La 4T sólo para AMLO

¿Cómo decirle al pueblo que es el presidente que más los escucha cuando no escucha ni a su propio gabinete?

Compartir:

Hasta el momento no hemos visto en ninguna otra parte del mundo a un presidente que maneje el estilo de gobernar del presidente López Obrador, sin duda, la mañanera se ha vuelto un nuevo modelo a seguir que los futuros presidentes en nuestro país o en alguna otra parte del mundo, comenzarán a evaluar y tropicalizar para sus propias necesidades, en un intento por atraer a los ciudadanos y convencerlos de que realmente son escuchados.
La Cuarta Transformación como la ha llamado el presidente desde el 1 de julio, es la gran transformación que México necesita, comparándola con otros grandes momentos transformadores de México como la Independencia de nuestro país y la Revolución Mexicana.
Sin embargo hasta el momento el paso transformador no ha sido realmente visible, a meses de su toma de posesión, el nuevo México que el presidente afirma que está construyendo se parece en realidad mucho al viejo México que juró se dejaría atrás, no sólo incluyendo al gobierno peñista, también podemos agregar los gobierno de los ex presidentes Calderón y Fox, respectivamente.
En lo que va del primer año de su mandato, hemos sido testigos de varios temas controvertidos y que han dejado polarizado al país en una opinión u otra en contra, casos como la cancelación del NAIM, la venta (inconclusa) del avión presidencial, el combate a la corrupción, la lucha contra el huachicoleo, Pemex, la falta de una estrategia en materia de política exterior, la refinería de Dos Bocas, recientemente la contaminación que se vive en la Megalópolis y muchos otros temas nos han dejado en materia de análisis por meses si las acciones del gobierno actual son las correctas o simplemente son la agenda del presidente López Obrador.
El estilo de gobernar de cada presidente va acompañado por su visión transformadora del país o por la agenda que establece durante su administración y que la definen convirtiéndose en su legado y por el cual tienden a ser juzgados por la historia.
Si recordamos durante la administración del ex presidente Felipe Calderón, su principal móvil fue la guerra contra el narcotráfico, el cual se caracterizó dentro de su gabinete por la lucha intestina entre sus Secretarios de Estado en materia de seguridad como el Secretario de la Defensa, Armada, Seguridad Pública y el Procurador.
El sexenio del ex presidente Enrique Peña Nieto, se caracterizó por el llamado grupo Atlacomulco, en el cual destacaron los secretarios de Hacienda y Gobernación, Luis Videgaray y el ahora senador Osorio Chong, que buscaron los reflectores y al final la candidatura presidencial del PRI, que finalmente cayó en manos del ex Canciller José Antonio Meade.
En materia política es común que los secretarios de Estado que acompañan al presidente durante su administración, en pocas ocasiones suelen ser los mismos los que inician el sexenio que los que terminan. Diversos factores como la agenda política, el rendimiento de cuentas, el desgaste dentro de sus funciones e incluso problemas de salud han sido contantes para modificar al gabinete.
En lo que llevamos de la administración durante la 4T, los secretarios se han caracterizado por ser prácticamente invisibles, poca o nula experiencia dentro de los ramos que se les han asignado y una profunda convicción de mantener una postura silenciosa y subordinada frente al Ejecutivo.
El único secretario que hasta el momento ha mostrado su experiencia y dinamismo para mostrar sus habilidades es el Canciller Marcelo Ebrard, sin embargo, la Cancillería frente a la 4T se ha visto opaca y prácticamente desdibujada en los asuntos en materia de política exterior como la posición de nuestro país frente a Venezuela, las caravanas migrantes, la carta a España solicitando disculpas y recientemente la posibilidad del presidente de no asistir a la Cumbre del G20 que se llevará en Japón.
El gabinete de la 4T debe estar conformado no sólo por subordinados al presidente, además de sus funciones como secretarios nadie puede negar que parte de su trabajo es asesorar, comentar y en algunos casos discernir de las políticas o ideas que tenga el Ejecutivo Federal, de no ser así la Cuarta Transformación será únicamente del presidente y su agenda posible o no, será lo único marcando pauta día a día, ¿cómo decirle al pueblo, que es el presidente que más los escucha, cuando no escucha ni a su propio Gabinete?

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...