estado de coma y de convertirlo en partido satélite del gobierno o del PAN.

Hoy, la revista política más antigua de México llega a los 70 años de edad luchando por sobrevivir en la llamada Cuarta Transformación, el régimen encabezado por el presidente López Obrador dispuesto a derruir todo lo construido en el pasado para crear un sistema ideal, ausente de corrupción, en el que priven la bondad y la austeridad.

Ha advertido que la única manera de sobrevivir en estas condiciones es portándonos bien y siendo buenos, lo que, debo confesar, no nos resulta fácil, y no por malos, sino por vagos.

Como en otros cumpleaños, hubiésemos deseado celebrar con el gran Valente Pastor, el mariachi Real de Jalisco de “El Viejón” y la comida, inigualable, de la familia Colín, pero el aniversario cayó en sábado y los amigos están en casa con sus familias.
Además, ya no quedan muchos.

Con la derrota del PRI desapareció la mayoría; muchos, que al saludo anteponen mecánicamente el vocablo “hermano” para significar que son más que amigos, se esfumaron, como es natural, porque no son, nunca fueron, ni una ni otra cosa. Otros, los menos, se mantienen leales porque el significado que dan a hermano, hermanito, compadre, es el mismo que en esta casa editorial es religión de observancia obligatoria.
Con estos pocos, cualquier día celebraremos como Dios manda, aunque, dado que son tiempos de austeridad, nos conformaremos con escuchar a Valente y al mariachi a través de sus discos, pero, eso sí, comeremos jabalí, albóndigas y carne enchilada. Todo regado con cerveza, mezcal y tequila porque no hay para más, y si hubiera sería de igual manera.Y vaya que hay razones para celebrar.

Cumplir 70 años ha sido una larga odisea en la que el mérito mayor lo tiene don Regino Hernández Llergo, que fundó IMPACTO en 1949, tres años después de que Miguel Alemán Valdés iniciara la etapa civilista de México y refundara al viejo partido de la Revolución que hoy conocemos como el PRI, que se encuentra en estado agónico.

Mérito también de don Mario Sojo, que sucumbió a la agresión de un gobierno incapaz de soportar la crítica, el de Miguel de la Madrid.

De Miguel Alemán Valdés, quien iniciara la etapa civilista de México y refundara al anterior PRI, a Andrés Manuel López Obrador, impulsor de la Cuarta Transformación

A nosotros nos han tocado casi tres décadas en las que al país le ha pasado de todo, desde el ingreso a la modernidad con el Tratado de Libre Comercio de Carlos Salinas; la ejecución del candidato del PRI a la Presidencia de la República, el inolvidable Luis Donaldo Colosio; el puntapié que Vicente Fox dio en las nalgas al PRI para sacarlo de Los Pinos; el canibalismo priísta que le impidió recuperar la Presidencia en 2006, cuando Felipe Calderón se impuso, con mínima ventaja, a López Obrador; la fractura panista que frustró la intención de mantenerse más tiempo en el poder; la gesta de 2012, que parecía inaugurar una dinastía de, por lo menos, 3 sexenios al reconquistar el PRI el Ejecutivo Federal, y su inexplicable abdicación en 2018, en realidad desde 2016, que dio paso a la Cuarta Transformación, un sistema existente, hasta hoy, sólo en la mente de Andrés Manuel, un ex priísta que a base de tesón, y exacerbando en la sociedad el hartazgo contra la corrupción imperante en los últimos sexenios, ha recuperado, en apenas 8 meses de ejercer el poder, mucho del populismo del priísmo de los años 80.

Ya lo he reconocido; no estábamos preparados para vivir en la Cuarta Transformación, como nadie lo estaba, ni siquiera sus militantes y exégetas, porque, además, ésta es apenas una idea esbozada por su profeta con unas cuantas pinceladas.

Mientras toma forma, se construyen los cimientos y las reglas son establecidas, seguiremos haciendo lo único que durante 70 años hemos hecho todos los que pasaron y los que seguimos en las páginas de IMPACTO: Periodismo.

No es otra cosa lo que hemos hecho en las casi 3 de las 7 décadas al frente de IMPACTO. Periodismo con equivocaciones, pero siempre con información en la mano. Nos hemos metido con todos y con todo. La verdad de los asuntos más importantes del país está en nuestras páginas y, ahora, en la “nube” o como se llame lo que almacena, en el hiberespacio, lo que aquí se publica.

Nada nos ha amilanado y ante nada hemos guardado silencio, ni siquiera cuando los inquilinos de Los Pinos nos veían como enemigos o eran o decían ser amigos. Lo que había que decir lo publicamos y lo platicamos frente a frente, sin escondernos y sosteniendo la mirada. Con justa razón algunos colegas han denunciado haber sido espiados y hasta perseguidos por los gobiernos neoliberales; nosotros lo fuimos, pero con saña.

