Impeachment allá; revocación de mandato acá

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A lo largo de la historia de las democracias, se ha buscado mantener un equilibrio entre los distintos poderes que en conjunto generan el sistema de democracia de un país, habitualmente conformado por el Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y el Poder Judicial.

Sin duda, dentro de los sistemas democráticos tanto de EUA como en México, siempre se ha buscado generar un sistema de contrapesos, es decir, mantener el balance de poder en el sistema y no caer en la generación de poderes títere o que de facto son alineados al partido gobernante o a la administración en el poder, muchas veces dentro de la figura del Poder Ejecutivo.

En los EUA, como parte del sistema de contrapesos que maneja mantener un  balance entre los Poderes de la Unión, se ha creado la figura del Impeachment o juicio político; proceso formal mediante el cual se busca la destitución de un Presidente de los EUA.

Desde su nacimiento como nación, los EUA creó la figura del Impeachment en el Congreso, para destituir al presidente, al vicepresidente y a todos los funcionarios civiles; si el acusado es condenado por “traición, soborno u otros delitos graves y menores”.

La Cámara de Representantes (Cámara baja), tiene el poder exclusivo de enjuiciar políticamente. El Comité Judicial de la cámara es la responsable de los procedimientos de juicio político. En la cámara se debate y vota si presentan cargos por la mayoría simple de sus 435 miembros. En este momento, la cámara actúa como un gran jurado.

Posteriormente, pasa al Senado donde tiene el poder exclusivo de enjuiciar políticamente, es decir, llevar a cabo el juicio y condenar una resolución.  En el caso particular del presidente de los EUA, es el presidente de la Suprema Corte quien preside los procedimientos.

Para que el presidente sea destituido, dos tercios del Senado deben votar para condenar, de ser así, el presidente debe renunciar al cargo.

En el caso específico del presidente Trump, en este momento, el Partido Republicano controla actualmente el Senado, por lo que es poco probable que se lleve a cabo el juicio político.

Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes del Congreso de EUA, anunció el inicio del proceso formal para llevar a cabo el Impeachment, derivado de una controvertida llamada telefónica entre el presidente Trump y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en la que aparentemente le pidió investigar al precandidato demócrata, Joe Biden, cuyo hijo trabaja para una empresa de gas en aquel país.

Ucrania no se pudo resistir, el gobierno de los EUA -el presidente Trump-, retuvo unos 391 millones de dólares en ayuda militar.

Sin embargo, es una estrategia política que le otorga al presidente Trump fuerza mediática y tendrá un efecto probablemente a su favor dado que le dará un papel de víctima o de “cacería de brujas”.

En la historia de los EUA, únicamente se ha llevado este proceso para dos presidentes, Andrew Johnson (1865-1869) y Bill Clinton (1993-2001). Del proceso también se le intentó llevar a Richard Nixon (1969-1974) y ahora al presidente Donald Trump.

En México, a lo largo de la historia hemos tenido turbulencia política en varios frentes en la figura del Ejecutivo como dictaduras, un partido único en el poder, compadrazgo presidencial y la figura de juicio político no se había contemplado hasta la llegada de la 4T al poder.

El presidente López Obrador, envío como una de sus primeras iniciativas a la Cámara de Diputados la revocación de mandato. La Cámara de Diputados aprobó la reforma constitucional para separar del cargo al Ejecutivo o Gobernadores de los Estados de la República. Una vez aprobado pasó al Senado que en una estrategia política de la oposición se logró tener un proceso real y más transparente de cómo se debería llevar a cabo en caso de darse la necesidad.

El presidente López Obrador, en una iniciativa en sus primeras etapas, quería que se llevará a cabo mediante el voto popular y cada tres años, lo que a todas luces dejaba ver una estrategia política amañada y que lejos de crear un balance en el poder del Ejecutivo, crearía exactamente lo opuesto, generando una posible permanencia en el poder.

El Senado modificó dicha iniciativa, la cual indica que sólo podrá solicitarse durante los tres primeros meses del cuarto año del periodo constitucional de la Presidencia o de un Gobernador.

“La Revocación de Mandato es para destituir a un presidente o a un gobernador por incapacidad, por incumplir su plataforma y sus compromisos de campaña, por fallarle a la gente y perder su confianza. En efecto, el pueblo pone y el pueblo quita”, apuntó Dante Delgado Rannauro, coordinador de los senadores de Movimiento Ciudadano.

La Consulta Ciudadana de Revocación podrá ser solicitada por los ciudadanos con un porcentaje del 3% de los inscritos en la lista nominal. El proceso será llevado a cabo por el INE.

Para que sea válida la Revocación de Mandato, se debe contar con un porcentaje de participación por lo menos del 40 por ciento de las personas inscritas en la lista nominal de electores.

Héctor Aguilar Camín al respecto dijo: “La posibilidad de revocar el mandato a la mitad del camino, le quita la mitad del valor a la elección primera, puesto que todo mandatario electo entra al cargo bajo la sombra de su posible remoción antes de cumplir su encargo. La semilla de incertidumbre y de legitimidad disminuida que siembra la figura apenas puede exagerarse”.

En México tenemos memoria corta pero también miedo a la historia, más que revocación de mandato bien valdría poner en la mesa el tema de la reelección como en los EUA por un solo periodo y ¿por qué pongo sobre la mesa el tema? Así eliminamos la tentación de la permanencia, demostraríamos una mayor fortaleza de nuestra democracia y finalmente eliminar el estigma de la historia, demostrar que somos un país que elimina la tentación de la permanencia en el poder y se le permite a la administración en curso tener más tiempo para implementar sus políticas públicas, la creación de empleos y estrategias a mediano plazo en temas de seguridad, política exterior, economía entre otros.

Por ahora, habrá que ver si la Revocación de Mandato es un verdadero instrumento para limitar al Poder Ejecutivo o una estrategia política para buscar la permanencia.

También puede ser el primer escalón para proponer y crear a nivel Constitucional el Impeachment o juicio político en nuestro país, así como tienen ese mecanismo en los EUA, aquí tenemos la Revocación de Mandato, el primer experimento para mantener a raya al Poder Ejecutivo.

 

 

 

 

 

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