Embestida legalmente y abandonada

Rosario Robles, sin embargo, ha aguantado, pero exhibe su ingratitud y cobardía: ‘Los entiendo; creen que mientras se vengan contra mí (los ángeles exterminadores de la 4T) los van a dejar a ellos en paz’

Compartir:
Rosario Robles, ex titular de Sedatu y Sedesol, sigue aguantando, en silencio, la embestida legal sin delatar a nadie

Implacable, como puede serlo, Rosario Robles describió, en unas cuantas palabras, la ingratitud y cobardía propias de la clase política que gobernó hasta el último día de noviembre de 2018, pero también su falta de cálculo, su crasa ignorancia de la evidente estrategia de los paladines de la Cuarta Transformación para mantenerse en el poder sin oposición, al menos, los próximos dos o tres sexenios.

Que nuestros políticos hoy desaparecidos sean ingratos y cobardes no es novedad; creer lo contrario sería pecar de tontería y haber pasado cinco décadas conviviendo con ellos sin saber quiénes son, pero el reclamo en boca de quien fue una de las figuras estelares del sexenio pasado, dominado por el priísmo, así como del perredismo desde su fundación, es un insulto certero que los perseguirá de por vida y que tal vez, sólo tal vez, los avergüence ya.

Quizás por la suerte que, por lo regular, no los abandona, porque se apiaden de ellos o gestionen su propio pacto de impunidad, consigan eludir a Alejandro Gertz Manero, a Santiago Nieto y a Irma Eréndira Sandoval, y al tribunal mañanero del Santo Oficio en el Palacio Nacional, pero el descrédito nunca, y mientras la Cuarta Transformación no sea vencida en las urnas, difícilmente los veremos, una vez más, luciendo las poses de perdonavidas que los distinguía cuando el país fue suyo… y el erario también.

El Fiscal General, Alejandro Gertz Manero; Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, e Irma Eréndira Sandoval, Secretaria de la Función Pública. Quizá después piensen en indagar a cercanos a Robles

Sin ser esa la intención de la entrevista, Rosario explicó, en prisión, a Héctor de Mauleón el por qué la oposición, al menos la priísta y, en buena parte, la perredista, ha dejado el camino libre al Presidente López Obrador para que, sin mayor oposición, haga lo que quiera, sea razonable o no: Las grandes figuras del pasado reciente están aterrorizadas y, consecuentemente, paralizadas. Viven con la esperanza de que nadie se acuerde de ellas para gozar lo amasado en exceso en tantas décadas en el poder.

Héctor de Mauleón, gran periodista, obtuvo una entrevista con la ex funcionaria federal en la que ella no excedió sus declaraciones

Pronto ocurrirá también a algunos de los panistas prominentes que hoy ofrecen la impresión de ser la única voz organizada que se opone, con valentía, a ciertas decisiones del Presidente López Obrador. Sin embargo, es apenas cuestión de tiempo y de que el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, consiga lo que no ha podido obtener, pero ha buscado con afán y hasta desesperación.

La ex titular de Sedesol y Sedatu se siente y se sabe abandonada en la cárcel, y de sus palabras al columnista de El Universal se infiere que los ingratos que le han pagado con el olvido y abandono pudieran ser los presuntos beneficiarios de la desviación de más de 5 mil millones de pesos del erario nacional para ser invertidos en cuestiones electorales, pero que en algún porcentaje no desdeñable no fue utilizado en lo planeado, sino que quedó bien guardado en los bolsillos insaciables de los operadores.

 

SÓLO UNOS ‘AL PIE DEL CAÑÓN’

Héctor le pregunta si se siente abandonada y ella contesta: “Unos han estado al pie del cañón y otros me abandonaron”.

No especifica quiénes son los solidarios y merecedores de elogio que, pese a las circunstancias y al escándalo, “han estado al pie del cañón”, pero a los ingratos los tiene presentes: “Los gobernadores; algunos ex funcionarios”.

Y en su explicación del por qué del abandono está el secreto de la ingratitud y la cobardía: “Los entiendo; creen que mientras se vengan contra mí (los ángeles exterminadores de la 4T) los van a dejar a ellos en paz”.