Nunca callamos; tampoco lo haremos ahora. La mayoría de los miembros de la Cuarta Transformación, incluido su jefe, López Obrador, son nuestros viejos conocidos.
Todos desfilaron por nuestras páginas y lo siguen haciendo. Con algunos, como Manuel Bartlett, Marcelo Ebrard, Alfonso Durazo y Ricardo Monreal, nos conocemos a detalle.

Desde Manuel Bartlett, Marcelo Ebrard, Alfonso Durazo, Ricardo Monreal y hasta el Presidente López Obrador, viejos conocidos de IMPACTO

No hay, no puede haber engaño entre nosotros.

No es petulancia, pero estoy convencido de que quizás en IMPACTO se escribió una de las crónicas más completa de la defenestración de López Obrador como jefe de Gobierno de la Ciudad de México para impedirle ser candidato en 2006. Tuvimos la información privilegiada y la usamos. Como hoy lo hacemos con todo lo relacionado con temas tan álgidos y de consecuencias imprevisibles, como Odebrecht, Agronitrogenados y Fertinal.

Estas historias y muchas otras, bien conocidas por los lectores de nuestra revista, no han incidido en la relación con la Cuarta Transformación. Sin la mínima relación con sus responsables del área de comunicación, se nos trata como a cualquier otro medio que no se haya alineado, en espera, seguramente, de que el porvenir nos alcance.

No obstante, en las conferencias de prensa mañaneras, López Obrador da atención especial a las preguntas del subdirector Hugo Páez y a las del coordinador Roberto Cruz.

Y, debo decirlo, en algún sector muy cercano a Andrés Manuel se nos recibe con atención y confianza nunca imaginada porque no se nos ve como enemigos aún y cuando estamos en el centro de los temas más álgidos del país, al igual que nos ocurrió en sexenios priístas y panistas.

Nada ha influido en nuestra manera de ver los asuntos del Presidente y de su equipo.

En IMPACTO no hay consigna sobre López Obrador y la Cuarta Transformación; cada quien escribe conforme a su visión e información. No hay mérito; así entendemos el periodismo. Son noticia y como tal los tratamos.

El futuro es incierto. Siempre he dicho que atrás de IMPACTO no hay proyectos políticos ni negocios colaterales que nos garanticen la supervivencia. Vivimos de lo que hacemos y así seguiremos hasta el fin, cuan lejano o cercano esté.

Cuando, el 10 de enero de 2019, IMPACTO EL DIARIO cumplió 14 años escribí: “La pregunta es si, en su edición diaria, IMPACTO cumplirá 15 años el año próximo o, en su edición semanaria, llegará a los 70 en julio. La respuesta es que sí, que para conseguirlo entraremos a la modalidad austera de la Cuarta Transformación, que para nosotros será la Quinta, como me aclara mi hijo Juan Ramón”.

“Más aún, como decía el marido de la señora aquella, cambiaremos, sí, pero seguiremos siendo los mismos, brindando como siempre, pero publicando nuestra verdad o lo que creemos es nuestra verdad.

“Me dirán que no es la manera de celebrar, pero les contesto que es la única que conocemos quienes hacemos IMPACTO y los Bustillos.
“Nos transformaremos por razones de supervivencia, pero seguiremos siendo los mismos que nuestros lectores conocen….”.

Y sí, la odisea de IMPACTO La Revista ya cumplió 70 años y esperamos bailar los 15 de IMPACTO El Diario y, desde luego, los 10 de IMPACTO TV.

Concluyo la columna de esta efeméride, a la que no creí llegar y que será inolvidable por las condiciones en que arribamos, con una cita de Giordano Bruno en De Monade, publicada en Frankfurt en 1590. A uno de sus personajes, “El Gallo”, lo hace decir: “Mucho he luchado; pensé que podía ganar, pero el destino y la naturaleza sofocaron mis meditaciones y esfuerzos, pero ya es algo estar en el campo de batalla porque ganar depende mucho de la suerte, pero hice cuanto pude y no creo que nadie, en las generaciones futuras, lo niegue… en lugar de una vida de cobarde elegí una muerte valiente”
Eso hemos hecho al día de hoy desde que don Regino fundó IMPACTO, y lo seguiremos haciendo en tanto haya papel, tinta y mundo digital.

Por lo pronto, quienes tengan su copa en la mano digan “¡Salud!” con nosotros y sigan a nuestro lado en la aventura de poder cumplir 71.

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