¿Interesará a la CIDH averiguar sobre maestros rapados, policías arrodillados y un estado secuestrado?

A diferencia de Guerrero, en donde, en los años 60, aparecieron grupos guerrilleros activos, aunque nada parecido a Colombia, por ejemplo, o a los profesionistas del terror mundial como Al-Qaeda o el Estado Islámico, en Oaxaca existen grupitos, ramificaciones de otros antiguos grupitos, dedicados a la faramalla del fusil; muchos de ellos, para sobrevivir, chupan la ubre de la CNTE, también sobreviviendo, aunque con buena tajada

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Como en sus días de esplendor por la Guelaguetza, precisamente, en el mes de julio, a Oaxaca, hoy, le está yendo como en feria.

El jolgorio político, siempre con final amargo, no es nuevo; lo han padecido todos los gobernadores de la entidad desde la fundación de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en 1979, pero con mayor rigor desde la creación del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (Heladio Ramírez, Diódoro Carrasco, José Murat, Ulises Ruiz, Gabino Cué y, seguramente, el “paquete” lo hereda Alejandro Murat).

Y, precisamente, fue el primero de estos, Heladio, quien, al final de su sexenio, atornilló las últimas piezas para crear un “Frankenstein”.

Pero Ulises, como Gabino, es quien mayormente ha debido lidiar con una cerrazón política de parte de un poder de facto en la entidad, abastecido, a través de los años, décadas, de mañas, chantajes y un “modus operandi” disfrazado de movimiento “vanguardista”, intentando imponer reglas en el magisterio cuando el 92 por ciento de los maestros del país acata las reglas, afines a la tendencia mundial de desarrollo científico y tecnológico.

En el sexenio de Ulises, la “revolución” casi se les hace. Los ayudó la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca), murió un periodista estadounidense y hubo desorden el todo el estado.

Utilizo este despectivo y ya discriminatorio refrán: “Pero no tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre”…

Oaxaca es un estado especial. Por muchas razones, atrae un buen porcentaje de turismo, aunque no todos sus casi 600 kilómetros de costa en el Océano Pacífico están desarrollados. Tiene una historia política importante, comenzando por el legado de uno de los personajes cruciales para el país, Benito Juárez. Por su belleza natural.

Pero también por la presencia de seudogrupos guerrilleros cuyos grupos no aglutinan a más de 10 elementos. Se ponen el traje, se toman una foto y desaparecen. Reaparecen a la vuelta de los años. Se toman otra foto.

A diferencia de Guerrero, en donde, en los años 60, aparecieron grupos guerrilleros activos, aunque nada parecido a Colombia, por ejemplo, o a los profesionistas del terror mundial, como Al-Qaeda o el Estado Islámico, en Oaxaca existen grupitos, ramificaciones de otros antiguos grupitos, dedicados a la faramalla del fusil. Muchos de ellos, para sobrevivir, chupan la ubre de la CNTE, también sobreviviendo, aunque con buena tajada.

Por lo regular “facturan” ciertos trabajos a la CNTE.

En otras ocasiones hemos descrito varios de estos grupos (la gran mayoría publicada en un artículo de la revista Nexos -Fuente: Cortés 2006; Hernández, 2006):

Unión de Trabajadores de la Educación fue filial del Partido Comunista. Apoya la reivindicación de la revolución socialista y la toma del poder por medios violentos.

PRAXIS-COCEI, pro-socialistas, vinculados al PRD.

CODEMO, pro-chinos. Son partidarios de la estrategia de guerra popular prolongada.

OIR-lm. Socialistas, moderados.

Frente 1 de Mayo. Tendencia socialista. Fueron defensores de la estrategia soviética.

PODER-M CODEP. Son considerados neozapatistas.

Bases Magisteriales, neozapatistas.

Coordinadora de Bases, democráticos.

Magisterio Zapatista, democráticos.

Convergencia del Magisterio Oaxaqueño, democráticos.

Cuadernos Sindicales, pro-soviéticos.

Otros, más conocidos como el EPR, ERPI, Sangre Nueva, Liga Clasista, Frente Cívico Huatleco y La Otra Campaña.

Además de esos, existe otro puño de grupos y subgrupos, todos con cierta diferencia ideológica y con grado distinto, también, de acción y estrategia de campo. Por lo regular son montoncitos. Si encuentra algún parecido con las “tribus” del PRD es mera coincidencia.