Terribles latigazos los de una de las mujeres más poderosas de los últimos tiempos, si bien no tanto como Rosa Luz Alegría o Marta Sahagún. Presidió al PRD en sus mejores momentos, ayudando a que Andrés Manuel López Obrador gobernara la capital de la República, y relevó en el mismo puesto a Cuauhtémoc Cárdenas cuando el hijo del General inició su maratón de caídas (acumuló tres) por ser Presidente.

Y en ese tránsito se enamoró del constructor Carlos Ahumada, que aprovechando su poder y fortuna se incrustó en el perredismo; registró en video la corrupción de lo más cercano a AMLO para luego ofrecer y entregar las pruebas a sus adversarios políticos.

Carlos Ahumada, empresario argentino ligado sentimentalmente a Robles. El inicio de su desgracia

En esos juegos del amor y la política está el origen de la desgracia actual de Rosario.

Tiene muy claro quiénes son los gobernadores y los ex funcionarios que la abandonaron, y, de no ser un ejercicio irresponsable, podríamos tratar de identificarlos; al fin de cuentas no son muchos y bastaría un proceso mínimo de eliminación para armar el rompecabezas. Para su desgracia, cualquiera los identifica. Sin embargo, es mejor su permanencia en el anonimato, aunque quizás no les dure mucho.

Robles ha aguantado, hasta hoy, como le recomendó, en Chiapas, el Presidente Peña Nieto cuando Gustavo Madero y Jesús Zambrano los chantajearon porque la titular de la Sedesol fue sospechosa de usar programas sociales federales en complicidad con el gobernador de Veracruz, Javier Duarte. La oposición se benefició de aquella extorsión usando el Pacto por México para obtener el llamado adéndum a la Reforma Política, ¿pero hasta cuándo se puede sentir obligada a corresponder con lealtad la deslealtad?

Sí, ha aguantado con estoicismo; mantuvo la boca cerrada hasta que el magnífico periodista que es Héctor De Mauleón consiguió sacarle unas palabras, suficientes para retratar de cuerpo completo a la clase política derrotada en 2018. No denunció, no se desgarró las vestiduras, no se fue de la lengua, no se vengó, pudiendo hacerlo; sólo lamentó ingratitud y abandono, pero quizás llegue el momento en que deberá decidir entre seguir en prisión o usar, en su beneficio, la información en su poder, pues está claro que del famoso desvío no se benefició en lo personal y, como ya no está en las manos del juez que la mantiene ilegalmente en prisión, no habría razón para mantenerse leal en silencio a quienes le han sido desleales.

Si decidiera negociar, y obtuviera garantía de que el gobierno de López Obrador o la Fiscalía de Gertz Manero le cumplirían la delación, ¿habrá quien se atreva a reclamarle de entre esos gobernadores y ex funcionarios que la han abandonada hasta el día de hoy?

 

BAJO CLARA CONSIGNA

Rosario se supo abandonada desde el momento mismo en que, por esas casualidades de la computadora incorruptible del Poder Judicial de la Federación, su destino fue decidido por un sobrino (Felipe de Jesús Delgadillo Padierna) de Dolores Padierna, esposa de René Bejarano, grabado por Carlos Ahumada, pareja sentimental de la señora Robles, mientras se guardaba dinero con todo y ligas.

Juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, sobrino de Dolores Padierna y que llevó, por meses, el caso de Robles

Bejarano era una figura emblemática: Coordinador de los diputados en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, ex secretario particular del jefe de Gobierno, López Obrador, y su coordinador de campaña para el puesto. De no haber caído en prisión por el dinero de Ahumada hoy sería el líder perfecto de Morena por su cercanía al líder máximo y por su innegable capacidad de movilización.

Como él, muchos de sus correligionarios perredistas pasaron, ansiosos y humildes, por la oficina, monitoreada con cámaras de televisión, de Ahumada en la avenida Revolución. Recibieron “préstamos” y la recepción del dinero fue grabada en video y luego entregada a las manos apropiadas, que la usaron como arma política contra López Obrador en el programa de Brozo en Televisa.

René es tío político del juez Delgadillo Padierna, pero lo importante, para efectos de esta columna, es que ninguno de los glamorosos amigos de Rosario del pasado reciente, que ofrecieron, de origen, la impresión de que durarían en el poder más de un sexenio, ha abierto la boca para denunciar el descarado atropello legal en contra de Rosario.

