El fideicomiso perdido de Fertinal

Alejandro Gertz Manero debe poner atención a destino de 50 millones de dólares

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Alejandro Gertz Manero. No parece interesado en ir hasta el fondo de un caso que podría formar parte de una serie de Neftlix sobre conspiraciones corruptas gubernamentales al estilo mexicano

Aunque, para la Fiscalía General de la República (FGR), la adquisición de la empresa Fertinal, por parte de Pemex, parece un caso cerrado en el que sólo hay un culpable, Emilio Lozoya, en realidad, Alejandro Gertz Manero se ha quedado sólo en la superficie y no parece interesado en ir hasta el fondo de un caso que podría formar parte de una serie de Neftlix sobre conspiraciones corruptas gubernamentales al estilo mexicano o, por lo menos, no quiere ver más allá de lo que le parece obvio.

Gertz Manero llegó a la Fiscalía como una bocanada de aire fresco después de malos y pésimos tiempos de la PGR que resulta ocioso relatar una vez más.

Convertido en el primer Fiscal no con la autonomía que las organizaciones sociales exigían, pero al menos transexenal, condición que, en teoría, no lo ata al gobierno actual y le concede libertad de movimientos, Gertz Manero tiene la oportunidad de construir el monumento que dé fe de una larga carrera en el área jurídica del Estado mexicano que le permitió servir bajo tres fuerzas políticas irreconciliables, el PRI, el PAN y Morena.

Quizás el mejor vehículo que encontró para significar su estadía al frente de la FGR ha sido Emilio Lozoya, por lo menos hasta el mes pasado, cuando aún no caía en sus manos el caso del abogado Juan Collado con supuestos nexos ilegales con los ex Presidentes Carlos Salinas y Enrique Peña Nieto.

Emilio Lozoya. Quizás el mejor vehículo para significar estadía al frente de la FGR

El ex director de Pemex ha sido convertido en eje central de casos escandalosos, como Odebrecht, Fertinal y Agronitrogenados de México, y a la autoridad le parece que él, y nadie más, pudo actuar en contra de la ley.

La FGR ha impreso un ritmo frenético a la persecución al ex director de Pemex, al grado de que Lozoya ya colecciona 2 órdenes de aprehensión en su contra, amén de la consabida congelación de sus cuentas bancarias, que en la Cuarta Transformación son obsequiadas a la menor provocación.

La FGR ha obtenido órdenes de aprehensión no sólo contra el ex director de Pemex, sino contra su madre, su hermana y su esposa; sólo sus hijos menores y su hermano se han librado de ser perseguidos por Gertz Manero… por ahora. La última noticia es el aseguramiento de la casa que su esposa adquirió en Ixtapa.

En cualquiera de los 3 casos por los que persigue a Lozoya, Gertz Manero hará historia sólo si decide ir hasta el fondo, pero después de que la jueza octavo de Distrito Luz, María Ortega Tlapa, negó a la defensa del ex director de Pemex el derecho a interrogar en el caso de Agronitrogenados al ex Presidente Peña Nieto y a los ex miembros del Consejo de Administración de la Empresa Productiva del Estado, en especial el ex secretario de Hacienda Luis Videgaray, es posible poner en duda la intención de la FGR de ir al fondo; al menos no muestra interés en saber lo que tengan que decir esos personajes en casos que son emblemáticos para la Cuarta Transformación en su cruzada contra la corrupción.

Por razones de espacio concentremos nuestra atención, esta ocasión, sólo en la operación de compra-venta de Fertinal, en la que lo relevante es la desaparición de un fideicomiso en cuyo seno existieron, o existen, 50 millones de dólares que la Fiscalía no ha encontrado o no ha buscado, o quizás desconozca su existencia.

El caso es más que conocido por la opinión pública.

NO TE PREOCUPES POR EL DINERO

Cualquiera sabe que un día se presentó en Pemex la empresa Evercore, de Pedro Aspe, ex secretario de Hacienda en tiempos de Carlos Salinas, y en la que había participado Luis Videgaray antes de incorporarse al equipo de Enrique Peña Nieto en el gobierno del Estado de México.
Evercore tenía una oferta irresistible para Pemex: Venderle Fertinal de Massimo Covarrubias en mil millones de dólares. Lozoya bateó la oferta.

Después de Evercore se presentó Martín Werner, de Goldman Sacks, pidiendo 100 millones de dólares menos. También fue bateado, pero he aquí que de pronto se hace presente con el director de Pemex el ex subsecretario de Hacienda con Videgaray, Fernando Aportela Rodríguez, presionando a Lozoya para adquirir Fertinal.

