> Con ese fraude, ambos serían responsables directos del agravamiento de la crisis deI Grupo Ingenieros Civiles Asociados

 

Las autoridades reguladoras norteamericanas y mexicanas en cualquier momento podrían abrir un expediente de oficio para investigar presuntas irregularidades en la compra de la autopista Río de los Remedios-Ecatepec, por parte del Grupo Ingenieros Civiles Asociados (ICA).

Grupo ICA ha declarado desde hace casi nueve años que esa autopista es uno de sus principales activos, pero existen dudas sobre la legalidad del proceso de compra-venta, lo que, de confirmarse, sería un fraude contra los accionistas e inversionistas de esa empresa pública que cotiza también en la Bolsa de Nueva York.

La compañía habría comprado la citada carretera concesionada por el Estado de México a pesar de que la Procuraduría General de Justicia (PGJ), el Registro Público de la Propiedad y un notario público de esa entidad, habían hecho la advertencia de que el poder notarial utilizado para la venta era ilegal.

Grupo ICA anunció en 2007 a los inversionistas de las bolsas de México y de Estados Unidos que adquiriría el 50 por ciento de la empresa Viabilis Infraestructura, S. A. de C. V., que tenía el contrato de construcción y operación de la autopista Río de los Remedios-Ecatepec, para lo cual erogó inicialmente, 20 millones de dólares.

Documentos en poder de IMAPCTO, La Revista, señalan que la compra-venta de la obra fue finiquitada en 2012 con un poder notarial falso, lo que constituye un fraude realizado por parte de Pedro Topete Vargas y su socio Paulo Diez Gargarín.

Las evidencias delatan que Topete Vargas, quien es investigado en la Procuraduría General de la República (PGR) por extorsión a la empresa española OHL, y su socio, el abogado Díez Gargarín, serían con este fraude responsables directos del agravamiento de la crisis de ICA, una de las constructoras más importantes del país, quien apenas recientemente ha estado vendiendo acciones de sus empresas como Grupo Aeroportuario del Centro-Norte (OMA) para saldar deudas y evitar la quiebra.

Accionistas de ICA enviaron a esta Casa Editorial copias de una serie de documentos que revelan que la parte vendedora no estaba legalmente facultada para realizar la operación y utilizó un poder notarial sin validez legal, a espaldas de los accionistas de Viabilis Infraestructura, S. A. (Ver IMPACTO edición 3446, del 13 de marzo pasado), lo que equivale a confirmar que esa autopista legalmente no forma parte de los activos de Ingenieros Civiles Asociados.

El 9 de mayo de 2012, la Procuraduría General de Justicia del Estado de México envió al Registro Público de la Propiedad y del Comercio un escrito solicitando no realizar alguna anotación relacionada con la empresa en venta; sin embargo, la compra-venta se llevó a cabo con el poder notarial falso, hecho que ahora puede motivar las acciones de los órganos reguladores norteamericanos por tratarse de un activo originado en un hecho ilícito en el que los defraudadores pudieron haber contado con la complicidad de ejecutivos de ICA, en detrimento de los intereses de inversionistas de bolsa.

PEDRO TOPETE Y PAULO DÍEZ, DEFRAUDADORES

La venta de la autopista Río de los Remedios-Ecatepec se concretó en 2012, con el pago de mil millones de pesos, de los cuales hay indicios de que Topete y Díez no entregaron ni un centavo a varios de los socios originales de la empresa.

Las evidencias en poder de IMPACTO señalan que para realizar la venta de las acciones de Viabilis Infraestructura, S. A. de C.V., a Controladora de Operaciones de Infraestructura, S. A. de C. V. (CONOISA) -empresa subsidiaria de ICA-, Topete y Díez utilizaron el poder notarial número 1960, con el que se dio paso a una nueva empresa llamada Viabilis Infraestructura, S. A. P. I. de C. V., con la venia del CEO de la empresa compradora, Alonso Quintana..

El problema que tiene ICA es que al ser falso ese poder notarial y por tanto inexistente, puede agravar la crisis económica de la compañía, pues, incluso, ante la Bolsa de Valores de Nueva York han considerado como un activo algo que legalmente no les pertenece.

La falsedad del documento fue confirmada por Mario Pedro Velázquez Barrera, notario número 8 del Distrito Judicial de Tula de Allende, en el estado de Hidalgo, quien señaló el 23 de mayo de 2012, ante agentes del Ministerio Público de la Fiscalía Especializada en Robo con Violencia y Delitos Patrimoniales, dependiente de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, que si bien se iniciaron dos procesos de otorgamiento de poderes completos en favor de Pedro Topete, nunca concluyeron, ya que no fueron firmados por las partes.

Durante la diligencia, el notario fue notificado de que uno de esos poderes fue utilizado para vender las acciones de los dueños originales por parte del supuesto apoderado, Pedro Topete Vargas, por lo que el fedatario presentó una denuncia de hechos ante el agente del Ministerio Público investigador de Tlaxcoapan, Hidalgo, con el número de averiguación previa 16/TLAX/I/430/2012, por el delito de uso de documentos falsos en contra de quien resulte responsable.