Su defensa ha sido mediática. La mayoría de quienes estamos en el oficio denunciamos las irregularidades del juez “de consigna clara” violando la ley y aceptando como buena una licencia de conducir falsa -que, a decir de Robles, falsificaron ellos mismos” (¿quiénes?, ¿el juez o los fiscales de Gertz Manero?)-, pero los grandes del priísmo permanecieron y permanecen en silencio.

Hablan de bajo perfil, pero en realidad esconden el terror que los mantiene paralizados, ausentes, con la cabeza en un agujero, en espera de que nadie repare en su existencia.

 

EN RESERVA, RABOS ENORMES Y MALOLIENTES

No me atrevo a calificar el tono de las palabras de la señora Robles porque Héctor no lo describe, pero quizás con sorna o rabia dice entender la cobardía de sus ex amigos: “Creen que mientras venga contra mí los van a dejar a ellos en paz”.

Si esos gobernadores y ex funcionarios piensan como dice la ex secretaria de Desarrollo Social se equivocan.

Robles es una pieza apetitosa no solamente porque a diferencia de la mayoría de los priístas que traicionó a su partido para emigrar a la izquierda, ella lo hizo al revés, pero también porque los miles de millones de pesos desviados, posiblemente para ser usados en cuestiones electorales de esos “gobernadores y ex funcionarios”, sirve, perfecto, para sustentar el discurso contra la corrupción que afectó a los beneficiarios de los programas sociales que forman las legiones de Andrés Manuel y ahora reciben el dinero de manera directa, al menos en teoría, sin intermediarios que se lo roben o usen en cuestiones electorales.

El nuevo estilo de entrega no resuelve los problemas fundamentales de los más necesitados, pero garantiza votos para Morena, que es lo que necesita y compra el líder máximo de la revolución sin balazos del verano de 2018.

La estrategia de la 4T es evidente. Lo de Rosario fue una venganza casi de corte personal que aún en el peor de los casos, para ella, si es encontrada culpable de omisión, el único delito por el que es acusada, sufrirá prisión domiciliaria y descrédito. Por ahora ha ganado una suspensión provisional contra la inhabilitación dictada por la Función Pública, pero imagino que no tiene el menor deseo de volver al ejercicio público.

Lo mejor está por venir. Las otras piezas de caza, de todos tamaños, en especial las grandes, están siendo reservadas para 2021, en que se renueva la Cámara de Diputados, y para 2024 cuando estarán en juego gubernaturas, el Congreso, en sus dos cámaras, y la Presidencia de la República.

López Obrador sabe que el ejercicio del poder desgasta, y él no es la excepción. Aunque su popularidad personal se mantiene, y hasta en ocasiones crece, ha perdido influjo en las “benditas” redes sociales; su equipo de gobierno es infame; no hay, a la vista, nadie de su tamaño para mantener a la 4T en el poder, y los que lo rodean se están haciendo pedazos entre sí, amén de que si no mete las manos en Morena, las tribus podrían lastimar a su partido.

Para enderezar la situación tiene a mano a todos aquellos que, según sospecha Rosario, se mantienen alejados porque “creen que mientras se vengan contra mí los van a dejar a ellos en paz”.

Cuando nuevamente se dispute el poder, quizás la Fiscalía General consiga probar que los desvíos en Sedesol y Sedatu fueron usados con fines electorales y la 4T podrá usar a su favor la desgracia judicial de muchos de los que ahora están en aparente paz y se guardan en bajo perfil con la esperanza de que Santiago Nieto no salga de caza con su rifle sanitario, pero hay muchos más no relacionados con los desvíos en Sedesol y Sedatu que permanecen en bajo perfil por razones que ellos y el gobierno saben.

La lista es enorme y algunos nombres impactarán al electorado, en especial porque sus cuantiosas fortunas no corresponden a lo que obtuvieron durante su paso por la administración pública, previo descuento de lo usado para vivir, vestir y disfrutar en grande de la vida.

No costará trabajo a la Unidad de Inteligencia Financiera seguir sus pasos; lo rabos son enormes y malolientes, pero mientras el momento llega, quizás debió avergonzarlos que una mujer que ha aguantado la embestida en silencio, sin delatar a nadie, hable del abandono a que la tienen sometida.

De vergüenza, sin duda. Una razón más para mantener el bajo perfil.

 

 

 

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...