Algunos grupos han recibido asesoría de colectivos extranjeros, como el de Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales, peruano, y reconocido como la fachada de Sendero Luminoso. Otros en Venezuela (¡gulp!).

En Oaxaca, como en algunas zonas de Guerrero y Michoacán, permea, aun, la vieja utopía de tomar el poder por las armas, pero más equivocadamente para implementar la roída táctica de sistemas socialistas o comunistas cuando, poco a poco, el mundo ha cambiado (la ex URSS, las dos Alemanias, el bloque socialista expandido, entonces, por todo el planeta) y hasta desterrado el tan criticado capitalismo, o al menos éste ha encubierto sus también pocas bondades sociales.

Ese virus aun lo conservan los dirigentes o una que otra mente dentro de la CNTE. La melé de conciencias está de locura. ¿Cómo componer el mundo desde el manicomio?

Realmente, es la peor forma de intentar cambiar el rumbo político de un país, más cuando México, por ejemplo, ha experimentado, ya, cambios de fondo, entre ellos la rotación de ideologías en el poder.

A la izquierda le falta llegar a la Presidencia (ya gobierna estados), pero cada vez está más cerca. Ya lo hizo el PAN y Dios nos agarró confesados. Pasamos la prueba. La podemos pasar con la izquierda, responsable, sin locuras.

Pero no nos perdamos; todo este contexto es para entender la situación de Oaxaca. El ahorcamiento de la ciudad por parte de la CNTE. Oaxaca, aunque por razones distintas, es, hoy, una Venezuela en pequeño. Hay desabasto; hay temor (por saqueos y rapiña); hay rabia.

En el 2009, durante el cuarto Congreso Político de la Sección 7 de la CNTE, “con influencia social y política en la zona de Los Altos de Chiapas”, ésta emitía una consigna: “Empujar al estallido social y tomar el poder como fuerzas políticas unidas del país”. ¿Así o más utópicos?

Y podrán pensar como les dé la gana, pero Oaxaca no es de ellos. Los sectores sociales, como en cualquier otro estado o en el país, son variados, pero rompió el silencio el empresarial, el motor de cualquier comunidad. Hace unos años recientes, en otros estados del país, era el narcotráfico, los cárteles, quienes copaban la economía; cerraban negocios; bloqueaban carreteras.

Ahora, en Oaxaca, es la CNTE.

En reunión con Miguel Osorio, Secretario de Gobernación, quien quizá durmió sólo algunas horas, pues su segunda reunión de este año con el magisterio disidente concluyó cerca de las 3:00 de la mañana, la representatividad del empresariado mexicano se lanzó clara y firme para sugerirle al Gobierno estatal y federal, así como a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, poner un hasta aquí al cobarde secuestro de Oaxaca.

En el Salón Juárez de Gobernación estuvieron los presidentes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón Castañón; de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco), Enrique Solana Sentíes, y de la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles (AMIB), José Méndez Fabre, entre otros.

Quien al final encabezó una rueda de prensa fue Castañón, y habló sin pelos en la lengua: “Hay desesperación”, dijo.

“La ley”, añadió, “siempre debe de ir por encima de cualquier causa que quiera romper con la estabilidad… El sector apoyará cualquier acción que tome el Estado…

“(En Oaxaca) hay automóviles y autobuses secuestrados y quemados… No hay electricidad ni gas en el sector restaurantero; los hoteles tienen una ocupación del 5 por ciento. De las 6 mil habitaciones de hotel que hay en la ciudad, sólo se ocupan 300 cuartos; en Huatulco no hay gasolina ni alimentos.

“Las afectaciones son numerosísimas; mil 700 millones de pesos… Carreteras como la costa, en donde sólo una carretera los tiene en comunicación con el resto del estado, tiene 43 días bloqueada”.

El SOS empresarial podría llegar a los oídos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, tan atenta en el tema.

¿Interesará el tema? Humillan a maestros y policías; rapan e hincan, sí, los mismos que exigen se respeten sus derechos humanos, y, lo peor, secuestran un estado completo.

A algunos se les cayó la estrategia en Michoacán; luego en Guerrero. Les queda una; Oaxaca.

No tienen ninguna oportunidad. Viven en otro mundo.

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Twitter: @RobertoCZga

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