No es terrorismo, pero sí narcoterrorismo

Donald Trump pone nuevamente entre la espada o la pared a Andrés Manuel López Obrador

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El presidente López Obrador, se encuentra nuevamente entre la espada o la pared con motivo de las declaraciones del presidente Trump de incluir a los cárteles mexicanos en la lista de organizaciones consideradas o definidas como terroristas por los EUA.

El hábil argumento del presidente Trump para considerar a los cárteles como terroristas ha sido causado por el propio presidente aquí en México, en lo que va de este primer año de administración, el país ha sido testigo de humillaciones al Ejército, políticas sin fundamento de Estado como “abrazos no balazos”, la creciente inseguridad, el año que alcanzará cifras récord en términos de violencia, el Culiacanazo y en fechas recientes lo sucedido con la familia LeBarón.

Al presidente López Obrador, le han marcado en distintas ocasiones que su definición de “la mejor política exterior es la interior” como estrategia no es correcta. Hasta el momento no ha comprendido –o no ha querido ver-, que dejar la política exterior en segundo plano, es una estrategia que han utilizado no sólo su administración, sino muchas otras anteriores y que el mundo actual ya no lo permite así.

Es necesario que en Palacio Nacional reflexionen la política exterior actual y cambien de rumbo, más aún, comprender que los EUA, es nuestro vecino del norte, el mercado más grande del mundo y en la Oficina Oval se encuentra actualmente el presidente Donald Trump, cuyo temperamento mercurial es conocido en todo el mundo, que actualmente enfrenta un proceso de Impeachment por el controversial tema de Ucrania y se encuentra rumbo a las elecciones primarias el siguiente año. La fórmula perfecta para que desde Washington tomen medidas extremas de ser necesario, prácticamente en cualquier tema y uno de los temas favoritos del presidente Trump, es la frontera sur (México) y como hemos visto, desde la Oficina Oval, han experimentado en distintas áreas para presionarnos, acorde a los intereses estadounidenses, por dar ejemplos; el migratorio y el comercial. Ahora van tocando puerta con el tema de seguridad.

Ahora que al presidente Trump, ha mencionado en distintas ocasiones y recientemente con el periodista de Fox News, Bill O’Reilly –amigo del presidente desde hace 30 años-, su intención de agregar a los cárteles mexicanos en la lista de terroristas, basta comenzar por definir ¿qué es el terrorismo?

Hasta el momento, no existe dentro de la comunidad internacional una –clara- definición sobre qué es el terrorismo. El tema es complejo y contiene varias vertientes, por lo que para definirla actualmente debemos de analizarla desde el punto de vista que se desea, es decir, terrorismo en materia de seguridad, política, religiosa, geográfica, entre muchos otros.

En 1995, la Asamblea General de la ONU, en su resolución49/60, aprobó en su Declaración sobre medidas para eliminar el terrorismo internacional, en cuyo párrafo 3 señaló que el terrorismo incluye “actos criminales con fines políticos concebidos o planeados para provocar un estado de terror en la población en general, en un grupo de personas o en personas determinadas”, y que esos actos son “injustificables en todas las circunstancias, cualesquiera sean las consideraciones políticas, filosóficas, ideológicas, raciales, étnicas, religiosas o de cualquier otra índole que se hagan valer para justificarlos”.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), lo define de la siguiente manera: “Por terrorismo se entienden comúnmente actos de violencia dirigidos contra los civiles procurando objetivos políticos o ideológicos”. En términos jurídicos, aunque la comunidad internacional aún no ha adoptado una definición general de terrorismo, en declaraciones, resoluciones y tratados “sectoriales” universales vigentes relacionados con aspectos concretos del terrorismo se definen ciertos actos y elementos básicos.

En los EUA, para la CIA, la definición de terrorismo contenida en el Título 22 del Código de los Estados Unidos, Sección 2656f (d): “El término ‘terrorismo’ significa violencia premeditada, políticamente motivada, perpetrada contra objetivos no combatientes por grupos subnacionales o agentes clandestinos”.

El término “terrorismo internacional” significa terrorismo que involucra al territorio o a los ciudadanos de más de un país.

El término “grupo terrorista” significa cualquier grupo que practica, o tiene subgrupos significativos que practican, el terrorismo internacional”.

Para la Interpol: “El terrorismo abarca una gama de amenazas complejas: terrorismo organizado en zonas de conflicto, combatientes terroristas extranjeros, ‘lobos solitarios’ radicalizados y ataques con materiales químicos, biológicos, radiológicos, nucleares y explosivos”.

Las definiciones son amplias y en algunas se puede catalogar la situación actual con los cárteles en México, pero en muchas otras no entran dentro de la clasificación, por lo que el tema continúa siendo complejo.

Al respecto, el Gobierno de México, en el comunicado No. 417 de la SRE, expone: “(…) la Secretaría de Relaciones Exteriores informa que ha entrado en comunicación con las distintas autoridades correspondientes de ese país para conocer el contenido y los alcances de lo enunciado en ese espacio. (…) la Secretaría de Relaciones Exteriores promoverá el diálogo y una hoja de ruta que nos permita avanzar para reducir los flujos de armas y dinero a la delincuencia organizada desde Estados Unidos hacia México, así como precursores químicos y drogas que atraviesan nuestro territorio con rumbo al país del norte”.

Sobre el tema, el Canciller Marcelo Ebrard comentó: “No es necesario designar o clasificar a un grupo específico como terrorista para que actuemos juntos contra él”.

La declaración del Canciller Marcelo Ebrard, es correcta, si definimos el terrorismo como un conjunto cada vez más amplio y variado de actos, medidas y prácticas, efectuadas de manera directa y abierta, cuyos actos criminales son graves e injustificables. El abanico es muy grande y prácticamente todo grupo o célula que opera de manera ilícita puede entrar en esta definición.

Sin embargo, el Narcoterrorismo, es una subdefinición del terrorismo y no debe ser visto como tal ya que su finalidad es la económica, en ocasiones con fines políticos (Narcoestado), que incluye actividades ilícitas, como el tráfico ilegal de armas, el tráfico de personas, lavado de dinero y por supuesto el narcotráfico de estupefacientes.

Por tal motivo, en la próxima reunión de alto nivel que se tiene contemplada entre el gobierno de México y las autoridades norteamericanas, se debe definir  apropiadamente el término; insisto es una subdefinición que se debe desglosar en materia política, económica, ideológica, social y cuantos rubros sean necesarios, pues no se puede atacar todos los frentes de la misma forma.

Lo anterior, evitará una intervención de nuestra seguridad nacional por parte de los EUA, se logrará dar una mejor definición internacional al tema, que incluso se puede llevar como propuesta a la Asamblea General de la ONU y en últimos términos tendría un mejor impacto en la estrategia del combate al narcotráfico que no tendría los mismos efectos en materia política, diplomática, de seguridad o financiera que sin duda también tendría repercusiones comerciales como el T-MEC,             que se tiene la posibilidad de no ratificarlo en corto plazo, sin duda, otra carta política de los EUA que cuenta ante el gobierno mexicano.

 

 

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