Pemex, paz laboral por compromiso de petroleros

Carlos Romero Deschamps y Octavio Romero firman el nuevo Contrato Colectivo de Trabajo bajo el compromiso de seguir forjando una relación constructiva

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Carlos Romero Deschamps, líder nacional del sindicato petrolero, y Octavio Romero Oropeza, Director General de Pemex, lograron la firma del Contrato Colectivo de Trabajo con beneficio para ambas partes, pero, esencialmente, cuidando el futuro de México

A la vista está la frustración de quienes esperaban que la revisión del contrato colectivo de trabajo entre Petróleos Mexicanos y el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana desembocara en un choque de trenes que causara daños irremediables a la economía del país y al gobierno de la República.

La resultante de cinco semanas de negociaciones en un clima de noticias contradictorias en materia de política económica y de embestidas mediáticas al sindicato petrolero, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador consiguió lo que parecía imposible para algunos agoreros del desastre, mantener la paz laboral en la industria petrolera. En tanto, los trabajadores, encabezados por Carlos Romero Deschamps (al que de pronto le apareció otra organización con toma de nota y dirigentes, pero sin petroleros), mantuvieron intactas sus prestaciones y recibieron, además, el reconocimiento del Presidente y del director de Pemex, quienes los consideran “protagonistas del rescate de la industria petrolera”.

Como si no se tratara de una de las noticias más importantes en materia económica de los últimos tiempos, algunos medios de comunicación tradicionales no se dieron por enterados, el miércoles pasado, de que Petróleos Mexicanos y el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) firmaron el Contrato Colectivo de Trabajo, y todo porque las partes negociadoras encontraron el justo medio que beneficia al país y no lastima los derechos de los trabajadores ni a la organización sindical.

Otro habría sido el tratamiento periodístico si la noticia hubiese sido escandalosa, por ejemplo, un diferimiento en la firma, como ocurrió en sexenios anteriores, o como, cuando sin medir las consecuencias para el país, el entonces secretario de Gobernación de Vicente Fox, Santiago Creel, intentó, irresponsablemente, que el sindicato estallara la huelga y los petroleros ganaran la calle.

En esta ocasión, las partes negociadoras cuidaron y lograron que nada propiciara informaciones sin fundamento que habrían provocado una reacción adversa en los mercados internacionales, afectando gravemente a Pemex y, en consecuencia, a la economía nacional.

Al concluir las pláticas en las 10 mesas revisoras, la empresa dirigida por Octavio Romero Oropeza informó, en un escueto comunicado, que después de cinco semanas de negociaciones acordó con el sindicato armonizar los gastos de Pemex dentro del marco de austeridad del gobierno de López Obrador. Asimismo, reconoció el compromiso y esfuerzo de los trabajadores como protagonistas del rescate de la industria petrolera.

APOYO TOTAL A SU LÍDER

Desde el lunes, los dirigentes de las 36 secciones se mantuvieron acuartelados en México. Esa mañana manifestaron a Romero Deschamps su apoyo incondicional con la seguridad de que, como lo ha hecho en su larga carrera de líder nacional, en la firma del Contrato no permitiría la afectación de los derechos ganados por generaciones de trabajadores que producen la riqueza que mueve la economía del país.

El martes se reunió, exclusivamente, con ellos para explicarles, a detalle, los requerimientos de la empresa y la posición del sindicato ante cada punto. Una vez más le manifestaron estar unidos a él en lo que decidiera y acordara.

En la mañana del miércoles, previo al encuentro con el director de Pemex, el pleno de secretarios generales de todo el país, electos bajo las nuevas reglas sugeridas por el Presidente López Obrador (voto secreto y directo, vigilado por las secretarías de Gobernación y del Trabajo), refrendó a Romero Deschamps su apoyo unánime e incondicional.

Por la tarde, una vez firmado el Contrato Colectivo de Trabajo, el dirigente nacional de los petroleros informó a los líderes de las 36 secciones del STPRM y al Comité General que no los defraudó, pues en las negociaciones cumplió su mandato de garantizar la paz laboral que necesitan el país y su empresa emblemática, Pemex, sin que resultaran afectados los intereses de los trabajadores.

El dirigente recibió la ovación unánime de los líderes seccionales, que de inmediato se trasladaron a sus regiones a informar a los trabajadores del fracaso del bombardeo mediático contra Romero Deschamps y las amenazas contra él y su familia, así como la frustración de los promotores de un grupúsculo con pretensiones de sindicato que intenta suplantar al STPRM, y del logro histórico del mantenimiento incólume de sus prestaciones en condiciones que parecían adversas.

EL RECONOCIMIENTO PRESIDENCIAL

El jueves, en la refinería de Tula, Hidalgo, el ambiente era de fiesta, como lo fue en las otras 35 secciones.
Romero Deschamps habló a los petroleros del cumplimiento del mandato que le dieron, de la unidad sindical y del compromiso de los trabajadores con el país y con Pemex.

Las cinco semanas que duraron las negociaciones del contrato entre la empresa productiva del Estado y su sindicato fueron matizadas por una campaña mediática intensa, y amenazas sin fundamento, contra el dirigente nacional de los petroleros, así como la irrupción de un sindicato sin agremiados que hasta toma de nota obtuvo.

El viernes, en su conferencia de prensa “mañanera”, el Presidente reconoció los buenos resultados de la negociación. Explicó que sin afectar a los trabajadores Pemex consiguió ahorros. “Se mantuvieron las prestaciones a los trabajadores; no hay nada que les afecte… el ajuste se hizo arriba, es decir, en lo que establece el contrato colectivo de apoyos para los dirigentes”.

Durante su conferencia ‘mañanera’, el Presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció la labor del sindicato de adherirse al plan de austeridad republicana, pero también al comportamiento ejemplar de los trabajadores sindicalizados

López Obrador hizo un reconocimiento a los dirigentes que se unieron a la política de austeridad de su gobierno. En cambio, entre sus prestaciones, los trabajadores continuarán recibiendo, en promedio, unos 6 mil 400 pesos para gasolina y otros mil 800 pesos para gas LP cada catorcena. También obtuvieron un bono de productividad del 30.85 por ciento de su salario ordinario.

En resumen, el gobierno del Presidente López Obrador puede presumir, ante las calificadoras internacionales, que en la industria petrolera nacional priva la paz laboral y, consecuentemente, que los inversionistas pueden confiar en Pemex.

Los trabajadores petroleros comprobaron una vez más que, al margen de las campañas mediáticas contra sus dirigentes, no sólo mantuvieron sus prestaciones, sino que obtuvieron mejoras sustanciales con el nuevo contrato.

El STPRM probó, por enésima ocasión, que su compromiso está con México y Pemex, y que tiene identificados a los provocadores que quisieran ver a sus agremiados en las calles, dañando la columna vertebral de la economía nacional.

En tanto, los únicos damnificados de este episodio positivo para la Cuarta Transformación en sus primeros ocho meses de gestión fueron los oportunistas del momento que proclamando una disidencia sindical inexistente sorprendieron a la autoridad que hasta una toma de nota les otorgó.

FESTEJO POR LOGRO Y PAZ

Después de la firma del Contrato Colectivo, en las asambleas de información, en las 36 secciones sindicales, se vivió un ambiente de fiesta

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