EL FRAUDE QUE QUIEBRA A ICA

Al comprarle a Topete Vargas, ICA se adjudicó el contrato de servicios relacionados con la Obra Pública a Precios Unitarios y Tiempo Determinado SAACAEM-DPCO-002-11-2004 (la autopista Río de los Remedios-Ecatepec) que el gobierno del estado había otorgado inicialmente a Viabilis Infraestructura, S. A. de C. V.

El contrato contemplaba la construcción y operación de la autopista cuyo trazo pasa por los municipios de Naucalpan, Tlalnepantla, Ecatepec y Nezahualcóyotl, todos en el Estado de México, y por la delegación Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México.

Los socios originales que obtuvieron el contrato del gobierno mexiquense entregaron en garantía fiduciaria varios predios a Banco Invex, que les facilitó el crédito inicial para los estudios de factibilidad, y a pesar de que fueron informados de que realizarían una alianza con ICA, no autorizaron la venta, ni mucho menos recibieron los pagos correspondientes a su participación accionaria.

A pesar de la advertencia, Pedro Topete envió a ICA un oficio donde amparándose como representante de los accionistas que vendían la autopista con el poder notarial falso, certificó que no conocía alguna indisposición o problema para vender, ocultando, con todo el dolo del mundo, las inconformidades que ya para entonces expresaban sus socios originales.

Los directivos de Ingenieros Civiles Asociados, como José Luis Guerrero y Alonso Quintana, se dijeron satisfechos con las afirmaciones del vendedor a quien también habrían entregado en calidad de préstamo (con recursos de ICA) una fuerte suma de dinero para que Topete y su socio Paulo Diez adquirieran los derechos de concesión del tren conocido popularmente como “La Bestia”, en el estado de Chiapas.

EXTRAÑOS MANEJOS DE DINERO

Por lo anterior, lo extraño del caso para las autoridades reguladoras nacionales y norteamericanas es que los ejecutivos de ICA no sólo se desoyeron advertencias legales de que la compra-venta era un fraude, sino que profundizaron relaciones con Pedro Topete y Paulo Díez al grado de que además de entablar otros negocios, establecieron un mecanismo financiero para evitar el pago de impuestos de la operación de compra-venta y, probablemente, para que los defraudadores devolvieran una parte del recurso recibido.

Según las evidencias que obran en poder de autoridades, Topete y su socio Díez enviaron a diversas empresas en un proceso financiero donde una empresa paga a otra, y a otra más, al menos 5 de los 20 millones de dólares recibidos por ICA como parte del primer pago de la operación.

Al final del “carrusel”, una empresa de Topete habría devuelto, presuntamente a ICA, o a sus directivos, 5 millones de dólares y se quedó sólo con el IVA de esa cantidad.

Todo indica que los 5 millones de dólares que habrían sido devueltos a ICA o a sus directivos, y que generaron la creación del esquema de pagar a diversas empresas para encubrir ese movimiento, fueron producto del tercer pago, que, para efectos fiscales, la empresa compradora y la vendedora llamaron “honorarios” de entrada de la constructora a la concesión de la autopista.

Ese dinero se habría depositado después del 28 de abril de 2007, cuando Mayela Tinajero Quintana, desde su cuenta de e-mail [email protected], escribió a Topete Vargas: “En relación a los $5MDD que ICA te va a depositar, me puedes enviar los datos de la cuenta en donde quieres que se haga la transferencia; te lo agradezco mucho”.

Existe al menos un correo electrónico donde se habla de que Paulo Díez estaba al tanto de que su socio Topete tenía que devolver 5 millones de dólares y se considera que es el cerebro que maquinó el “carrusel” financiero para disfrazar mediante empresas, el movimiento de esa cantidad a través de las cuentas bancarias de diferentes empresas, por ahora todavía no identificadas.

ESCÁNDALO EN MEDIOS FINANCIEROS POR EL ‘CARRUSEL’

El portal de noticias Crónica Global Business difundió el pasado jueves 24 parte de los reportajes publicados en IMPACTO, La Revista, sobre el fraude a ICA y el “carrusel” financiero montado con fines de mover una muy fuerte cantidad de recursos de la empresa que ahora mismo se encuentra a punto de la quiebra.

Con el título “Pedro Topete queda implicado en otra operación fraudulenta en México”, el medio noticioso que se edita desde España, subraya que el empresario acusado de extorsionar a la constructora española aparece implicado en la venta irregular de una autopista.

La nota informativa agrega: “Es el caso (…) de la operación de venta de la autopista Río de los Remedios-Ecatepec, en 2012. Esta misma semana, la revista mexicana IMPACTO ha aireado el nuevo escándalo. Según esta publicación, el controvertido empresario habría participado en la transacción, junto a Paulo Díez, usando un poder notarial falso que le acreditaba como vendedor”.

Crónica Global destaca que con la documentación publicada en este espacio, se evidencia que Topete y Paulo Díez “habrían participado en el montaje de una trama a modo de ‘carrusel’ de empresas que tenían por objeto obtener fondos de Ingenieros Civiles Asociados, un grupo de inversores y accionistas, que después se repartían”.

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