El director de Pemex acudió con el Presidente Peña Nieto a informarle que Aportela lo presionaba a él y a su gente para hacer la operación. Le habló de la imposibilidad de hacer la operación porque Pemex no tenía dinero.

A continuación, el Presidente reunió a Videgaray y Lozoya, pero éste siguió insistiendo en la falta de dinero, sin embargo, el secretario de Hacienda le dijo que no se preocupara por el dinero, que lo conseguiría. Y lo hizo.

Luis Videgaray. Y lo hizo

Es curioso, pero, al parecer, en esta reunión terminó por romperse la magnífica relación que Lozoya y Videgaray habían tenido y que se fue deteriorando, paulatinamente, por el dominio férreo que el secretario de Hacienda ejercía sobre Pemex.

Para fortuna de Lozoya, pidió que se integrara una comisión interdisciplinaria con la misión de garantizar que la operación de compra-venta quedara jurídicamente perfecta.

Aun así, el director de Pemex seguía oponiéndose a la operación. Cuando se emitió el boletín para informar al país de la operación, otro de los subsecretarios de Videgaray, Miguel Messmacher, pidió corregirlo, de tal suerte que se cruzaron correos electrónicos, a fin de que la noticia saliera en los términos que quiso Videgaray.

Existen las actas en las que los consejeros aportaron sus puntos de vista, pero, más aún, se decidió la contratación de dos empresas que asesoraran y vigilaran la operación, una en cuestiones jurídicas y la otra para vigilar los números.

Una de ellas, PriceWaterhouse, descubrió que Fertinal había sobrevaluado contablemente sus activos en 500 por ciento, a fin que llegaran a 1,047 millones de dólares, una cifra aproximada a la oferta que Evercore propuso a Pemex.

Por alguna razón, PriceWaterhouse cometió el error de entregar dos documentos en un mismo día. En uno señalaba la sobrevaluación de los activos y en el otro no habló de valores, pero el problema no son los activos, sino los créditos para la operación.

Como ya se ha publicado aquí, Fertinal debía a Banco Azteca y a Arrendadora Azteca 415 millones de dólares.

Para que se pudiera otorgar el crédito total (más de 600 millones de dólares) se necesitaba la autorización de Nafinsa y de Bancomext. No hubo problemas para obtenerla porque Luis Videgaray era el presidente del Consejo de Administración en ambas entidades. A esto se refería cuando, frente al Presidente Peña Nieto, dijo a Lozoya que no se preocupara por el dinero, que lo conseguiría.

SE PIERDE EL FIDEICOMISO

Con este dinero le pagaron a Azteca, pero, además, esta institución hizo un préstamo adicional de 50 millones de dólares que ingresaron a un fideicomiso en Invex. Al día de hoy nadie sabe qué pasó con ese dinero y es lo que la Fiscalía General de la República no investiga; quizás sería saludable, para el caso, que lo auditara, pero la información no queda en este fideicomiso perdido.

En septiembre de 2015, Fertinal realizó una asamblea en la que se acordó, no obstante no tener dinero, dejar una reserva de 300 millones de pesos y repartir dividendos por 871 millones.

¿Cómo fue posible que acordaran esto en septiembre si la operación se realizó hasta diciembre? ¿De dónde les venía la seguridad de que Pemex compraría la empresa?

Más aún, los pagarés que Banco Azteca tiene de las empresas suecas que fueron accionistas nunca aparecieron. Sus representantes acudieron ante un juez con la versión de que los perdieron y el juzgador los validó. Esas empresas suecas (West Side Capital Markets, LLP, NPK Holding Ab y Base Rock BVBA) poseían el 43 por ciento de Fertinal.

Al final, la compra de Fertinal no la pagó Lozoya, sino José Antonio González Anaya, que lo sucedió después de que renunciara a la dirección de Pemex el 16 de febrero de 2015.

José Antonio González Anaya. Al final pagó la compra de Fertinal

Como se puede advertir, elementos sobran para que la Fiscalía General de la República vaya más allá de Lozoya, que se opuso a la adquisición de Fertinal hasta que Videgaray venció sus resistencias.

Quizás Gertz Manero deba poner especial atención al destino de los 50 millones de dólares del fideicomiso perdido.
Para decirlo de otra manera, llegó el momento de empezar a citar a los miembros del grupo interdisciplinario que opinaron sobre la operación, a los miembros del Consejo de Administración de Pemex y a los representantes del PriceWaterhouse que descubrieron la sobrevaluación de activos.

Esto puede ocurrir a menos que se atreviese en el camino otro juez, como Luz María Tlapa Ortega, que impidió, por ahora, que testifiquen quienes tienen mucho que aportar en el caso de Agronitrogenados.

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