El gobierno federal no entiende de indicadores

Titular del Ejecutivo federal no es una persona de números

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Los pronósticos de crecimiento para la economía mexicana siguen a la baja.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó su pronóstico y calcula que el PIB crecerá 0.9% en 2019.

El gobierno federal desestimó, nuevamente, las mediciones publicadas y consideró necesario contar con nuevas formas de medir el desarrollo social, declaraciones que evidencian la falta de conocimiento técnico para evaluar el desarrollo.

Entender y diferenciar las distintas medidas para el desarrollo social es un imperativo en el diseño de políticas públicas basadas en evidencia y para evitar confrontaciones innecesarias.

Existen distintas medidas para evaluar el desarrollo social de un país: Mediciones de pobreza, intervalos de salarios, indicadores macroeconómicos, indicadores de desarrollo, eficiencia y estructura del gasto social, entre otras.

Los objetivos principales del FMI son fomentar la cooperación monetaria multilateral, el comercio exterior y la estabilidad de los mercados financieros.

El indicador más utilizado por el organismo es el PIB, el cual es parte de los indicadores macroeconómicos de desarrollo.

El FMI es considerado una autoridad por su experiencia en muchos temas económicos, por los recursos con los que dispone para hacer diagnósticos y por el acceso a información cercana a la realidad.

Que el gobierno de México desestime las previsiones del organismo es preocupante no por la confrontación pública del presidente.

Es preocupante porque parece que el presidente no entiende los indicadores y las previsiones publicadas.

Esta información es útil para el diseño de políticas públicas y la toma de decisiones políticas y económicas, así como para fomentar el desarrollo social del país.

Pedir nuevas mediciones con enfoque social a un organismo especializado en macroeconomía hace evidente que la administración federal no conoce de indicadores.

Existen otros tipos de organismos que hacen mediciones con enfoques más sociales, como lo solicita el presidente.

De hecho, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) hace eso: Mide la pobreza y evalúa la política social en México.

Contradictorio, el presidente amenaza con desaparecer el Coneval y, a su vez, solicita mediciones que consideren las intervenciones sociales que se están realizando.

El presidente no es una persona de números.

Esa es la razón por la que no entiende las previsiones realizadas por el FMI y lo critica, así como al Coneval.

El gobierno actual basa sus políticas y toma de decisiones en el criterio del presidente, no en evidencia.

Sin embargo, es importante entender que México forma parte de un mundo globalizado e interconectado económicamente, que la generación de información veraz es fundamental.

Que se deben considerar todos los indicadores existentes, no sólo los que interesan al gobierno federal.

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