Adiós ProMéxico; hola Agencia de Promoción

Entidad paraestatal fue instituida en 2007 y operaba con 46 oficinas internacionales

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Parte de las promesas que el Presidente López Obrador cumpliría de llegar a la presidencia era la desaparición de ProMéxico, una entidad paraestatal que fue instituida en 2007 y que operaba con 46 oficinas internacionales en ciudades como Los Ángeles, Madrid, Moscú, Nueva York o Shanghai, además de las oficinas centrales en la Ciudad de México que contaban con cerca de 200 empleados y 28 oficinas al interior de la República.
En concreto, ProMéxico era un fideicomiso que coadyuvaba en la conducción, coordinación y ejecución de las acciones en materia de promoción al comercio exterior y atracción de la Inversión Extranjera Directa (IED) que realizan las dependencias y entidades de la administración pública federal.
ProMéxico logró atraer inversiones por 87,932 millones de dólares y promovió la creación de cerca de 316,067 empleos durante el periodo de 2013 a 2018, de acuerdo con la información disponible. Se impulsaron 5,028 proyectos de exportación con un valor de 18,051 millones de dólares y se centraba principalmente en sectores como energía y tecnologías ambientales, salud, infraestructura y turismo, transportes entre otros, todos relacionados al desarrollo para nuestro país.
En el Diario Oficial de la Federación (DOF), por parte de la Secretaría de Economía, se publicó el pasado 3 de mayo un decreto en el que se autoriza la desaparición oficial de la entidad paraestatal denominada ProMéxico.
Señala que las actividades que realizaba dicho organismo ahora se llevarán a cabo en conjunto entre la Secretaría de Economía y la Secretaría de Relaciones Exteriores, “Con motivo de la extinción del fideicomiso público ProMéxico que se decreta en este instrumento y la consecuente desaparición de sus órganos de dirección, unidades administrativas y demás instancias de funcionamiento, resulta indispensable la intervención de un encargado del proceso de desincorporación por extinción”.
Lo anterior refiere a que la Ley Federal para la Administración y Enajenación de Bienes del Sector Público confiere al Servicio de Administración y Enajenación de Bienes la atribución de extinguir fideicomisos públicos. No obstante, se sometió a la consideración del presidente López Obrador, la propuesta de desincorporación referida, “en razón de que el funcionamiento del fideicomiso público ProMéxico ya no resulta conveniente desde el punto de vista de la economía nacional ni del interés público”.
Lo que resalta es que en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal de este año, se aprobaron 909.7 millones de pesos al fideicomiso público denominado ProMéxico, se tienen los recursos pero no se tiene al organismo capaz de realizar las funciones.
El tema salió dentro de la agenda del presidente López Obrador -aunque no específicamente la creación de un nuevo organismo-, derivado de que ya se detectó el problema que genera en materia de promoción e inversión la falta de un organismo especializado.
De acuerdo con la poca información que se cuenta hasta el momento, el Canciller Ebrard al parecer ahora cuenta con un encargo más por parte del ejecutivo federal, que será el de sustituir a ProMéxico, con un ente similar pero que sea acorde con los valores y objetivos de la 4T y dependiente de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Hasta el momento no se cuenta con información oficial de cómo se llamará el organismo o qué funciones (similares o distintas) tendrá con lo que era ProMéxico y al parecer tomará tiempo y diversos ajustes antes de escuchar en la “mañanera” o por otro medio oficial lo que será la nueva agencia de promoción. Sin embargo, podemos visualizar que será un organismo dependiente de la Cancillería y que sería adjudicado en funciones a las Embajadas de México en el exterior, lo cual genera dos interrogantes: ¿Será parte de las funciones de la Embajada llevar a cabo los trabajos de promoción a la inversión en México? ¿Se buscará a personal especializado para llevar a cabo dichas tareas o se le tendrá que dar capacitación a los Embajadores para llevar a cabo tareas de negociación con empresas extranjeras para la inversión extranjera directa en nuestro país?
La tarea no es sencilla, ya que se debe tener en claro que un organismo de tal naturaleza deberá ser independiente del presupuesto y de las funciones diplomáticas con las que cuenta la Secretaría de Relaciones Exteriores y las Embajadas, es decir, otorgarle una identidad propia como lo era ProMéxico.
Valdría colocar sobre la mesa de análisis para el Canciller, el funcionamiento de otras agencias de promoción que se encuentran en nuestro país como el Consejo para la Promoción de la Inversión Extranjera Directa de Japón o la Agencia del Gobierno Federal de Alemania para el Comercio Exterior e Inversiones.

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